Nacional de atletismo

Cienfuegos, desatado, presenta su candidatura al Mundial

Javier Cienfuegos celebra la victoria y el récord de España con 78,70 metros en la prueba de lanzamiento de martillo./Efe
Javier Cienfuegos celebra la victoria y el récord de España con 78,70 metros en la prueba de lanzamiento de martillo. / Efe

El lanzador de martillo bate su segundo récord de España en una semana y se coloca cuarto en el ranking de la IAAF

MIGUEL OLMEDALa Nucía

A Javier Cienfuegos no se le va a hacer larga la legislatura. El escaño de diputado por el Partido Popular en Extremadura no le pesa en el martillo, que este verano vuela más lejos que nunca. La pasada primavera, José Antonio Monago le hizo un hueco en su lista: Cienfuegos estaba harto de que Madrid se olvidará de su región, harto de la «vergüenza de tren». Y desde que compagina el cargo con su labor en el círculo de lanzamientos todo va rodado: encadena siete competiciones por encima de 75 metros y en una semana ha batido dos veces su propio récord de España, la última este sábado en La Nucía, Alicante. A 78.70 metros lanzó el martillo Cienfuegos para ganar su noveno Campeonato de España consecutivo, en ese 'Gobierno' no tiene oposición. La diferencia en 2019 es que su mandato no acaba aquí.

Esta temporada, por fin, peleará por las medallas en un Mundial absoluto. Hace diez años batió el récord del mundo sub-20, pero desde entonces no lograba despegar. «Estoy contentísimo de verme cuarto en el ranking IAAF, como en categorías menores. Después de tantos años de pelear, de sufrir y de no dar con la tecla, ahora estoy disfrutando de cada competición», reconoce en La Nucía. Le ha costado seis años mejorar su marca personal, que este año ha pasado de 76.71 metros a 78.70, haciendo escala en 77.32 y 78.16, pero mira más allá: «Fijarme un límite sería un error. Cuando pase de 80 pensaré en 81, y así».

Cienfuegos tiene esa barrera en sus manos, lo nota en cada lanzamiento, y espera hacerla suya en Doha. «Estoy en una forma inmejorable. La cabeza me va muy bien, los entrenamientos, también. Estoy súper seguro dentro del círculo, no tengo problemas para lanzar 75 metros y yo creo que con ello puedo estar en la final del Mundial para allí pelear por todo», asegura.

El cambio, que en política le llegó apoyado por la experiencia de Ruth Beitia en el PP cántabro, en atletismo lleva dos nombres, los de Antonio Fuentes y Carlos Burón. Hace tres años se originó este «triángulo», como lo llama Cienfuegos, gracias al que ha despegado el lanzador extremeño. «Cuando empecé con ellos, ese primer invierno, ya me quedé muy cerca de mi marca personal. Después tuve que pasar por el quirófano, por una lesión de espalda que arrastraba desde hacía mucho, y el año pasado ya estuve de nuevo por encima de 76 metros. Esta temporada es la primera que hemos podido trabajar los tres sin problemas y estamos muy contentos, muy confiados», confiesa. El martillo le da la razón.

Lejos de revoluciones, el cambio es sencillo. «Está en la planificación. Antonio y Carlos se complementan a la perfección y yo me olvido de todo: cojo el papel y lo que pone en el papel lo hago», desvela entre risas. «Técnicamente estamos trabajando en algunas cosillas que nos pueden dar un poquito más. Todavía tenemos que revisar el vídeo del récord a ver qué podemos mejorar. Yo creo que todavía podemos arañarle unos centímetros, y además aún me queda una marcha más por meter en Doha», apuesta Cienfuegos, y no es una promesa electoral.

Úrsula Ruiz, duodécimo título

La jornada del sábado en el Campeonato de España de atletismo afianzó otros 'Gobiernos', como el de Úrsula Ruiz, que logró su duodécimo título en lanzamiento de peso (17.52 metros). Irene Sánchez-Escribano, que estará en el Mundial, ganó su cuarto oro en 3.000 obstáculos marcando un ritmo alto que no obtuvo respuesta (9:43.70). Ángel David Rodríguez buscaba su vigésimo primer campeonato en el 100, pero se vio sorprendido por el joven Sergio Juárez, que venció con un crono de 10.32, la mejor marca española del año. Y en el hectómetro femenino solo una milésima separó a Paula Sevilla de María Isabel Pérez (11.42 ambas).

Ruth Beitia entregó entre lágrimas el trofeo a su sucesora en la altura, Saleta Fernández, que con un brillante salto de 1.90 metros se colocó tercera española de todos los tiempos. Otro salto, pero triple, deparó en sorpresa con la victoria de Jaime Guerra (16.45 metros), que destrozó su marca personal para superar al favorito Pablo Torrijos.

Lois Maikel Martínez venció en disco con una marca pobre (58.31 metros) teniendo en cuenta que es el cuarto del ranking mundial. Adrián Vallés ganó la pértiga a Igor Bychkov (ambos 5.48), y en 5.000, en una carrera que iba para mínima pero se frenó, acabó ganando Toni Abadía (13:29.37).

En combinadas, Jorge Ureña cerró el ecuador del decatlón en primera posición con 4.343 puntos, en busca de la mínima para Doha, que es de 8.200. María Vicente hizo lo propio en el heptatlón con 3.388 puntos tras cuatro pruebas, aunque necesita 6.300 para acudir al Mundial.