Una docena de cuchillos

Jordan Loyd, clave en la victoria de los de Ponsarnau. /Irene Marsilla
Jordan Loyd, clave en la victoria de los de Ponsarnau. / Irene Marsilla

La versión más coral del Valencia Basket arrolla al Andorra en el arranque de la ACB

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

El Valencia Basket entrenó su etiqueta de plantilla de Euroliga en el arranque de la Liga Endesa. Una de las normas de los equipos españoles que disputan la competición, los que tienen el torneo doméstico de más desgaste y nivel, es intentar romper sus partidos de la ACB para poder administrar descansos. No siempre es posible pero, si se consigue, el triunfo vale doble. El estreno de los taronja en la Liga Endesa, con el Bilbao Basket y Rafa Martínez esperando a la vuelta de la esquina, fue de manual. Perfecto. Con una rotación real de doce, el equipo de Ponsarnau mostró sobre la pista una versión igual de seria que ante el Barcelona en la Supercopa. Con una gran diferencia, el nivel de potencial del rival. Ese baloncesto fluido en ataque y sólido en defensa se llevó al Andorra por delante hasta un pico de 62-31 a tres minutos del final del tercer cuarto. Pese al maquillaje del MoraBanc en los últimos minutos el 120-57 en la valoración lo resume todo.

En el triunfo coral, los doce jugadores del Valencia Basket estuvieron en pista un mínimo de 11:14 (Marinkovic) y un máximo de 20:14 (San Emeterio). Tan sólo el cántabro, que tuvo poca participación en la Supercopa, superó los veinte minutos en pista. Una alquimia en las rotaciones, con cinco jugadores por encima de los 10 puntos, que se impuso sin piedad ante el equipo de Ibon Navarro. Labeyrie, perfecto en el tiro, fue un asesino silencioso en pista, acumulando 21 de valoración en tan sólo 16 minutos en pista. Junto al francés, la polivalencia de Loyd (Ponsarnau lo probó como base en el último cuarto), la solidez en la pintura de Tobey, la buena mano de Vives y una buena intensidad defensiva, finiquitaron una victoria más plácida de lo esperado. Desde el final de primer cuarto (25-18), con triple de Loyd que recordó a las famosas 'mandarinas' de Llull, la victoria nunca peligró para los locales.

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89 Valencia Basket

Vives (12), Abalde (4), San Emeterio (6), Motum (2), Dubljevic (11) -cinco titular- Marinkovic (2), Loyd (13), Labeyrie (13), Van Rossom (4), Tobey (12), Sastre (5) y Doornekamp (5).

68 MoraBanc Andorra

Hannah (6), Senglin (8), Walker (2), Sy (10), Diagne (10) -cinco titular- Tyson Pérez (5), Llovet (2), Massenat (3), Todorovic (10), Jelinek (8), Musli (4) y Guillem Colom (-).

Árbitros:
Pérez Pérez, Oyón y Rial. Sin eliminados
Incidencias:
Partido correspondiente a la primera jornada de la Liga ACB disputado en el pabellón De la Fuente de San Luis ante 7.212 espectadores.

Ibon Navarro resumió lo que supone tener a un rival con esa amplitud en el armario: «Tener catorce jugadores genera tensión y una competitividad interna brutal. Con todo el mundo sano el que no da nivel no juega. Ese no bajar la tensión es fruto de que el que lo haga no jugará». Al ser preguntado Ponsarnau por la definición de su equipo del técnico vasco no pudo más que esbozar una sonrisa al reconocer esa competitividad en la plantilla: «Queremos ser un equipo de catorce y no una plantilla de catorce. Desde la complicidad de todos, entre los compañeros, porque nos hará crecer. Nos ayudará a alargar las energías en la barbaridad de partidos que tenemos».

Las rotaciones sin fin del conjunto valenciano, a los cuatro minutos del segundo cuarto ya habían saltado a la pista los doce jugadores disponibles para Ponsarnau, consiguieron que nunca bajara el nivel de intensidad sobre la pista y que saltaran por los aires los plomos de un equipo muy físico como el Andorra. Sin duda, un buen entrenamiento para la Euroliga. Con un parcial de 22-9 en el segundo cuarto, y un rotundo 34-0 en la valoración de esos diez minutos, el Valencia Basket logró llegar al descanso con el partido roto (47-27). Desde el 14-16 inicial, donde el MoraBanc aprovechó un cierto desconcierto local con la tercera falta de Tobey, el estirón de los de Ponsarnau llegó a un parcial máximo de 33-8 (47-24) tras una canasta de un Labeyrie que llegó al descanso con 14 de valoración. El acierto de Vives en el triple, 4 de 4 para él, fue otro de los estiletes. «Me salgo de mi papel de entrenador para hablar de Guillem. Era un jugador que estaba cojo y a partir de trabajar bien y de tener paciencia ha recuperado su salud y este es el gran cambio. Ha llegado curado y ha cambiado su cuerpo», sentenció un técnico que anunció que Colom debutará el domingo en Bilbao