Victoria a la resaca europea

Una acción del Valencia Basket - Iberostar tenerife de la liga Endesa./EFE
Una acción del Valencia Basket - Iberostar tenerife de la liga Endesa. / EFE

El Valencia Basket consigue un triunfo solvente frente al Iberostar Tenerife

JUAN CARLOS VILLENAValencia

Más allá del penúltimo capítulo de la celebración del cuarto título europeo del Valencia Basket, toda la atención fuera del parquet la protagonizó el regreso de Txus Vidorreta. El vasco recibió el cariño de todos los estamentos del club, desde los trabajadores de base, pasando por jugadores como Van Rossom o Doornekmap y acabando por el abrazo del mecenas de la entidad, Juan Roig, antes de intercambiar un libro con Ponsarnau. En la jornada que la ACB dedica cada temporada a este bonito gesto literario fue curioso que les tocara a ambos, la pasada temporada el catalán era asistente del vasco, cumplir con el ritual. Ponsarnau entregó a Vidorreta 'La ciudad de la lluvia', de Alfonso del Río y Vidorreta al taronja 'Lo mejor de ir es volver', de Albert Espinosa. En la presentación, el extécnico local escuchó silbidos pero la sensación fue que ganaron los aplausos. Así lo entendió el propio Vidorreta: «En general he percibido mucho cariño de todo el club, entrenadores, jugadores, directivos y empleados. Cada uno puede tener su valoración y creo que la Fonteta me ha recibido con cariño. Creo que han habido pitos pero que se ha impuesto el cariño, creo que la gente valora el compromiso y el trabajo que hice en Valencia».

Ponsarnau, tras confirmar la ambición de su equipo en lo que resta de curso «ya que desde el alivio de no tener necesitad tenemos el compromiso de conseguir más cosas porque creemos que el equipo puede ser aún mejor», ponderó el recibimiento a Txus: «Ha sido positivo. Cuando no esté aquí espero que pueda volver que será que tengo trabajo y me reciban así».

El Valencia Basket desafió a la resaca de su cuarto título europeo y volvió a conjugar el verbo ganar en la Fonteta. Algo que, por cierto, debe llevarle a una cadencia de juego que le permita soñar con la lucha por el doblete. Sin presión añadida, el equipo de baloncesto de Jaume Ponsarnau es muy bueno tal y como demostró ayer sobre la pista pese a algunas interrupciones. Al final, los taronja ganaron de forma solvente a un equipo que le sacó del parquet en la primera vuelta con un 88-73 y que le permite recibir el miércoles al Unicaja dependiendo de sí mismo para ser cuarto, haga lo que haga hoy el conjunto malagueño en Lugo. La victoria, como siempre coral, contó con un Will Thomas aún con el piloto de MVP encendido, Van Rossom asumiendo toda la dirección con la baja de Vives y el virus estomacal que ha arrastrado Diot en los últimos días (junto a Labeyrie ) y Sastre, quizá lo más importante, apuntando al recuerdo de su mejor versión de hace dos temporadas. A fuego lento.

Un parcial de 8-0 en el arranque del último cuarto evitó cualquier amago de remontada de los canarios

Los actos de la celebración de la Eurocup fueron contenidos. Algo lógico si se tiene en cuenta que a diferencia de 2010 y 2014 el título se conquistó en casa con lo cual ya fue ofrecido en directo a la Fonteta y que la cuarta de algo nunca se festeja como la primera. El Iberostar Tenerife hizo el pasillo a un campeón donde los capitanes Rafa Martínez y Dubljevic, quien sabe si es la última vez que puede hacerse esa foto, saltaron con el trofeo. Lo que sí que triunfó, como suele ser habitual, fue la exposición de la copa en el anillo superior del pabellón, con el reclamo de la tienda donde no se dejó de vender la camiseta conmemorativa. A pocos minutos de comenzar el partido aún eran cientos los seguidores que esperaban para hacerse la foto para el recuerdo.

88 Valencia Basket

Van Rossom (13), Sastre (10), San Emeterio (9), Will Thomas (9), Tobey (14) -cinco titular- Sergi García (-), Abalde (9), Labeyrie (-), Diot (3), Dubljevic (2), Matt Thomas (13) y Doornekamp (6).

73 Iberostar Tenerife

San Miguel (6), Brusino (8), Beirán (2), Abromaitis (5), Iverson (9) -cinco titular- Staiger (9), Richotti (-), Niang (5), Bassas (4), Saiz (5) y Gillet (20).

PARCIALES:
25-13, 12-21 (37-34) -descanso-, 31-24 (68-58) y 20-15 (88-73).
Árbitros:
Pérez Pizarro, Pera y Gónzalez Gálvez. Sin eliminados
ASISTENCIA:
Partido correspondiente a la jornada de la fase regular de la Liga ACB disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.216 espectadores. Antes del inicio del encuentro los capitanes del equipo ofrecieron al club el título de la Eurocopa conquistado el lunes.

El conjunto taronja, tras superar unos momentos de duda, saltó dispuesto a que no le pesara tanta celebración acumulada y estiró el marcador desde el primer instante gracias a los triples y a los puntos de Sastre, que olvidó momentos de dudas del pasado y deleitó con varias penetraciones que recordaron al jugador que ganó la ACB en 2017. Un triple de San Emeterio subió una máxima renta (21-10) que se amplió al final de un primer cuarto donde el conjunto de Ponsarnau fue muy superior al de Vidorreta (25-13 en el tanteo y 32-15 en la valoración). Tanto, que llegó una desconexión.

El gran problema para el Valencia Basket es que todo cambió con las rotaciones. La segunda unidad, que llegó a formar con un quinteto con muy pocos minutos acumulados juntos en una pista (Sergi García, Matt Thomas, Abalde, Doornekamp y Dubljevic), no mantuvo el nivel de intensidad que la primera en el día de ayer y el Iberostar lo aprovechó para dejar el partido abierto al descanso con un parcial de 12-21 (37-34). Un dato en el +/- en pista lo explicó todo. Entre Sastre, San Emeterio y Will Thomas acumularon en la primera parte un +36 y los jugadores de refresco en esas mismas posiciones Matt Thomas, Abalde y Doornekamp (jugando de cuatro y no de tres como está haciendo toda la temporada) sumaron un -27.

Pese a saltar con un equipo más reconocible al tercer cuarto, el Iberostar continuó con su buena cadencia para ponerse por primera vez por delante (42-43) y volverlo a hacer con otro triple de un Gillet que estaba masacrando por entonces la defensa local (44-46). Ahí llegó la clave del partido puesto que la reacción del Valencia Basket, con San Emeterio y Van Rossom al mando, permitió un parcial de 24-12 hasta el final del tercer cuarto, cerrado con un triple de Doornekamp, que permitió afrontar con tranquilidad el último (68-58).

Los hombres de Ponsarnau ya no iban a permitir que el conjunto tinerfeño soñara con la remontada y la mejor forma de ponerlo en práctica fue saltar en tromba para sentenciar la victoria en los tres primeros minutos del periodo decisivo. Un parcial de 8-0, con dos triples de Matt Thomas y Diot y un mate de Tobey, sentenciaron el triunfo aún con siete minutos por disputarse (76-58). El Iberostar, que encadenó su octava derrota en la Fonteta donde no gana desde 1989, bajó el pistón pensando en la Final Four de la Champions de la FIBA que tiene a la vuelta de la esquina. Cuatro minutos después la renta aún era de quince (81-66) permitiendo un final plácido para el cuatro veces campeón de Europa.

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