El campeón golpea primero

Van Rossom encesta en el choque ante el Gran Canaria./Jesús Signes
Van Rossom encesta en el choque ante el Gran Canaria. / Jesús Signes

El Valencia Basket pone un pie en la semifinal de la ACB

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

La primera imagen que ven los rivales del Valencia Basket cuando entran en la Fonteta es una enorme fotografía de Rafa Martínez y Van Rossom levantando el título de la Liga Endesa. Si alguien quiere destronar al campeón está obligado a vencerle dos veces en los cuartos de final o tres en el resto de eliminatorias del playoff. Ese orgullo de campeón es el que permitió al conjunto taronja encontrar fuerzas donde parecía que ya no quedaban y dar el último golpe a un Gran Canaria que elevó el listón físico para llevar al límite a un equipo que llegaba al inicio de la postemporada con cuatro jugadores recién recuperados de sus lesiones y otros tres viendo los cuartos de final desde el banquillo, con ropa de paseo. La fortaleza mental permitió a los valencianos levantar el 36-40 al inicio del tercer cuarto para poner el 1-0 en la eliminatoria. Van Rossom, decisivo, ejecutó al conjunto canario en el último cuarto. Se marchó de la pista con un grito unánime de ¡MVP, MVP!. A lo LeBron James. El belga se lo merece. Es de esos jugadores que dignifican la Cultura del Esfuerzo que está serigrafiada en la camiseta.

El Valencia Basket se llevó el primer punto de la serie aplicando sus dos mejores armas, la defensa y el lanzamiento de tres. En los dos apartados, y no por casualidad, terminó la liga regular siendo el mejor equipo de la Liga Endesa. En el trabajo defensivo, dejó a su rival en 13 o menos puntos en tres de los cuatro cuartos y en 20 puntos en el segundo tiempo. Un valor seguro de victoria. En el ofensivo, continuó siendo una máquina de meter triples. Con 14 triples anotados, y un 44% de acierto, es muy complicado perder un partido de la ACB. Esa doble llave hizo saltar por los aires el cerrojo amarillo y la idea clara con la que llegó a la Fonteta, desgastar los problemas físicos de su rival. Lo reconoció sin problemas Luis Casimiro en su rueda de prensa, al indicar que tienen en la rotación a tres cincos puros para hacerle faltas a Dubljevic. Totalmente legítimo, teniendo en cuenta que el montenegrino no tiene la ayuda en la pintura de Pleiss y Williams en el playoff.

Sin tiempo para el descanso, la expedición taronja comenzará hoy a primera hora el viaje a Las Palmas donde tienen previsto entrenar a última hora de la tarde, el Valencia Basket buscará cerrar mañana la serie en el Gran Canaria Arena. La historia recuerda que el 93,3% de las eliminatorias de cuartos de final al mejor de tres partidos que comenzaron con un 1-0 acabaron con el equipo que ganó ese partido avanzando a la semifinal. Los hombres de Vidorreta, eso sí, harán bien en no confiarse porque sufrieron la última ocasión en la que un equipo logró levantar ese 1-0. Fue el CAI Zaragoza en el 2013, que se llevó el triunfo en la Fonteta en el tercer partido. Un dato para clavar con una chincheta mañana en el vestuario del Gran Canaria Arena.

Los valencianos, y su afición, aguantaron el temple, y los nervios, después del 0-7 inicial. No era momento ni de despistes ni de historias. La puesta en escena de los grancanarios, con Fisher apretando las tuercas al mermado Dubljevic, tan sólo podía compensarse aplicando la hoja de ruta de los taronja en ataque. Esa que le ha llevado a amarrar la cuarta plaza de la ACB pese a la plaga bíblica de las lesiones; el triple. Desde más allá del arco, el mejor equipo de la Liga Endesa se activó en el playoff. Con tres canastas consecutivas, y ocho puntos de Van Rossom en cuatro minutos, se labró un parcial de 13-2 que tuvo su punto álgido en la última jugada del primer cuarto. El Valencia Basket no estaba en bonus con lo que fue agresivo en su última defensa frente al Gran Canaria, que ayer vistió un equipaje inspirado en los Cavs de Cleveland. Doornekamp robó el balón anotó un triple desde veinte metros. Una bomba, a pocos centímetros del tiro libre de la canasta que defendían los locales, que llevó el 22-11 al final del primer parcial.

71 Valencia Basket

Van Rossom (17), Sastre (8), San Emeterio (7), Thomas (8), Dubljevic (6) -cinco titular- Vives (5), Abalde (5), Buva (4), Rafa Martínez (3), Green (-), Doornekamp (6) y Hlinason (2)

56 Herbalife Gran Canaria

Mekel (10), Eriksson (11), Rabaseda (2), Fischer (2), Báez (7) -cinco titular- Oliver (2), Seeley (-), Balvin (2), Pasecniks (6) Paulí (6), Radicevic (2) y Aguilar (6)

PARCIALES:
22-11, 13-25 (35-36), 15-7 (50-43) y 21-13 (71-56)
ÁRBITROS:
Martín Bertrán, Cortes y Serrano. Sin eliminados
INCIDENCIAS:
primer partido de los cuartos de final de la Liga ACB disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.116 espectadores. Antes del inicio del encuentro Rafa Martínez recibió el Trofeo de la Cultura del Esfuerzo tras la votación popular después de cada partido de la fase regular

El romance siguió en los primeros compases del segundo cuarto, con Buva anulando a Balvin, hasta llegar al 27-13. En ese instante llegó el colapso taronja, que coincidió con la entrada en pista de Oliver, Pasecniks y Paulí. El veterano base, a pocos días de cumplir 40 años, desactivó con su defensa a Van Rossom. Vidorreta lo vio venir y paró el partido tan sólo con un parcial de 0-4 para el Gran Canaria, tras un mate de Aguilar, pero el problema para el Valencia Basket es que esa sangría continuó en los siguientes minutos, hasta llegar a un 6-23 tras un triple de Báez. Es decir, el conjunto canario le había devuelto al valenciano el parcial del primer cuarto. Lo acusó el actual campeón de la ACB, que miraba el marcador buscando la tregua del descanso, al que se llegó con dos tiros libres de San Emeterio que puso el 35-36 en el marcador. La potencia física del Gran Canaria dio su primer aviso. El más contundente para ellos del envite.

El conjunto insular siguió apretando las tuercas al inicio del tercer cuarto con Mekel (36-40 y parcial arrastrado de 9-27) hasta que emergió la figura de Will Thomas. El de Baltimore lideró un parcial fulgurante de 10-0, anotando ocho puntos, para poner el 46-40. El Gran Canaria acusó el golpe, sabedor de que todo su desgaste anterior servía ya para poco. Un fantástico relevo de Hlinason a Dubljevic, que puso en pie a la Fonteta con su entrega, permitió al montenegrino acumular un oxígeno que sería clave en el último cuarto. La ventaja local creció hasta el 50-43 al final del tercer cuarto, dejando en siete puntos al Gran Canaria en ese tercer periodo. El trabajo defensivo y dos triples finales de Van Rossom (71-56) pusieron la puntilla a un partido duro y que deja al Valencia Basket a un paso de la semifinal. Green, mermado por la lesión, jugó tan sólo seis minutos. Su partido también se juega en los despachos puesto que la entidad de la Fonteta ha estrechado el cerco a Matt Thomas. El tirador americano del Obradoiro también es pretendido por el Barça... pero Mulero ha ganado la primera mano de la partida.

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