Una reacción contundente

Valencia Basket-Real Betis./I. Marsilla
Valencia Basket-Real Betis. / I. Marsilla

El Valencia Basket se levanta del golpe ante el CSKA zarandeando al Real Betis

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

Competir en la Euroliga tiene sus cosas buenas, muchas más de lo que parece. También su desgaste, puesto que te obliga a disputar partidos en menos de 48 horas, pero esa inercia competitiva al máximo nivel permitió ayer al Valencia Basket, tras ser superado de forma clara por el CSKA el viernes por la noche, imponer sobre la pista de la Fonteta un ritmo que, salvo unos minutos, no pudo seguir el Real Betis. Con el poderío del juego interior, entre Labeyrie, Dubljevic y Tobey valoraron 54 puntos por 61 de todo el conjunto hispalense, y el buen debut de Quino Colom ante su nueva afición, el andorrano terminó con 11 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 16 de valoración en sólo 13 minutos, certificaron una contundente victoria para ganar en confianza tras comenzar la temporada con tres derrotas en cuatro partidos.

Hasta el técnico rival, Curro Segura, señaló tras el encuentro ese tono competitivo como una de las claves: «Se nota una diferencia física entre los equipos Euroliga y el resto y eso hace que después de jugar contra el CSKA muestren un ritmo o una chispa que no tendrían si vinieran tan sólo de una semana de entrenamientos. El desgaste se notará a largo plazo, cuando comiencen los viajes». Un símbolo de todo ello llegó con Dubljevic, el único con 23 minutos por los taronja, y Whittington. Con el montenegrino en pista, el +/- de su equipo fue de +18 y con el americano de -20.

El partido también dejó detalles a mejorar como, así lo reconoció Ponsarnau, el nivel de acoplamiento de Jordan Loyd al rol que el equipo necesita de él. El ex de los Raptors dejó luces, sus 5 asistencias, pero también sombras, 4 pérdidas.

La segunda unidad del Betis, con Rivers y Slaughter como estiletes, revolucionaron el partido curiosamente desde que el Valencia Basket puso la máxima renta, un 30-14 tras canasta de San Emeterio. Los 23 puntos del conjunto andaluz en el segundo cuarto vinieron desde el banquillo, para permitir a los de Curro Segura acercarse a cuatro, con un parcial de 9-21 gracias a un triple de Nacho Martín (39-35). La réplica inmediata de Motum (42-35) fue clave para evitar el conato de remontada antes del descanso. La calidad de Dubljevic, 10 puntos en la primera parte, permitió que el marcador llegara con un 44-35.

95 Valencia Basket

Van Rossom (8), Loyd (2), Doornekamp (10), Motum (14), Dubljevic (14) -cinco titular- Colom (11), Abalde (-), Labeyrie (5), Tobey (8), Vives (4), San Emeterio (11) y Sastre (8)

72 Real Betis

Borg (5), Sipahi (6), Conger (4), Malmanis (5) Whittington (8) -cinco titular- Enechionyia (9), Rivers (11), Oliver (2), AJ Slaughter (13), Almazán (3), Martín (3) y Izundu (3)

PARCIALES:
26-12, 18-23 (44-35), 26-22 (70-57) y 25-15 (95-72)
árbitros:
Pérez Pizarro, García Ortiz y Martínez Silla. Eliminaron por faltas personales a los visitantes Izundu (m.37) y Enechionyia (m.38)
incidencias:
partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga Endesa disputado en el pabellón De la Fuente de San Luis ante 6678 espectadores

El Valencia Basket saltó al tercer cuarto pisando fuerte, con tres triples y un parcial de 9-2 (53-37), y estiró ese buen momento gracias a la muñeca de Doornekamp (60-40). Cuando el Betis reaccionó (63-53) la entrada de Colom y la buena química que el andorrano encontró en pista con Vives y San Emeterio permitió a los taronja dar el estirón definitivo, con la fortaleza de Labeyrie y Dubljevic por dentro como gran ayuda, hasta poner la máxima renta en los últimos segundos (94-70). Un indicativo de que los locales nunca bajaron el tono y el ritmo, otro valor de equipo de Euroliga.

Más allá de ganar o perder partidos, la clave en el arranque de la temporada será ajustar el sistema de rotaciones. Así lo reconoció ayer un sincero Ponsarnau: «Estoy intentando convencer a todo el mundo para que lo llevemos bien. La consistencia llegará si todos lo entienden. El partido de Bilbao lo perdimos porque además de jugar bien el rival aún no sabíamos ser un equipo de catorce. Para no ser un Gran Canaria en la Euroliga más fuerte de la historia sólo podemos hacer una buena temporada si somos un equipo de catorce. Me preocupa que en tres jornadas llevamos dos cambios pero han sido necesarios».