El Barça se queda seco en su adiós a la Champions

Leo Messi, cabizbajo ante la Juventus. /
Leo Messi, cabizbajo ante la Juventus.

Incapaz de batir a la Juventus en el choque de vuelta, el equipo de Luis Enrique cae eliminado en cuartos y sufre un duro revés mental de cara al clásico

JESÚS BALLESTEROS

Remontar un 4-0 al PSG en octavos de final de la Liga de Campeones fue un milagro, una obra única e histórica del Barça porque nadie la había completado jamás. Superar el 3-0 de la Juventus, por más solera que tenga el equipo italiano, no alcanza esos tintes celestiales e irracionales porque el fútbol está repleto de gestas similares. Entre las debacles de París y Turín sólo hay un gol de diferencia, pero eso es un mundo que en este caso debería ayudar psicológicamente al equipo de Luis Enrique para ver más cerca el objetivo. Ante el PSG había que hacerlo todo bien y además rezar mucho. Ahora no hay que orar tanto, aunque sí hay que fabricar un partido perfecto porque esta vez es vital no encajar goles. La Juve no se dejará avasallar como el temeroso equipo francés.

A lo largo de su historia, el Barça ya ha perdido en cinco ocasiones por 3-0 en la ida de una eliminatoria europea y en tres de ellas logró la remontada, aunque con el marcador igualado y teniendo que acudir a la tanda de penaltis. En octavos de final de la Copa de la UEFA 1977-78, un doblete de Johan Cruyff y un penalti de Rexach empataron el 3-0 del Ipswich Town. Pello Artola fue el héroe en los penaltis. También en octavos de la UEFA, un año después (1978-79), Krankl, Heredia y Zuviría igualaron el 3-0 del Anderlecht, que volvió a estrellarse ante Artola y los postes en los penaltis. Y en la semifinal de la Copa de Europa 1985-86, un 'hat trick' de Pichi Alonso empató el 3-0 del Göteborg y llevó el partido a una prórroga y a los penaltis, donde el Barça no falló ningún disparo, siendo Víctor Muñoz el autor del quinto. Y en las dos veces que no remontó el 3-0, estuvo cerca: 2-0 al Niza en treintaidosavos de la UEFA 1973-74 y 3-1 al PSV en semifinales de la UEFA 1977-78.

La Juventus, lógicamente, tiene tablas y experiencia para no dejarse intimidar, pero su entrenador, Massimiliano Allegri, ya sabe lo que es dejar escapar una eliminatoria en el Camp Nou con número similares. En octavos de final de la Liga de Campeones 2012-13, dirigiendo al Milan, se presentó con un 2-0 en el estadio azulgrana, pero el entonces equipo de Tito Vilanova le dio la vuelta con goles de Messi (dos), Villa y Alba. Hasta le sobró uno, un 4-0 que ahora vendría de perlas.

Todos los resultados conseguidos por el Barça esta temporada en la Liga de Campeones en el Camp Nou le valdrían: 7-0 al Celtic, 4-0 al Manchester City, 4-0 al Borussia Mönchengladbach y 6-1 al PSG. También es cierto que a la Juventus le sirven también todos sus tanteadores de la competición, pues sólo ha encajado dos goles en nueve partidos.

Como no puede ser de otra forma teniendo a jugadores de tanto nivel, la presencia de Messi, Luis Suárez y Neymar hace creer a la afición azulgrana que la remontada es posible. El argentino demostró el sábado ante la Real Sociedad con dos goles y una asistencia que llega en un buen momento al reto; el uruguayo lleva tres partidos peleado con el gol, señal de que su reconciliación está cerca; y el brasileño afronta el choque descansadísimo por su mala cabeza. La expulsión en Málaga le costó tres partidos de sanción, pero si el reposo obligado posibilita que se vea una versión parecida a la del día del PSG, no habrá mal que por bien no venga.

La Juve, descansada

Luis Enrique sólo tiene las bajas de Aleix Vidal y Rafinha, los dos lesionados de larga duración. Los renqueantes Mascherano, Arda Turan y Mathieu se entrenaron en la previa con sus compañeros, por lo que el técnico asturiano tendrá opciones para jugar con un 3-4-3, si lo cree oportuno, quién sabe si con Alcácer al lado de Luis Suárez y Neymar, con Messi en la mediapunta, o con un 4-3-3 y laterales convencionales y profundos como Sergi Roberto y Alba. Es segura la titularidad del dosificado Iniesta, mimado por el cuerpo técnico para que marque las diferencias en estos partidos, junto a Busquets, trascendente baja por sanción en la ida, y Rakitic.

La Juve llega descansada gracias a que el calendario de la Serie A que domina con ocho puntos de ventaja le sirvió en bandeja una visita al colista, el Pescara (0-2), en la jornada entre los dos partidos ante el Barça. Allegri reservó a Buffon, Alves, Bonucci, Chiellini, Alex Sandro y Khedira, curiosamente toda su estructura defensiva titular al completo, desde el portero al mediocentro de contención. Quedó claro que necesita toda su energía para controlar al tridente azulgrana, calificado por Chiellini como «tiburones que huelen la sangre si notan que tienes miedo». «Son tres de los cinco mejores delanteros del mundo», destaca al italiano.

En ese 'top-5' estará muy pronto Dybala, autor de dos goles en la ida con su zurda tan elegante como potente. El heredero y admirador de su compatriota Messi sufrió el sábado un leve esguince en el tobillo izquierdo que no le impedirá jugar en punta al lado de Higuaín, con cuentas pendientes en el Camp Nou.

Los mensajes de los jugadores y técnicos del equipo italiano llaman a la prudencia. No se fían del Barça, pero saben que no pueden vivir encerrados durante 90 minutos en su portería y buscarán un gol que prácticamente decida el pase a la semifinal. Marcar tres goles a un equipo como la Juventus es muy complicado, pero cinco parece imposible, salvo que Messi diga lo contrario.