Dramático adiós a la Euroliga

Valencia Basket - Herbalife Gran Canaria./EFE
Valencia Basket - Herbalife Gran Canaria. / EFE

El Valencia Basket cae en la prórroga y Vidorreta apunta que no sabe si seguirá la temporada que viene en la Fonteta | El equipo taronja se deja remontar una vez más, dilapida una ventaja de cinco puntos a falta de 13 segundos y llega fundido al final del partido

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

El Valencia Basket ya no es de Euroliga y su entrenador, Txus Vidorreta, está en la cuerda floja. Lo reconoció él mismo tras la derrota: «No sé si la temporada que viene estaré aquí». Así de duro pero así de real. El Gran Canaria, en un dramático partido que se resolvió en la prórroga, se llevó el billete de la Euroliga y disputará a partir de mañana la semifinal frente al Real Madrid. El final de la temporada no pudo ser más desgarrador para los valencianos, que dominaban el partido de diez puntos en el último y que se vio abocado a, posiblemente, la eliminación más dolorosa de su historia reciente. Mucho más que la derrota frente al Unicaja en la final de la Eurocup de 2017. Con 89-92, a falta de nueve segundos para el final de la prórroga, el Valencia Basket tuvo hasta dos oportunidades de forzar la segunda prórroga, pero los fallos en el triple de Rafa Martínez y Van Rossom desataron la locura en el banquillo del Gran Canaria. Las lágrimas del capitán simbolizaron el hundimiento de la temporada.

Juan Roig, petrificado, bajó al vestuario taronja para intentar levantar a un grupo roto del dolor. Ahora, la entidad tiene mucho que reflexionar, ese fue el primer mensaje del propietario en una noche de luto, puesto que el epitafio de la temporada resumió el mal que ha lastrado la campaña taronja. Las lesiones durante el partido de Sastre y Green fueron la puntilla para una plantilla en la que cinco jugadores tuvieron que marcharse a 26 minutos o más en el partido decisivo. Alguno de ellos, como Dubljevic, abandonaron el parquet con una cojera evidente. Más allá de los errores deportivos, que los ha habido durante la temporada, la cuestión física ha sido clave. Así lo demostró el Gran Canaria, cuya rotación le permitió llegar con vida a unos minutos donde parecía que estaban muertos. Gasolina se llama.

89 Valencia Basket

Van Rossom (17), Rafa Martínez (4), San Emeterio (22), Thomas (10), Dubljevic (13) -cinco titular- Vives (2), Sastre (-), Abalde (7), Buva (-), Green (5), Doornekamp (9) y Hlinason (-)

92 Herbalife Gran Canaria

Oliver (13), Radicevic (9), Rabaseda (10), Báez (5), Fischer (2) -cinco titular- Eriksson (18), Mekel (12), DJ Seeley (2), Balvin (12), Pasecniks (1), Paulí (8) y Aguilar (-)

PARCIALES:
14-20, 23-18 (37-38), 23-17 (60-55) y 8-11 (89-92)
ÁRBITROS:
Pérez Pizarro, Jiménez Trujillo y Peruga. Eliminaron por faltas personales al visitante Báez (m.42)
INCIDENCIAS:
Tercer y definitivo partido de los cuartos de final de la Liga ACB disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.890 espectadores

Con 70-60 en el marcador, al Valencia Basket se le hicieron eternos los últimos cuatro minutos. De la mano de Mekel, el conjunto canario apretó hasta el 75-73 a falta de un minuto. Un triple de Van Rossom y una canasta de Dubljevic opositaban a billete de la Euroliga a falta de 13 segundos (80-75) pero un triple de Eriksson y dos tiros libres de Mekel... a una décima para terminar el partido llevaron el encuentro a la prórroga (81-81). El mazazo fue muy duro y, aunque los taronja llegaron a ponerse 84-81 en la prórroga, otro triple de Eriksson fue letal. Decisivo. La última imagen de la temporada fue la rueda de prensa de Vidorreta, a la una menos veinte de la madrugada, rodeado de su cuerpo técnico. La primera decisión del club será decidir sobre la continuidad del vasco, que reconoció que su vestuario estaba roto. «Ha sido un honor haber entrenado al Valencia Basket», declaró como si fuera un adiós.

Los valencianos se marcharon al descanso por delante en la valoración (45-40) pero por detrás en el marcador (37-38). Un dato que refleja que el Gran Canaria supo exprimir algo mejor sus virtudes sobre la pista. El conjunto de Vidorreta saltó al partido muy concentrado en defensa, y en el cierre del rebote bajo su aro, lo que le permitió mandar con un 4-0 inicial pero que no pudo defender al final del primer cuarto, donde el equipo de Casimiro se marchó por delante gracias a un parcial desde entonces de 11-20. Los amarillos habían logrado cerrar las vías para los triples librados del Valencia Basket, el mejor arma de los valencianos, que por primera en la temporada no anotó ningún triple hasta el minuto trece. El Gran Canaria hurgó en esa herida (20-28 con canasta de Balvin), en ese instante reaccionó la grada... y el equipo taronja de la mano de Van Rossom y San Emeterio. Pero todo eso quedaba muy lejano en el tiempo, en un partido en el que el desgaste fue minando las opciones de un Valencia Basket que se quedó fuera de la semifinal de la Liga.

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