Una de cada diez herencias son rechazadas por los impuestos o deudas

El departamento de gestión de impuestos sobre Sucesiones, en una de las oficinas./LP
El departamento de gestión de impuestos sobre Sucesiones, en una de las oficinas. / LP

Como consecuencia de la crisis ha aumentado el número de renuncias en España, de 16.000 en 2010 a 47.000 en 2018

EDURNE MARTÍNEZ

Existen diferentes motivos para renunciar a una herencia. El primero que se viene a la cabeza es por los altos impuestos a pagar en caso de aceptarla, pero desde el Consejo General de Economistas explican que las distintas bonificaciones que tienen las comunidades hacen que sea difícil sostener esta idea. «¿Por qué alguien va a renunciar a un 30%, en el peor de los casos, de un bien que no tenía?», señaló durante la presentación del informe Luis del Amo, sobre todo teniendo en cuenta los mecanismos para financiar el impuesto y el periodo de tiempo que se da para poder conseguir el dinero con el que pagarlo.

En su informe junto a los Asesores Fiscales (REAF) 'Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2019' ponen encima de la mesa unos ejemplos para cada comunidad dependiendo del grado de consanguinidad del heredero. En el caso de una persona que hereda de su padre 800.000 euros, de los que 200.000 corresponden a una vivienda, en algunas regiones no pagaría nada Sucesiones, como en Andalucía o Cantabria; muy poco en otras como Canarias (134 euros); mientras que en las que más tendría que aportar sería en Castilla y León (81.000 euros) y Asturias (103.000 euros).

Hay muchos otros casos dependiendo de la cuantía heredada y del parentesco, pero incluso en el peor de los casos (si el heredero no es un familiar del fallecido y contaba con un patrimonio elevado antes de recibirla), con la misma herencia del caso anterior, el lugar donde menos pagaría sería Cataluña (306.000 euros) y el máximo en Murcia y Andalucía (499.000 euros ambas).

Es decir, que aun siendo este caso, el heredero conseguiría un dinero neto del que antes no disponía, por lo que Del Amo no entiende la «leyenda popular» acerca de que las renuncias se deben a los impuestos ligados a ellas, ya que esa persona consigue «al menos un 30% del dinero con el que no contaba antes». Así, en su opinión este hecho atiende a razones más relacionadas con el endeudamiento del propio heredero, que si recibe dinero va a ir directamente destinado a sus acreedores y prefiere por ello renunciar, o la que la propia herencia lleve aparejada.

Según los datos del informe, el año pasado los españoles recibieron casi 430.000 herencias y cerca de 47.000 fueron rechazadas, un porcentaje próximo al 11%. Las cifras confirman que la «resaca» de la crisis ha motivado el aumento de renuncias porque muchos ciudadanos están más endeudados que antes, explica Del Amo, porque en 2010 -primer año el estudio- solo se renunciaba al 5% de las herencias, unas 16.000 del total de 327.000 existentes, pero la cifra ha ido subiendo paulatinamente hasta el 10,89% de 2018.

El presidente del Consejo, Valentín Pich, considera que este año electoral va a suponer que el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones baje en términos recaudatorios ya que «la competencia fiscal a la baja empieza este año a extenderse a hermanos y familiares más distantes». Pich se queja de la «desorganización» fiscal en las autonomías: «La fiscalidad autonómica se está complicando por segundos, hay un poco de irracionalidad». La novedad de este ejercicio tributario es que las comunidades -prácticamente todas ya bonificaban a los hijos, cónyuges y padres que recibieran herencias o regalos- están ofreciendo estas ayudas fiscales a los parientes de grado más lejano, como los primos, sobrinos o tíos del fallecido.

Cambiar de residencia fiscal

Sobre la movilidad de los españoles para tributar menos, es decir, cambiarse de residencia fiscal, Jesús Sanmartín, presidente del Consejo General de Economistas, explica que cada vez es más difícil engañar a Hacienda porque se persigue al contribuyente en sus movimientos económicos más básicos como dónde tiene el médico, dónde le domicilian las facturas de la luz, dónde está suscrito al periódico o, una de las más comunes, de dónde saca habitualmente el dinero del cajero, explica Sanmartín.

Y es que según datos de Fedea, más de 2.500 españoles trasladaron su residencia fiscal a la Comunidad de Madrid de 2005 a 2012 desde otras regiones atraídos precisamente por la política de rebajas de impuestos sobre todo en Impuesto de Sucesiones y Donaciones, así como el de Patrimonio. El engaño fiscal, apuntan desde el colectivo de técnicos de Hacienda Gestha, viene cuando estos contribuyentes ni siquiera se trasladaron físicamente a Madrid, sino que siguieron haciendo vida en sus ciudades.

Ejemplo de Impuesto de Sucesiones por Comunidades Autónomas

Soltero de 30 años hereda 800.000 euros de su padre, de los que 200.000 son de una vivienda
Asturias
103.135 euros
Castilla y León
81.018 euros
C. Valenciana
63.193 euros
Aragón
55.466 euros
Castilla - La Mancha
31.759 euros
Galicia
15.040 euros
Cataluña
9.796 euros
Baleares
5.950 euros
La Rioja
3.175 euros
Murcia
1.640 euros
Extremadura
1.587 euros
Madrid
1.586 euros
Canarias
134 euros
Andalucía
0 euros
Cantabria
0 euros