Automovilismo

Alonso se niega a jubilarse: a la conquista de Daytona

Fernando Alonso antes de disputarse el GP de Rusia en 2015./Fuente: EFE
Fernando Alonso antes de disputarse el GP de Rusia en 2015. / Fuente: EFE

El asturiano afronta desde este jueves su segunda participación en las 24 horas, esta vez con un coche candidato a victoria junto a Kobayashi, Taylor y Van der Zande

DAVID SÁNCEZ DE CASTRO

Con una sonrisa que no le cabía en la cara aterrizaba por segunda vez en este mes Fernando Alonso en el estado de Florida, en Estados Unidos. El asturiano tiene motivos para sonreír, porque será uno de los grandes protagonistas de la primera gran carrera de circuitos del 2019, y lo hará con la certeza de que puede pelear por la victoria: las 24 horas de Daytona.

Aunque sólo ha pasado un año desde que participara por primera vez en la prueba inaugural del prestigioso campeonato estadounidense de resistencia, el IMSA, poco tiene que ver el Alonso de enero de 2019 con el de enero de 2018. El ex piloto de Fórmula 1 no había decidido su futuro cuando le propusieron que la cita de Daytona podía ser un test perfecto para prepararse para su gran objetivo de las 24 horas de Le Mans. Alonso no sabía lo que era competir en un prototipo con el cockpit cerrado ni había cogido los automatismos propios de una carrera de resistencia.

En este 2019, el público de Daytona verá a un Alonso mucho más preparado. Haber disputado ya la mitad de la supertemporada del WEC con Toyota, consiguiendo por el camino la histórica victoria en Le Mans, hace que el español ya no sea un 'rookie' de diamante, sino un 'sophomore' de lujo que no tiene nada que envidiarle a otros corredores con mucho más callo que él en los sport-prototipos. Alonso no tendrá que pensar en nada más que disfrutar y en ganar, ya que no le espera una McLaren en el horizonte más próximo para que les saque las castañas del fuego.

Si el Alonso que va a estar en el habitáculo del coche que más miradas se va a llevar del público español es muy distinto, mucho más lo es el coche en sí. De un Ligier de la categoría LMP2, que además no era de los mejores de su clase (no era el foco de la carrera de 2018), pasa a tener en sus manos un Cadillac de la clase DPi, la categoría reina. Si bien no se podría equiparar a los LMP1 del Mundial de Resistencia (a grandes rasgos, los DPi y los LMP2 son mucho más parecidos entre sí que los LMP1 y los LMP2), el bólido de este año sí está listo para luchar por ganar.

El objetivo no puede ser otro. En el fin de semana del 'ROAR Before the Rolex', celebrado hace una quincena, los Cadillac se mostraron muy fuertes, includo el equipo Wayne Taylor Racing en el que están enrolados Renger van der Zande, Kamui Kobayashi (compañero-rival de Alonso en Toyota) y Jordan Taylor (gran showman, mejor piloto y líder de la escuadra) junto a Alonso. Tendrán que batir a los fuertes Mazda, pero sin perder de vista a los Acura, con pilotos de la talla de Helio Castroneves, Juan Pablo Montoya, Alexander Rossi o Simon Pagenaud.

Con toda la cautela del mundo («ya sé cómo es una carrera de 24 horas y pueden pasar muchas cosas»), Fernando Alonso está confiado de cara al primer fin de semana de competición fuera de la Fórmula 1. «Con el rendimiento del equipo los últimos años, sabemos que podemos ser muy competitivos. Tienen mucha experiencia en el IMSA y en Daytona y estoy aprendiendo mucho de mis compañeros. Siento que estoy en una posición mucho mejor este año en comparación con el año pasado«, señalaba Alonso en las jornadas previas.

No es el único español

Hay mejor coche, compañeros más experimentados (en 2018 fueron Lando Norris, que debutará este año en F1 con McLaren, y Phil Hanson, que había debutado el año anterior en el WEC) y un Alonso infinitamente más preparado.

No será el único español en pista. Antonio García en el Corvette 10, Miguel Molina en el Ferrari 62 (ambos en la categoría GTLM) y Álex Riberas en el Audi 19 (en GTD) también buscarán el éxito, especialmente el primero que es el más veterano en Daytona.

 

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