Barcelona y Tánger, al quite de la inversión que espante Valencia

Á. M.VALENCIA.

«Los barcos flotan y se van. Es lo que tiene», advertía el naviero y presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios, Vicente Boluda. Esto se sabe en el Puerto de Valencia, del mismo modo que en el de Barcelona, histórico rival del Grao levantino. Fuentes del negocio no dudan en señalar que los movimientos para entorpecer y retrasar la ampliación norte del Puerto de Valencia, generando incertidumbre a MSC sobre la evolución del proyecto en el que piensa meter mil millones, ha despertado la codicia en el recinto de la ciudad condal.

En este contexto se explica que los catalanes hayan adelantado a octubre la entrega a Barcelona Europa South Terminal (terminal de contenedores del Grupo Hutchison) de 65.350 metros cuadrados para que pueda avanzar su ampliación, como recogía Diario del puerto.

Esta superficie forman parte de la obra de movimiento de precargas de la ampliación del muelle del Prat y el acondicionamiento de esos terrenos, con una superficie total de 110.000 metros cuadrados y que debían finalizar en enero de 2020. Está claro que las dimensiones de la oferta barcelonesa son muy inferiores al proyecto valenciano, pero más vale pájaro en mano que ciento volando, especialmente si el aterrizaje se retrasa día tras día.

Los empresarios cierran filas en la defensa de la obra, frente a Per l'horta o El litoral per al poble

Por otra parte, el pasado 27 de junio, el rey Mohamed VI inauguraba Tanger Med 2, una nueva fase de la instalación hecha exprofeso para superar en tráfico a Valencia y Algeciras, a las que tomarán contenedores y carga. La opción de que Valencia se pueda apear de la carrera o frene su avance favorece a unos competidores que, precisamente, también están en fase expansiva.