Deportistas valencianos entre apuntes y exámenes

Nacho Vidal en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. / Damián Torres
Nacho Vidal en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. / Damián Torres

Los deportistas de élite que compaginan esta actividad con la vida académica destacan como clave una buena organización | «A los chavales de las categorías inferiores les digo que estudien algo, que hay que tener un plan B», desliza el futbolista profesional Nacho Vidal

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZAValencia

El despertador de Gema Martí ha sonado hoy muy pronto. Sueña con lanzar el martillo cada vez más lejos, hasta que algún día se incruste en un punto del que brote un pasaporte olímpico. La joven de Gandia, sin embargo, aparca esta semana la ardua y prolongada tarea de convertirse en atleta de primer nivel por su otra vida: la académica. Es una de los miles de estudiantes que desde hoy afrontan el selectivo. «Todavía no he decidido qué carrera haré. Quizás Educación Física o Fisiología», desliza. Ella, Héctor Cabrera, el pilotari Soro III o Nacho Vidal son cuatro ejemplos de los cada vez más numerosos deportistas de élite que deciden compaginar los apuntes con sus entrenamientos. Todos ellos apuntan a la buena organización como el ingrediente clave para desarrollar con éxito ambas facetas.

Quizás el caso más llamativo es el de Nacho Vidal, futbolista de la primera plantilla del Valencia. Como profesional del deporte rey e integrante de un gran club, estudiar requiere una fuerza de voluntad extra. «Yo he tenido la suerte de que me lo han inculcado en casa. Siempre me han dicho que podía ir a entrenar si rendía académicamente. Si obtenía malas notas o el comportamiento en clase no era el adecuado, nada. Y eso tengo que agradecérselo a mis padres», asegura después de apuntar que su hermano, César, es ingeniero en telecomunicaciones.

«Me he dado cuenta de que formarse es interesante no sólo para salir de la burbuja del fútbol. No todos llegan y me parece importante contar con un plan B por si esto se acaba», asegura el jugador de El Campello, con contrato con el Valencia para la próxima temporada y que apunta orgulloso que ya es fisioterapeuta. «A los chavales de las categorías inferiores siempre les digo que estudien algo, que hay que disponer de otra salida. Ahora lo tienen todo, luego te pones con 25 años y ya resulta más complicado», señala Nacho Vidal.

En su caso, se plantea seguir estudiando. Recién entregado el TFG, se ha marchado de vacaciones sin saber en qué club militará la próxima temporada. Sí ha decidido que quiere perfeccionar el inglés, pero no se queda ahí: «Soy una persona inquieta. Me atrae la economía, el mundo de las startups. Quiero investigar en ese campo, pero también me gusta la cocina o la fotografía. Hay muchas cosas por hacer... aunque ahora mi prioridad es jugar en Primera».

A Nacho Vidal le han alabado compañeros de concentración su fuerza de voluntad. «Es algo que eliges. Si eres responsable y estudias, vas hacia delante», afirma. Igual que el pilotari Soro III, que ya concluyó la carrera de Ingeniería en Topografía y que este año se ha embarcado en la de Educación Física. «El examen de fisiología me ha costado, porque los nombres de enzimas y hormonas son complicados. No soy de última hora, lo que no me sé, ya no me pongo a mirarlo en las horas previas. Siempre me ha gustado estudiar, a ver cómo me sale esto», comenta el resto de Massamagrell.

Pilotaris, atletas, jugadores de balonmano y deportistas de élite de otras cientos de modalidades sí que tienen más que interiorizado que han de ganarse la vida de forma paralela a sus entrenamientos. Trabajar o estudiar. No queda otra. Héctor Cabrera, paralímpico en Río, trata de cuadrar el calendario: quiere graduarse en Educación Física meses antes participar en sus segundos Juegos: Tokio 2020.

«El primer semestre del próximo curso me voy de erasmus a Roma. El inglés es más fácil de perfeccionar aquí, así que aprenderé italiano. Además, he mirado una universidad donde se puede entrenar bien», asegura Cabrera. Se plantea seguir estudiando sin renunciar a los éxitos en competición. Como Nacho Vidal, Soro III y Gema. Saben que el saber no ocupa lugar y que les abrirá nuevas puertas si los focos del deporte de élite se apagan de repente.

Nacho Vidal. Futbolista «A veces se me solapaban clases con los entrenamientos»

Nacho Vidal sonríe. Está de vacaciones con todos los deberes hechos: primero, el Valencia logró la clasificación para la Champions y, en los personal, ya es fisioterapeuta. «Este año he ido más relajado porque me quedaba una asignatura y el TFG (Trabajo Final de Grado), pero otros ha sido una locura. En esta carrera hay muchas clases prácticas y a veces se me solapaban con el entrenamiento. Me han ayudado los profesores y los compañeros», afirma. No renuncia a seguir estudiando: «Soy una persona inquieta, me atrae la economía».

Francesc Soro 'Soro III'. Pilotari «A los 33 buscas más relacionar conceptos que memorizar»

Soro III estudia en su casa.
Soro III estudia en su casa. / J. Signes

El pilotari Soro III va a por su segunda carrera: Educación Física. «Hace años que doy charlas de pilota en la Universidad Católica y me lo propusieron», señala el resto. «No se estudia igual a los 18 que con 33 años, a punto de cumplir los 34. Buscas más relacionar los conceptos que memorizar», indica. Ayer mismo hizo un examen de fisiología. «Tienes que organizarte muy bien, que es algo que yo tengo. Lo primero es la pilota, entrenar y jugar partidas. Ahora he de renunciar a tiempo de ocio. La NBA la veo en diferido», comenta.

Héctor Cabrera. Atleta «Estudio en las pistas de atletismo y en el tren»

Héctor Cabrera realiza un trabajo.
Héctor Cabrera realiza un trabajo. / LP

El escritorio de Héctor Cabrera es nómada. Como él. Estudia en Valencia, donde también se entrena muchos días, pero reside a caballo entre Gandia y Oliva. «El trayecto en tren lo hago al menos una vez al día. Eso ya son dos horas de estudio. A veces también aprovecho y me meto un rato en el despacho que hay en las pistas de atletismo», comenta. «El año que viene me iré de erasmus a Roma», señala el lanzador paralímpico, que quiere acabar Educación Física antes de Tokio: «Se supone que en enero de 2020, aunque si no, al siguiente».

Gema Martí. Atleta «Este año he dormido poco, pero lo he sacado todo»

Gema Martí estudia para el selectivo.
Gema Martí estudia para el selectivo. / LP

Gema ha iniciado su otra gran competición: el selectivo. Por unos días, aparcará el atletismo. Lanzadora de martillo que ha fichado por el FC Barcelona, este verano afronta el Campeonato de España y el Mundial sub-20, para el que ya tiene la mínima. Un gran alivio. Pese a ello, trabaja duro. «Por las mañanas iba a clase hasta las 16 y luego a entrenar hasta las 20. Luego cenaba y después, a estudiar hasta la 1 y al día siguiente igual. He dormido poco, pero lo he sacado todo», afirma satisfecha la deportista integrada en el Proyecto FER.