La CEV ejercerá de lobby en Les Corts para frenar las tasas al turismo, residuos o al azúcar

Salvador Navarro charla con Francisco Corell y Federico Martín,  junto a Vicente Boluda y Eva Blasco/Jesús Signes
Salvador Navarro charla con Francisco Corell y Federico Martín, junto a Vicente Boluda y Eva Blasco / Jesús Signes

La patronal reclama colaboración al Consell ante «la legislatura de la innovación» y aboga por una transición ordenada hacia la sostenibilidad

Inés Herrero
INÉS HERREROValencia

Los empresarios tienen claras sus prioridades para la bautizada ayer como «la legislatura de la innovación»: financiación autonómica, colaboración público-privada y competitividad. Tanto como las amenazas a evitar tras neutralizarlas en el anterior mandato, del plan de retorno de envases que le costó el cargo a Julià Álvaro como número dos de Medio Ambiente a los tributos al turismo, residuos y bebidas azucaradas que promete Podemos.

El presidente de la CEV, Salvador Navarro, señaló ayer a los periodistas que no les preocupa que los de Pablo Iglesias entren en el Gobierno valenciano, tras haber «coincidido en unas cosas y en otras no, como con otros partidos», hasta la fecha.

«Pero lo que sí que haremos esta legislatura será trabajar en Les Corts y en las previas de Les Corts por los temas que puedan venir de residuos y posibles tasas del azúcar o turismo», apostilló Navarro, decidido a ejercer de lobby tanto en Madrid y Bruselas para captar más fondos e inversiones, como en Valencia para defender los intereses empresariales.

La patronal pretende ganar influencia en Madrid y Bruselas para captar más fondos e inversiones

A la patronal le preocupan las políticas medioambientales y aboga por «trabajar en pro del medio ambiente pero poco a poco y con los empresarios» para avanzar juntos a partir del modelo económico actual.

«Tenemos que hacer una transición poco a poco, en cuanto se hacen movimientos anómalos y rápidos el mercado se pone muy nervioso», advirtió Navarro, que compareció junto al presidente Ximo Puig con motivo de la asamblea general de la CEV celebrada en Valencia.

Reclamó al Consell diálogo y colaboración ante «la legislatura de la innovación», a fin de incrementar la competitividad y la productividad para situar a la Comunitat entre las regiones más punteras. «El camino para aumentar los salarios y mejorar la economía no puede ser el aumento de la presión fiscal a las empresas», recalcó el empresario, para quien «tampoco tendría sentido una contrarreforma laboral».

Así lo afirmó en la clausura de la asamblea general de la CEV, a la que también asistieron representantes políticos como Isabel Bonig (PP), Manolo Mata (PSPV), Fran Ferri (Compromís) o Rubén Martínez Dalmau (Podemos), y dirigentes empresariales como los presidentes de AVE, Vicente Boluda; de las Cámaras, José Vicente Morata; de Feria Valencia, José Vicente González; o de la alicantina Uepal, Juan José Sellés, ante la próxima entrada en la CEV de la que fuera patronal crítica con el proyecto.

Ximo Puig se sumó al objetivo de que sea «la legislatura de la innovación y la formación profesional» para «subir al caballo» de la nueva economía, con la máxima colaboración posible entre las empresas, el gobierno y los agentes del diálogo social. Además, aseguró tener «esperanzas fundadas» en que la reforma del sistema de financiación mejore la asignación a la Comunitat.

La asamblea aprobó la liquidación de las cuentas de 2018, con 130.000 euros en pérdidas tras provisionar medio millón -296.519 euros una vez neteadas- para posibles responsabilidades con trabajadores de la quebrada Cierval a raíz de un recurso del Fogasa que la patronal espera que se resuelva a su favor, lo que le reportaría beneficios a cierre de 2019.

Cerró 2018 con pérdidas de 130.000 euros tras reservar medio millón para pleitos por los despidos de Cierval

De momento, para 2019 prevé unos ingresos de 2,6 millones de euros, el 18% más que el año anterior, de los que 1,2 millones corresponde a cuotas de socios y afiliados, un millón a convenios y 316.000 a otros ingresos propios; en gastos, los presupuestos recogen 1,3 millones en funcionamiento, 1,1 en personal y 91.000 euros en amortizaciones.

La administración le debe 600.000 euros

Pese a los 612.000 euros que le debe la Generalitat por convenios de riesgos laborales, participación institucional y arbitraje laboral, la CEV asegura que su balance «goza de buena salud» y sacó adelante asimismo las cuentas de este año con un 38,57% de ingresos públicos –25,6% de la ley de participación–, el cambio estatutario que adelantó LAS PROVINCIAS para encajar a Uepal sin alterar el reparto de poder entre provincias y su Código de Buen Gobierno. También acordó mantener en 1.304 euros la cuota anual por vocalía.

Desde la CEV se informó asimismo a la asamblea de que, en lo que va de año, se han producido 19 incorporaciones a la patronal autonómica, que está representada en 304 convenios colectivos (sectoriales y de empresa) que afectan a 713.730 trabajadores.