Las voces de la autocrítica en La Roja

Los jugadores de la selección agradecen el apoyo del público. /AFP
Los jugadores de la selección agradecen el apoyo del público. / AFP

La distancia entre centrales, la falta de contundencia defensiva, las perdidas en el centro del campo, las desatenciones a balón parado, los errores en los repliegues, la falta de concentración...

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial a Krasnodar

«La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros», meditaba el famoso fabulista francés Jean de la Fontaine. No se puede negar que los futbolistas de la selección española hayan hecho autocrítica desde que terminó el partido ante Marruecos. Es la mejor noticia. No se sienten atacados. Saben que deben mejorar. «No nos puede seguir pasando esto», se lamentaba Isco pese al liderato. «Empiezan los partidos a vida o muerte y no podemos seguir regalando goles. Nos está faltando lo que mejor sabemos hacer: controlar el partido y evitar los partidos de ida y vuelta», explicaba el madridista, que apeló a una mayor «concentración» a partir de octavos. «Tenemos que jugar más fácil; no cometer los errores que cometemos con la pelota y tampoco nos pueden hacer goles a balón parado. Contentos por ser primeros pero las sensaciones no son buenas. Llega la hora de la verdad y confío en hacer mejor las cosas».

Sergio Ramos, presente en los dos goles marroquíes, reconoció que el rendimiento en Kaliningrado no fue «nada bueno» y que era necesaria la «autocrítica del primero al último» para «cambiar el chip» en el torneo. Aunque pide «no verlo tan negro» sí exige «hacer valoración general e individual para aportar más equilibrio defensivo y seguridad antes de marcar la diferencia en ataque. Hay que ser más sólidos, más contundentes, yo el primero, y serios. No podemos seguir regalando goles, debemos concentrarnos mucho más. Generar la seguridad que tenemos, no tener esos despistes, ya que salimos un poco dubitativos. Eso no puede seguir pasando. Quizá debemos corregir que la distancia entre centrales no sea tan grande y que en este caso Busi juegue más un poquito entre nosotros lo puede ajustar. Los laterales con los que jugamos a nivel ofensivo están muy arriba y quizá en esas contras hemos sufrido», reconoce.

Distancia entre centrales

El capitán dice que a él le gusta «ser claro y sincero», no «hacer ningún truco de magia», y afirma que «no es el camino» correcto para poder llegar lejos. «No podemos sacar pecho. Hemos necesitado que nos metiesen un gol para reaccionar. Debemos jugar más fácil, no tener errores con la pelota, a balón parado no nos pueden hacer goles así... Se achaca a la defensa pero hay que mejorar en todas las líneas. Un equipo con una defensa sólida es más complicado de ganar y debemos volver a esa dinámica de no encajar para que los de arriba no estén tan preocupados de defender. Debemos controlar el partido, que no sea de ida y vuelta », apunta antes de lanzar un mensaje optimista: «Estamos a tiempo de mejorar. Ante Chile (en 2010) pasamos un calvario, fuimos primeros y ganamos el Mundial».

Iago Aspas estaba exultante con su golazo que hizo a España quedar primera de grupo y además ante su familia, pero también vio sufrir a La Roja. «No sólo nos está costando a nosotros, también a Argentina, Alemania, Brasil... Todo el mundo piensa que como tienen menos nombre vas a ganar 3-0, y los rivales también juegan. Hay partidos buenos, malos y regulares. Nos hemos puesto el mono de trabajo para empatar. Hemos hecho cosas mal, por supuesto, y otras bien. Vamos a quedarnos con las buenas, aún no hemos caído derrotados y eso nos ha servido para ir por el lado del cuadro a priori más fácil, aunque el primero sea el anfitrión. Somos maduros para saber qué debemos mejorar: necesitamos más firmeza atrás».

Transiciones tras pérdidas

Thiago Alcántara, al que se le vio enojado cuando le cuestionaron por el nivel de juego de alguno de sus compañeros como Iniesta o Silva, no oculta que hay «un margen de mejora increíble. Hace falta más fortaleza defensiva. Hemos hecho ocasiones y metido seis goles pero es cierto que hemos encajado mucho. Hay que evitar que nos hagan tantos goles». A su lado en el césped estuvo Sergio Busquets, que también tiene una idea de cómo frenar la sensación de fragilidad si hay un error en el centro del campo, como sucedió en el 0-1. «Cuando nos hacen transiciones o tenemos pérdidas sufrimos. Nos cuesta sujetar los partidos porque ellos aprietan un poco más arriba si van perdiendo y a la mínima que falles un pase ellos lo pueden aprovechar».

Andrés Iniesta, que no quiso polemizar sobre su punto de forma y recuerda que «cada uno lo ve de una forma distinta», se congratula que ahora lleguen «los partidos a vida o muerte» y vaticina que los jugadores «estaremos a la altura. Todo se puede mejorar, hay que encontrar el equilibrio en todo, ya que hay fases del partido que nos cuesta controlarlo. Estamos capacitados para dar un salto más, es lo que nos requerirá Rusia».

Contundencia en las áreas

Marco Asensio opta por no detallar esos errores aunque dejó claro los problemas globales. «No hemos analizado aún el partido, pero después de ponernos por delante nos costó manejar el partido; hay que tener más tranquilidad, manejar los tiempos y ser más contundentes en las dos áreas, ofensivamente y defensivamente. Tenemos que ver todos los errores, reforzar lo bueno que hemos hecho», explicó ya pasadas unas horas en Krasnodar.

Fernando Hierro quiso mantener una de sus máximas: «en caliente, cuanto menos hablemos mejor. Lo mejor es tener la mente y la cabeza frías». Como sus jugadores, primero quiso ser positivo. «Estoy satisfecho por el primer puesto, pero no con el cómo. Hay margen de mejora y hay que trabajar en eso. Cinco goles en tres partidos no es el camino y se lo he dicho a los chicos. Debemos ajustar esas transiciones que los equipos con jugadores muy físicos aprovechan para hacernos daño», apuntó. «Tenemos que ser autocríticos y no podemos conceder tantas oportunidades; que cada vez que nos lleguen sea una ocasión de gol. Si queremos llegar donde todos soñamos tenemos que ir ajustando detalles», se lamentaba el malagueño.

Mejorar o drama ante el anfitrión

A Hierro, como al resto del equipo, no le preocupa tener el factor campo en contra. «El anfitrión tendrá a su gente y su público detrás, pero al final al fútbol se gana y se pierde dentro del campo. Esa es la realidad. Estos chavales están acostumbrados a moverse en ambientes así, no tiene por qué influir». Y es que los precedentes no son positivos porque España nunca ha derrotado al país organizador en Eurocopas o Mundiales: cero de ocho.