Los empresarios alertan de que el Puerto se quedará atrás si Compromís frena la ampliación

Grúas de contenedores en las instalaciones del Puerto de Valencia./Manuel Molines
Grúas de contenedores en las instalaciones del Puerto de Valencia. / Manuel Molines

Cámara Valencia y CEV aseguran que retrasar «mínimo tres años» la futura terminal de MSC favorecerá a Barcelona y otros competidores

Inés Herrero
INÉS HERREROValencia

Las consecuencias de paralizar la ampliación del Puerto y empezar de cero con una nueva declaración de impacto ambiental (DIA), como reclama Compromís, son más serias de lo que dan a entender las declaraciones políticas realizadas en vísperas de nuevas elecciones generales.

Esa idea se repetía ayer en los corrillos de las celebraciones institucionales del 9 d'Octubre, en los que destacados empresarios admitían su preocupación por la ofensiva anunciada la víspera por representantes de Compromís de ámbito municipal, autonómica y estatal.

Según el presidente de la CEV, Salvador Navarro, se trata de un «posicionamiento político» con la mirada puesta en las generales, y no en los «criterios técnicos» por los que se rige la actividad económica.

En declaraciones a LAS PROVINCIAS, el también vicepresidente del Puerto de Valencia abogó por esperar a que pasen los próximos comicios e insistió en que los empresarios se ciñen siempre a criterios técnicos, en este caso a los informes jurídicos de Puertos del Estado.

Navarro remarcó su apoyo al proyecto para la construcción y explotación de una terminal de contenedores en los terrenos de la ampliación norte y advirtió del riesgo de perder los más de mil millones de euros que invertiría MSC y parte del negocio actual, ya que la naviera con sede en Ginebra controla la mitad del tráfico del recinto portuario.

Para el dirigente patronal, tramitar una nueva autorización ambiental como exige el alcalde Joan Ribó, arropado por Compromís, retrasaría esa actuación «mínimo tres años», un escenario que beneficiaría a Barcelona y a otros competidores del recinto del Grao como el puerto del Pireo o Tanger Med, como advirtió asimismo el presidente de Cámara Valencia, José Vicente Morata, quien alertó de que si se paraliza el proyecto, «nos quedaremos fuera».

«Si fuera el inversor y hay un parón, me plantearía irme, sobre todo teniendo ofertas de otros recintos» SALVADOR NAVARRO

También el presidente de CEV Castellón, Sebastián Pla, que dirige una consignataria, alertó de que el Puerto «no se puede quedar atrás», y es lo que pasará si frenan las obras, por lo que pidió que imperen «la racionalidad y los criterios técnicos».

«Si yo fuera el inversor y hay un parón, me plantearía irme, sobre todo teniendo peticiones de buscar otro lugar y ofertas de otros recintos como Barcelona», aseguró Navarro sobre la amenaza de MSC de desviar la inversión a otro puerto si Valencia paraliza la ampliación, de la que depende su crecimiento.

E insistió en que no sólo se perdería la millonaria inversión de MSC en la futura terminal, sino parte del negocio actual. Cabe recordar que el presidente del Puerto, Aurelio Martínez, advirtió recientemente de que está en juego el futuro de la instalación, un extremo que no contempla Compromís. «En ningún caso vemos en peligro el Puerto», zanjó el vicealcalde Sergi Campillo.

«La economía va mucho más rápido que la burocracia y si el proyecto se paraliza, nos quedaremos fuera» José vicente morata

Tanto Salvador Navarro como José Vicente Morata subrayaron la importancia del Puerto para la economía valenciana. El dirigente cameral recalcó que «no se puede quedar parado» porque eso implicaría que «la actividad económica de la Comunitat Valenciana retrocedería», se resentirían los salarios y «caería el Producto Interior Bruto (PIB)».

«Creemos que somos únicos pero competimos con Barcelona, Algeciras, el Pireo o Tanger Med, y si no se tiene en cuenta que la velocidad de la economía es mucho más rápida que los trámites administrativos, nos quedaremos fuera», sentenció.

Fomento advierte de que reevaluar el proyecto requiere «años para resolverlo»

El ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, advirtió ayer, en relación al proyecto de ampliación del Puerto que Compromís pretende paralizar hasta que se vuelva a evaluar su impacto ambiental, de que «no hay declaraciones medioambientales simplificadas» y que si una Administración pone pegas, automáticamente pasa a «ordinario» y ello significa «años para resolverlo».

A preguntas de los periodistas tras el acto institucional del 9 d'Octubre, Ábalos garantizó que el Gobierno «hará lo que tenga que hacer desde el punto de vista legal», para lo que Fomento y Transición Ecológica estudiarán «si realmente es necesaria o no» una nueva declaración de impacto ambiental que sustituya a la vigente, de 2007.

Desde Compromís defienden que se han introducido modificaciones sustanciales en el proyecto que requieren una nueva DIA, mientras la Autoridad Portuaria de Valencia sostiene que el proyecto tiene cabida en el permiso actual.

Un día después de que Joan Baldoví recordase que José Luis Ábalos alegó contra el proyecto en su etapa como concejal por su impacto visual en la Malvarrosa y le pidiese «un poco de coherencia», el titular de Fomento recalcó que el Gobierno «hará lo que se tenga que hacer».

Según apuntó, su posición respecto a las obras en la ampliación norte del Puerto es que «hay que combinar racional y responsablemente el crecimiento económico con la sostenibilidad».«Le interesa a Valencia y a la Comunitat Valenciana», aseveró el ministro.