La Fonteta golpea primero

Valencia Basket-Rytas Vilnius./EFE
Valencia Basket-Rytas Vilnius. / EFE

El Valencia Basket pone el 1-0 en cuartos de la Eurocup tras una gran segunda parte

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

El Valencia Basket se tranquilizó en el paso por vestuarios, tras una primera parte donde se desquició en la pista y trasladó esa ansiedad a la grada, para jugar un baloncesto más reconocible, basado en la defensa, para dar el primer golpe en la serie de cuartos de final de la Eurocup contra el Rytas Vilnius y viajar mañana a Lituana con la opción de cerrar el viernes el pase a semifinales en el Siemens Arena. Todo un reto puesto que una vez activado por primera vez el 'efecto Fonteta' se deberá derribar el muro de cerrar una eliminatoria fuera de casa, algo que no se pudo conseguir en las tres series de 2017.

El cambio de chip en el segundo tiempo fue brutal. Tan radical que se llevó el partido por delante y las opciones del Vilnius de dar la sorpresa. El Valencia Basket dejó de depender del triple y, con la aparición de Matt Thomas y Will Thomas que secó en defensa a Parakhouski, cimentó la victoria con el 49-34 del segundo tiempo. El equipo lituano acusó en ese segundo tiempo la baja de su timonel. Chris Kramer se rompió en la recta final del segundo cuarto, la primera estimación habla de rotura del ligamento cruzado, y el segundo tiempo se le hizo muy largo a Stipcevic. Esa fue otra de las claves para que el Vilnius dejara de tener opciones en cuanto Vives se hizo con el mando del partido.

75 Valencia Basket

Van Rossom (4), Sastre (2), San Emeterio (10), Will Thomas (6), Tobey (5) -cinco titular- Abalde (10), Labeyrie (5), Dubljevic (-), Vives (8), Rafa Martínez (-), Matt Thomas (15) y Doornekamp (10)

64 Rytas Vilnius

Kramer (3), Seeley (11), Butkevicius (6), Bendzius (5), Parakhouski (10) -cinco titular- Sirvydis (11), Stipcevic (3), Pilauskas (-), Echodas (5) y Girdziunas (10)

PARCIALES:
12-20, 14-10 (26-30), 22-13 (48-43) y 27-21 (75-64)
árbitros:
Christodoulou (GRE), Kartal (TUR) y Juras (SER). Sin eliminados
incidencias:
Primer partido de los cuartos de final de la EuroCup disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.438 espectadores

El conjunto taronja se fue desquiciando en la primera parte al mismo ritmo que iba fallando un triple tras otro. Lo que estaba marcado como un plan de partido para sacar de la zona a Parakhouski se convirtió en un martirio. La jugada que simbolizó el despropósito llegó en los instantes finales del segundo cuarto, donde Doornekamp capturó un rebote ofensivo y con el camino al aro despejado se giró para pasar a Will Thomas... que falló otro triple más. Con un 5 de 21 en la estadística desde más allá del arco al descanso, un pírrico 23%, el mal menor para los taronja era el 26-30 en el marcador, cerrado con una canasta final de Seeley. La postura gestual de los locales era, de largo, mucho peor que la distancia de los lituanos. Will Thomas, desconectado, se marchó enfilando el túnel sin mediar palabra. Por entonces era urgente cambiar el chip, tranquilizarse y comenzar a jugar a baloncesto.

San Emeterio, como ocurrió el domingo en San Sebastián, fue el primero en dar un paso al frente. Van Rossom el siguiente. Dos canastas de dos, sin tirar triples a lo loco, para comenzar con el 30-30 un primer golpe que puso por delante al Valencia Basket gracias a un parcial de 8-2 (34-32). Aunque el partido derivó en los siguientes minutos a un intercambio de canastas (se pasó del 34-35 al 42-40) las sensaciones en la pista eran totalmente opuestas al primer tiempo. El último estirón ofensivo, con Matt Thomas, permitió a los taronja amasar una renta de cinco puntos al final del tercer cuarto (48-43).

La consigna, entonces, fue matar el partido. Que el Rytas ya no tuviera opciones de creerse con el derecho a profanar la Fonteta. Matt Thomas lo entendió a la perfección, liderando el estirón final que comenzó con un mate suyo tras robo de Vives y que culminó con una canasta más adicional de San Emeterio que levantó a toda la Fonteta de sus asientos, tras anotar a aro pasado con escorzo en un tiro imposible. En un abrir y cerrar de ojos el marcador reflejó un 68-52 que dio por finalizado el partido. Con el primer punto de la serie ya en el bolsillo comenzó a disputarse el segundo donde los taronja estarán pendientes de Dubljevic, que sólo pudo jugar 6 minutos al no superar su dolor, y de Diot, que no se vistió al sentir una sobrecarga en los isquios.