El Barcelona, en la parrilla por otra perla valenciana

El Barcelona, en la parrilla por otra perla valenciana

Mario Ocaña admira a Ter Stegen, y también a Jaume y Asenjo | El guardameta de 14 años se inició en el deporte como piloto, formó parte de la cantera del Valencia y fichó por el Villarreal hace tres temporadas

Lourdes Martí
LOURDES MARTÍ

Cada vez que su equipo marca un gol Mario Ocaña sigue el mismo ritual: se besa el escudo del Villarreal y señala al cielo. Así recuerda en todos los partidos a sus abuelos este guardameta de 14 años nacido en Gilet.

El joven portero acaba de empezar su etapa en categoría cadete y ya se encuentra en la órbita de grandes clubes. El fin de semana pasado, ojeadores del Barcelona se acercaron para verle jugar. No es de extrañar. Mario forma parte de una generación de futbolistas que el año pasado rompió moldes.

El Villarreal gobernó la Liga Autonómica Infantil. Sumó 31 victorias en 32 partidos. Sólo se dejó dos puntos en toda la competición fruto de un empate ante el Levante. Mario alternó en la portería. Al finalizar la temporada, el equipo había anotado 129 tantos y sólo había recibido seis. El trabajo de los chavales no ha pasado desapercibido tampoco para el seleccionador sub-15. Julen Guerrero ya ha llamado a varios para que empiecen a forjarse en las categorías inferiores del combinado nacional.

El joven guardameta de Chilet es consciente de que sólo con perseverancia continuarán los buenos resultados y, quien sabe si una llamada con España. De momento sigue trabajando feliz en el Villarreal donde espera continuar mucho tiempo. En las filas del club amarillo juega uno de sus referentes. Admira a Sergio Asenjo aunque se siente muy identificado con Ter Stegen. Del club azulgrana se queda con el habitual defensor de la portería aunque también con la filosofía de uno de los técnicos más carismáticos que han pasado por allí, Pep Guardiola.

Mario es y fue un niño prodigio del deporte. Su vida siempre ha estado ligada a la actividad física. La competición forma parte de su vida desde que prácticamente empezó a caminar. Con tres o cuatro años ya jugaba a fútbol en Gilet aunque por aquel entonces compaginaba su pasión por el balón con los coches. En 2012, con sólo siete primaveras ya se había proclamado campeón en el Open Nacional OJP. Ganó todas las pruebas de aquel campeonato. Sin embargo, la pelota fue ganando espacio a la velocidad.

Con ocho años jugó en los benjamines del Sagunto FB. Por aquel entonces fue el Valencia el que se fijó en él y le fichó. Estuvo en las filas del club de Mestalla hasta la temporada 2016-2017. Por aquel entonces en la ciudad deportiva se cruzaba con un Jaume Doménech, al que siempre admiró. Un guardameta que precisamente dio sus primeros pasos y se formó en la cantera del Villarreal.

Aunque la idea de Mario es continuar defendiendo los colores de un club en el que es feliz, si se marchase no sería el primero que pasea con orgullo valencianía tanto por España como por el mundo. Es el caso de futbolistas consagrados como el ilicitado Saúl Ñíguez en el Atlético o Paco Alcácer, quien sigue goleando en con el Borussia Dortmund tras su fallido paso por el Barcelona.