El ERE del Santander puede afectar a 300 trabajadores en la Comunitat

Una persona pasa junto a una oficina del Santander. /Reuters
Una persona pasa junto a una oficina del Santander. / Reuters

La entidad anuncia 3.700 despidos y la supresión de 1.150 oficinas en toda España

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia/Madrid

Los ajustes de plantilla en la banca continúan y ahora es Banco Santander el que ha comunicado a los sindicatos sus intenciones en el expediente de regulación de empleo (ERE) que prevé aplicar en su red comercial. La entidad estima que que se someterán al ERE hasta 3.700 trabajadores de su plantilla, lo que representa más de un 11% de los 32.366 empleados con los que cuenta el banco en España.

Además, dentro de este proceso de reestructuración el banco presidido por Ana Botín prevé cerrar 1.150 oficinas para así completar la integración del Banco Popular adquirido en junio del año 2017. Si finalmente se materializa esta cifra, supondrá que el grupo clausurará una de cada cuatro sucursales que ahora mantiene activas por todo el país.

El grupo cerraría una de cada cuatro sucursales si se cumple el anuncio

En el caso de la Comunitat, las estimaciones sindicales se mueven en torno a los 300 afectados y el cierre de un centenar de sucursales. La reunión entre la dirección del banco y los sindicatos de ayer es la segunda que tiene lugar después de una primera toma de contacto la semana pasada. En ella, la entidad ha planteado unos objetivos «de máximos», según constatan fuentes sindicales, quienes confían en que la corporación vaya cediendo en las próximas reuniones sobre el conjunto de trabajadores afectados. Por ahora, la cifra planteada supondría la mayor reestructuración laboral del Santander y de toda la banca ejecutada de una sola vez.

Las salidas afectarán fundamentalmente a profesionales que trabajan en la red de oficinas del grupo, tanto las del Santander como las que sumó en 2017 tras la adquisición del Banco Popular. Solo «una parte residual», apuntan fuentes cercanas al proceso, supondrá la salida de personal de los servicios de Santander España. Desde que se planteó el ERE, el objetivo del banco ha sido el de desarrollar un proceso de salidas voluntarias, sin necesidad de realizar despidos forzosos, tal y como ocurrió en el proceso similar llevado a cabo el año pasado.

Los bajos tipos de interés, las mayores exigencias regulatorias y una digitalización galopante son los tres ejes que han definido la estrategia del grupo

«Espero que la negociación vaya bien, iremos a la mesa con el mejor de los ánimos y con la intención de alcanzar acuerdos en un corto espacio de tiempo. Así lo deseo y lo espero», explicó el consejero delegado del grupo, José Antonio Álvarez, en la presentación de resultados trimestrales. Santander ha obtenido unos beneficios de 1.840 millones de euros hasta marzo, un 10,8% menos que en el mismo periodo del año anterior.

Precisamente la necesidad de hacer frente a un entorno de bajos tipos de interés, mayores exigencias regulatorias y una digitalización galopante son los tres ejes que han definido la estrategia ideada por el grupo. La clausura de sucursales se realizará según la estrategia de «eliminar duplicidades en términos de eficiencia». Esto es, cerrar las oficinas que se encuentren más próximas geográficamente, y aquellas que ya no sirvan para cubrir las necesidades de los clientes por contar con otros puntos relativamente próximos a sus domicilios.

Un 48% menos de red regional desde 2008

El número de sucursales bancarias en la Comunitat Valenciana ha pasado de 5.061 el 31 de diciembre de 2008 a 2.598 el 30 de septiembre de 2018, según los datos estadísticos del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF). Aunque el periodo más intenso fue de 2008 a 2013, cuando cerraron 1.730, más de un tercio de las que había, a la crisis le ha sucedido el avance de la digitalización y la adaptación de las entidades a nuevas formas de consumo de servicios bancarios. Así, desde 2016 se ha producido un recorte del 11,3% que, con los cierres del Santander y Caixabank, continuará en 2019.