Balance del Mundial: la luz de Francia y el apagón de los favoritos

Balance del Mundial: la luz de Francia y el apagón de los favoritos

El Mundial ha encumbrado a futbolistas como Modric, Mbappé y Hazard, y ha desquiciado a Messi, Cristiano y Neymar

JUANMA MALLO

Después de 64 partidos, cinco prórrogas y cuatro tandas de penaltis, Hugo Lloris levantó ayer a las 19.32 horas la Copa del Mundo de la FIFA al cielo de Moscú. Francia ha vuelto a conquistar el planeta. 20 años después: fue en 'su' Mundial, aquel en el que tumbó a Brasil en la final, y cuando Kylian Mbappé, el mejor joven del torneo que ayer apagó las luces en Rusia, aún ni había nacido. A las órdenes de Didier Deschamps, titular hace dos décadas en París, les 'Bleus', un ejército ordenado, físico, con altas dosis de talento en su parte ofensiva y dos rocosos futbolistas en el eje de la zaga, se han colgado el oro en la competición de las sorpresas, la más extraña de los últimos tiempos, sin los grandes favoritos en las últimas rondas y sin el foco apuntando a las estrellas, a un Messi y a un Cristiano caídos en octavos de final, a un Neymar que será recordado por sus múltiples desvanecimientos, a un Muller desquiciado en una Alemania que ya había agotado su ciclo antes del torneo con más tantos a balón parado de la historia, 70 de los 168 aciertos. Otros han ocupado esa brillante posición, Modric, con su clase, Mbappé con su potencia, velocidad y un enorme futuro, Griezmann y Hazard por su calidad...

Lo mejor

Más allá del triunfo de Francia, y de la perseverancia de Croacia -resistió a dos tandas de penaltis con Rakitic como ejecutor final y una prórroga-, el Mundial de Rusia destaca por su igualdad. Ya no existen esas peritas en dulce, como Zaire en el Mundial de 1974 que encajó catorce dianas y no celebró ninguna. Salvo Panamá, el resto de selecciones han evolucionado. ¿Recuerdan la guerra que tanto Marruecos como Irán dieron a España y Portugal? La excelente preparación física, el hecho de que muchos futbolistas compiten en las mejores ligas del mundo, contar con técnicos con enorme trayectoria... Todo eso ha provocado que las distancias se acorten.

Y si se trata de destacar a selecciones, por supuesto, la primera ovación se la lleva Francia. No aparecía en el pelotón de principales favoritos al título, pero ha ido de menos a más en el torneo. Desde la fortaleza defensiva, una portería repleta de seguridad -más allá de la cantad y un rocoso y físico centro del campo -Matuidi, un serio Pogba sacrificado al servicio del colectivo, y Kanté-, con la potencia de Mbappé y la batuta de Griezmann, se ha llevado el Mundial para desquistarse de la dolorosa derrota contra Portugal en la Eurocopa de 2016.

Tampoco se puede olvidar el empuje de Bélgica, una generación que por fin se ha creído que poseía un fenomenal talento en su botas. De la mano de un Roberto Martínez que ha aumentado su cotización, los 'diablos rojos' han sido más diablos que nunca y se han colado en el tercer puesto gracias a Hazard, Lukaku, De Bruyne, pero también a la formidable actuación de Courtois frente a Brasil -mejor meta de Rusia-, o el gol que sacó sobre la línea Alderweireld en el encuentro del sábado frente a Inglaterra. Por cierto, los 'Pross' han vuelto de degustar qué se siente al alcanzar los últimos peldaños de una gran competición, pero se han quedado con las ganas. Eso sí, son un equipo joven, con un futuro inmenso, y con una gran camada de futbolistas que pisa fuerte por detrás y que, a priori, dará que hablar en los próximos años.

En esta categoría de lo más destacado entra también el partido entre España y Portugal, con el 'hat-trick' de Cristiano Ronaldo, la exhibición de fútbol de ataque y desparpajo ofrecida por México en el estreno del Mundial contra Alemania, el civismo de los hinchas de Japón y Senegal al limpiar las gradas tras los partidos... Pero sobre todo queda que ha sido un torneo divertido, emocionante, por encima de los colores que sienta cada aficionado.

La sorpresa

La presencia de Croacia en el encuentro decisivo no entraba en la hoja de ruta de nadie. Pero este grupo ha hecho de la palabra equipo su mejor definición. Con Modric de maestro de ceremonias, un Rebic que se ha dado a conocer al mundo por su carácter incombustible, un Rakitic siempre templado y un bullicioso Perisic, el combinado balcánico completó un pleno en la fase de grupos, igual que Bélgica y Uruguay. Con sufrimiento, implicación y siempre con una gota de gasolina en el depósito gracias a una inmensa motivación, se plantó en el partido decisivo. Nadie les esperaba ahí, pero una escuadra sensacional, con futbolistas en conjuntos punteros del Viejo Continente (Madrid, Barça, Mónaco, Inter, Atlético, Milan, Juventus...), derribó todos los obstáculos y se convirtió en la sorpresa de este Mundial.

Lo peor

En este apartado se lleva el liderato una Alemania eliminada a las primeras de cambio. De nuevo, el campeón derrotado y humillado. La maldición. Sentenció al conjunto de Löw una voluntariosa Corea del Sur, que se ganó la simpatía de todos los hinchas menos los germanos. Pese a que en 2017 se había embolsado la Copa Confederaciones con el equipo B, en este Mundial el conjunto germano se ha visto superado, y sus pilares no respondieron, salvo quizá Kroos. Ni Muller, ni Werner, tampoco Özil o Draxler, por mencionar algunos futbolistas, se echaron al equipo a la espalda. Polonia tampoco superó la fase de grupos, una tremenda decepción para un Lewandowski que se estrenaba en el gran torneo planetario.

La eliminación de Alemania en la fase de grupos fue la gran decepción del Mundial.
La eliminación de Alemania en la fase de grupos fue la gran decepción del Mundial.

Y Argentina, España y Portugal, además de una Brasil que se plantó en cuartos, pegaron un tremendo petardazo. Las apuestas les señalaban a ellos, pero bien por la falta de mando y de alineaciones extrañas (la albiceleste), o por la polémica suscitada por la marcha de su entrenador al Madrid, un conflicto cerrado en falso, y la posterior falta de cintura del técnico para sustituir a futbolistas en baja forma (La Roja), el caso es que las cuatro se despidieron antes de los previsto de Rusia. Por cierto, volvió a ser un Mundial de color europeo.

Las estrellas

En un Mundial más de equipos que de jugadores en particular, destaca la pólvora de Harry Kane, autor de seis goles, cuatro de penalti. Le siguen Lukaku, Ronaldo, Griezmann y Cherysev. Entre los porteros, Courtois se llevó el guante de oro, pero cualquiera de los otros tres semifinalistas ofrece unas inmensas garantías y permitieron a sus escuadras plantarse en las etapa finales del Mundial. Llama la atención el enorme campeonato de Pickord; Inglaterra, por fin, vuelve a contar con un cancerbero. Más nombres: Mbappe, Griezmann. Pogba, Kanté, Lucas Hernández, Pavard, Modric, Rakitic, Rebic, Perisic, Eden Hazard, Kevin de Bruyne, Sterling... Pero aunque caídos demasiado pronto, también existen otros futbolistas que han dejado su huella, como Yerry Mina, el hombre de los remates de cabeza, Jo Hyun-Wo, el coreano que le paró todo a Alemania, Musa, el nigeriano que anotó un doblete frente a Islandia, Inui, el talento de Japón que disfrutará el Betis, 'Chucky' Lozano, que destrozó al excampeón...

Los estrellados

El fiasco de Alemania se puede personificar en cualquiera de sus delanteros, faltos de pólvora, ya sea Muller, Mario Gómez o Reus... Igual que la eliminación de Polonia sonrojó a un Lewandoski que se marchó de Rusia sin marcar, y casi con total seguridad ya nunca lo hará en un Mundial. Messi sí anotó, pero se queda sin el título soñado. A sus 31 años, al argentino le persigue una maldición con su selección, aunque es cierto que en este torneo se ha encontrado muy solo y, como dijo Maradona, «Messi tiraba un pase y le devolvían carretillas de adoquines». Mascherano también quedó retratado en el torneo, igual que, por ejemplo, Higuaín o un Caballero que duró dos partidos tras su monumental cantada ante Croacia.

Messi ha vuelto a fracasar en un Mundial.
Messi ha vuelto a fracasar en un Mundial. / Agencias

En España, en cambio, pese a la escasa seguridad que transmitió, Fernando Hierro mantuvo en la portería a De Gea. Ramos, Piqué o Silva también fueron señalados por el dedo acusador de la afición. Cristiano, con su 'hat-trick' frente a La Roja, limpia en parte su expediente, pero luego su estrella se apagó. En Brasil, Neymar, pese a su lesión, lideró por momentos a su escuadra, pero sus 'desvanecimientos', el teatro que firmaba cada vez que le tocaba un oponente, han provocado que su rendimiento y haya pasado a un segundo plano. El VAR corrigió la decisión del árbitro y evidenció la faceta de 'piscinero' del futbolista del PSG. Hay otros nombres en este grupo, como Carlos Sánchez, autor de sendos penaltis en contra de Colombia (en el estreno y en octavos), o Poulsen que también cometió otro par de penas máximas.

De Gea, cabizbajo.
De Gea, cabizbajo. / Agencias

El VAR, una nueva manera de entender el fútbol

«El mejor jugador del Mundial ha sido el VAR», bromeó ayer Gianni Infantino a una pregunta de Mediaset. La realidad es que el videoarbitraje, que se activará en la Liga esta temporada, ha cambiado la concepción del fútbol. Luis Suárez, por ejemplo, asegura que «ahora se protesta menos». Los datos hablan que gracias al empleo de la tecnología se corrigieron 16 decisiones que, en un primero momento, habían sido erróneas por parte de los colegiados. Según dice Infantino, el VAR ha convertido este deporte en «más limpio. Lo ha hecho honesto y transparente».

Gracias a este sistema, se han señalado penas máximas, como la de ayer en la final, que el árbitro había pasado por alto, se han dejado de conceder goles que se habían dado por legales, como le sucedió a España en el duelo de la primera fase contra Irán, y también ha hecho que la trampa tenga menos cabida en el fútbol, aunque ayer Griezmann se la 'coló' a Pitana en la falta que precedió al primer gol, aunque no era uno de los supuestos en los que se debe activar el VAR. El balompié se vivirá de otra manera desde ahora, con un ojo que todo lo ve.

 

Fotos

Vídeos