Se va el jugador y nace la leyenda

Rafa Martínez se despide de la Fonteta tras la derrota./I. Marsilla
Rafa Martínez se despide de la Fonteta tras la derrota. / I. Marsilla

El Valencia Basket finaliza la temporada y una Fonteta entre lágrimas se despide de su capitán Rafa Martínez | El de Sampedor dejará el club tras 623 partidos y once años vistiendo de taronja y regala su última camiseta en la pista, emocionado, a Juan Roig

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

El Valencia Basket vivió anoche el final de temporada más emotivo de su historia. No el más bonito, eso queda reservado para la eternidad a la Liga de 2017, pero una vez que estaba claro el 3-0 para el Real Madrid emergió del banquillo la figura del dorsal 17 taronja. Al pisar el parquet, a ocho segundos para el final, paró su crono de partido en 623. Ya no se jugó a baloncesto. La grada, en pie, comenzó a corear su nombre y el capitán comenzó a llorar. El cántico fue en aumento y al improvisado homenaje se unieron los árbitros y los jugadores del Real Madrid. Nunca, en los 33 años de historia del Valencia Basket, se había vivido un momento así.

Las 7.809 personas que marcó la estadística que estaban en sus butacas no olvidarán nunca el momento en el que se fue el jugador y nació la leyenda. Tiempo habrá para ponderar la huella que va a dejar Rafael Martínez Aguilera pero la de ayer fue la despedida más bonita que haya tenido un jugador que haya vestido esa camiseta. Se la merece. Con la afición aún coreando su nombre confirmó su marcha en el micrófono de Movistar Plus: «Son etapas que llegan a un fin, estoy contento de haber podido ayudar y contento de que la gente tenga un buen recuerdo. Vive a una ventura en 2008 y ha sido una ha sido una gran experiencia de vida para mí y mi familia». Al lado suyo, en el parquet, le estaba esperando Juan Roig. El hombre que le fichó el 25 de junio de 2008, después de que Manuel Llorente cerrara el trato en una pizzería de Saballe. Para el mecenas del Valencia fue su última camiseta. Entre lágrimas, y con el cariño eterno de la grada, se marchó el capitán. No será la última vez que vierta lágrimas en la Fonteta, puesto que él, junto a su familia, verá como sube el 17 al cielo de la Fonteta para descansar junto al de Nacho Rodilla y Víctor Luengo.

78 Valencia Basket

Vives (2), Sastre (11), Doornekamp (7), Labeyrie (-), Dubljevic (19) -cinco titular- Abalde (7), Diot (-), Van Rossom (14), Tobey (6), Rafa Martínez (-) y San Emeterio (1)

85 Real Madrid

Campazzo (14), Rudy Fernández (16), Taylor (10), Randolph (11), Tavares (6) -cinco titular- Causeur (-), Reyes (2), Ayón (10), Carroll (7), Llull (4), Deck (5) y Thompkins (-)

PARCIALES:
19-20, 19-15 (38-35), 22-28 (60-63) y 18-22 (78-85)
ÁRBITROS:
Conde, Cortés y Bultó. Eliminaron por faltas personales al local Vives (m.40)
INCIDENCIAS:
tercer partido de las semifinales de la Liga ACB disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.809 espectadores

El final de temporada del Valencia Basket, y la octava final de la ACB seguida del Real Madrid, aún quedó en segundo plano en las ruedas de prensa. Pablo Laso se sumó al homenaje: «Tengo amistad y respeto profesional por Rafa. Es un tío excepcional y me enorgullece que la gente le haya aplaudido de esa forma y nosotros también porque se lo merece. Le deseo la mejor de las suertes como amigo». Se sumó Ponsarnau: «Estoy muy feliz de que Rafa se haya despedido de la Fonteta como se merece. Se merece mucho más, es una persona para tener en cuenta en la vida no sólo por lo que ha hecho como jugador sino mucho más como persona».

Hay que hablar también de baloncesto. Por supuesto, porque en la Fonteta se vivió un partidazo. Digno de la semifinal del playoff. El conjunto taronja se vació hasta el límite de sus fuerzas y aguantó hasta el 78-79, con seis puntos consecutivos de Van Rossom, pero dos balones perdidos y dos canastas de Llull y Campazzo sentenciaron el pase del Real Madrid a la final (78-83). Tras el partido, Ponsarnau reconoció un error y no pudo evitar trasladar la amargura por el arbitraje: «Cometí un error en las dos semanas previas del playoff y levanté el pie del acelerador pero las dos lesiones que tuvimos me acojonaron. Los árbitros de la ACB son muy buenos y aciertan siempre y contra el Real Madrid siempre es más complicado de acertar». El de Tàrrega confirmó lo que desveló en la entrevista con LAS PROVINCIAS en Madrid, su continuidad en el equipo después de que las dos partes hayan sellado el acuerdo de renovación.

La primera parte terminó en plena ebullición, con la Fonteta clamando por una posible agresión de Campazzo sobre Vives con un codazo, que el Instant Replay no permite revisar, que le sacó la tercera al propio Vives (36-35) antes de que Van Rossom subiera la última canasta del segundo cuarto (38-35). La presión de la caldera taronja, en un partido de alta tensión, era una de las claves para un equipo que anoche jugó más con el orgullo como gasolina que con fuerzas en las piernas. El Valencia Basket arrancó el partido de la misma forma que hizo en el segundo episodio de la serie, marcando territorio (10-3). El Real Madrid contestó con un parcial de 2-11 (12-14) que le aseguró el control al final del primer cuarto (19-20). Los taronja contestaron en el segundo y el partido se decidió en los últimos segundos.