Bruselas endurece el control a la importación de cítricos para frenar la entrada de plagas

Cargamento de cítricos en un puerto valenciano. /EFE
Cargamento de cítricos en un puerto valenciano. / EFE

La Comisión Europea igualará desde el 14 de diciembre los sistemas de inspección con el fin de evitar coladeros como el puerto de Rotterdam

Á. Mohorte
Á. MOHORTEValencia

Tras la oleada de plagas en los cargamentos de cítricos procedentes de fuera de la Unión Europea, la Comisión igualará al alza los controles fitosanitarios a la importación de cítricos en los puertos europeos. Así lo han asegurado los responsables de Sanidad Vegetal y de Gestión de Crisis en Alimentos, Plantas y Animales de la Comisión Europea, Bernard Van Goethem y Dorothée André.

La medida será efectiva a partir del próximo 14 de diciembre y se incluye dentro de una estrategia global de «endurecimiento en los procedimientos de control de plagas», para la que se aprobará una nueva regulación comunitaria que armonizará y reforzará los controles fitosanitarios en los puertos europeos.

Esta medida escucha en parte las demandas del sector agrario para evitar que el puerto holandés de Rotterdam, especialmente, deje de ser un coladero de importaciones de países extracomunitarios. Esta plaza ha venido incrementado el volumen de cítricos a los que daba paso para Europa por la laxitud en sus controles, según el secretario general de La Unió, Carles Peris.

Sin embargo, el presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), Cristóbal Aguado, lamentó que no haya prosperado la demanda para que se imponga el tratamiento en frío de todas las mercancías que entren en territorio comunitario y que permitiría poner el freno a plagas como la de la polilla 'Thaumatotibia leucotreta' . «Además, no costaría ni un euro, porque lo paga la empresa de origen», lamenta.

En todo caso, esta medida se considera fruto de la presión que han hecho las organizaciones agrarias y la oleada de detecciones de cargamentos infectados que se ha producido este verano, enfrentado a Sudáfrica a la amenza de graves sanciones y vuelve a poner sobre la mesa la conveniencia de un cuerpo aduanero europeo en todo el territorio comunitario.

Solamente en el mes de julio pasado se acumularon cinco interceptaciones en los puertos europeos de envíos citrícolas sudafricanos infestados, según informa AVA, que aludió a datos oficiales de la Comisión Europea recogidos en la publicación Europhyt. Tres de los rechazos se debieron a la presencia de la polilla 'Thaumatotibia leucotreta' y los otros dos a causa de CBS o mancha negra de los cítricos. En ambos casos se trata de patógenos que ocasionan severos daños y que no están por ahora presentes en la citricultura europea, pero la constante llegada de cítricos sudafricanos contaminados hace temer que se produzcan contagios en campos españoles.

La inspección contará con expertos en fruticultura y los informes se remitirán a los otros estados miembros

Con la medida anunciada ahora desde Bruselas se obligará a que haya expertos en cítricos y productos hortofritícolas en los puertos que asuman este tipo de cargamentos y hará que se informe de forma más rápida a los estados miembros de sus conclusiones. No se podrá evocar situaciones como la del puerto de Rotterdam, que tiene externalizado el servicio de inspección en una empresa privada que, según Aguado, tiene intereses con las empresas sudafricanas, muchas de ellas mixtas por los vínculos históricos entre los dos países por la comunidad boer, de origen neerlandés. «Esto los hace juez y parte», asegura Aguado.

Objetivo: el modelo de EE UU

Muy lejos queda la demanda compartida en el campo valenciano para que se establezcan unos criterios similares a los que obliga EE UU. Tras la crisis de la mosca de la fruta o ceratitis capitata de hace 20 años se han ido sumando exigencias que hacen hoy obligatorio el tratamiento en frío de la fruta, concentrar la entrada de producto a dos únicos puertos en todo el país y, lo que es más significativo para muchos productores, el envío de inspectores desde aquel país a España para analizar in situ las condiciones en las que sale el cítrico de los centros de almacenamiento y embarque.

Lo que sí se ha puesto en marcha desde el 1 de septiembre es la obligatoriedad para las empresas que introducen cargamentos de informar sobre qué protocolo están utilizando para evitar la entrada de plagas. Este documento se está teniendo que enviar a los puntos de destino para cotejar la idoneidad del procedimiento que se aplique.

La actual diferencia de criterios en el control fitosanitario ha sido una de las principales denuncias de los agricultores europeos, porque, a pesar de que la importación de cargamentos por la ribera mediterránea estaba siguiendo controles estrictos, no ocurría lo mismo en el norte de Europa.