Una estrella precoz para partidos importantes

Irving trata de encestar. /
Irving trata de encestar.

Kyrie Irving, 'MVP' de la Copa del Mundo, ha quemado etapas y sumado grandes éxitos a una velocidad de vértigo

LUISMI CÁMARAMadrid

No estaba llamado a ser la estrella de Estados Unidos en la Copa del Mundo. En una selección en la que, pese a las bajas, figuraban nombres como James Harden, Stephen Curry, Anthony Davis o Derrick Rose, parecía que Kyrie Irving podría ser un hombre importante a la hora de repartir juego pero no el protagonista de la selección campeona.

Sin embargo, el base de los Cleveland Cavaliers volvió a sorprender a todos y fue el elegido como el Jugador Más Valioso (MVP) del torneo. No destacó por sus medias espectaculares -12,1 puntos, 3,6 asistencias y 2,6 rebotes por partido- pero cerró el campeonato con una final de ensueño. Contra Serbia sumó 26 puntos, con seis triples anotados sin error, y repartió cuatro asistencias en 24.30 minutos de juego.

«Es la mejor victoria de mi vida con mucha diferencia. La más grande. Es un sentimiento increíble que nunca antes había tenido y que es difícil describir con palabras», comentó, exultante, tras obtener el oro.

Pero parece que le van los grandes retos y que es un hombre de partidos importantes. Y cuanto antes, mejor. En el último 'Allstar Game' firmó 31 puntos y sus 14 asistencias y su actuación resultaron fundamentales en la victoria del combinado de la Conferencia Este sobre la del Oeste por 163-155, la anotación más alta de la historia. También se llevó el galardón del 'MVP'.

A sus 22 años, este norteamericano nacido el Melbourne (Australia) está acostumbrado a avanzar a pasos acelerados y a cumplir etapas más rápido que los demás.

Apenas pasó un año en Duke, precisamente con Mike Krzyzewski en el banquillo. 'Coach K' ha sido fundamental en su carrera, le guió en su corta etapa universitaria, y le dio el mando del enésimo 'Dream Team'.

Su única temporada en los 'Blue Devils' resultó suficiente para ser elegido en el número uno del 'draft' de la NBA de 2011 por los Cavaliers. Fue 'Rookie del año' en la siguiente campaña y ganador del concurso de triples en 2013 entre otros galardones.

Pero el gran reto ahora es el anillo de campeón de la mejor liga del mundo con una franquicia que ha dado todo para conseguirlo.

Irving contará el año próximo con dos compañeros que le quitarán focos de atención pero con los que tendrá más cerca otro de esos «sentimientos increíbles» con los que sueña. El 'Big Three' que formará junto a LeBron James y Kevin Love puede resultar imparable. Un base estrella y con una larga carrera por delante, el gran tótem del baloncesto actual (de vuelta a casa tras triunfar en Miami) y el poste más jugoso y deseado del mercado veraniego son argumentos suficientes para que Cleveland pueda disfrutar por fin de su primer título. Y ahí estará Kyrie para ser protagonista.