Copa Madrid 2019

El Real Madrid pasa el rodillo en un derbi muy desequilibrado

Jeffery Taylor (i), en una acción del Real Madrid-Estudiantes./EFE
Jeffery Taylor (i), en una acción del Real Madrid-Estudiantes. / EFE

El vigente subcampeón se mostró arrollador y sentenció al descanso el pase a su sexta semifinal de Copa consecutiva

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

El Real Madrid pasó el rodillo ante el Estudiantes en un derbi muy desequilibrado para sellar con una paliza el pasaporte a su sexta semifinal consecutiva de Copa y novena en diez años, demostrando ya en su primer partido en casa ambición, poderío y capacidad suficientes para reconquistar el título que en la pasada edición le arrebató el Barça. El Madrid fue una apisonadora para el Estudiantes y la superioridad blanca fue tal que el choque ante los colegiales quedó sentenciado al descanso. El campeón de Europa dio una exhibición defensiva, especialmente en el segundo cuarto, en el que sólo permitió siete puntos al Estudiantes y en el que Rudy Fernández se erigió en ese parcial en el principal arma desde la larga distancia, faceta en la que el conjunto de Pablo Laso fue demoledor durante todo el encuentro, con un 48% de acierto: 13 de 27 triples.

También jugó, aunque poco tiempo (15 minutos y medio) y con mucha cautela, Sergio Llull, quien tras las dudas sobre su estado físico a causa de unas molestias musculares participó del festival de los madridistas, que con ganas de revancha ante el Estudiantes tras la derrota sufrida en la Liga en el mismo escenario el pasado 6 de enero no dieron ninguna opción a un rival inferior en todas las facetas. Con la plantilla de la que dispone el campeón de Europa los colegiales se vieron sobrepasados por completo en cuanto acabó el primer período, cuando el Estudiantes se mantuvo aún con algo de vida. Sin embargo, en cuanto el coral Madrid apretó el acelerador, fue una avancha imposible de contener. El rebote sólo tuvo un color (22 capturas frente a 14 al descanso y 48-27 al término del choque) y desde el exterior la pegada del Real Madrid llegó a ser del 50% en los primeros 20 minutos: 8 de 16, con Rudy y Carroll como protagonistas.

Entre rebotes, recuperaciones, velocidad y tiro, el Real Madrid se fue escapando sin remedio, con un decisivo parcial de 13-2 con el que se cerró la primera parte, en la que Pablo Laso no tardó en aprovechar las rotaciones. Dado el nivel de compromiso y sacrificio defensivo de los vigentes subcampeones de Copa, y su velocidad y fluidez en ataque, el Estudiantes no encontró nunca la fórmula para intentar recortar una sangría cada vez más amplia.

94 Real Madrid

Campazzo (7), Carroll (11), Deck (16), Randolph (10) y Ayón (16) -quinteto inicial-. Causeur (5), Rudy Fernández (8), Reyes (2), Tavares (7), Llull (5), Prepelic (2) y Taylor (5).

63 Estudiantes

Cook (9), Brizuela (9), Gentile (8), Caner-Medley (6) y Arteaga (12) -quinteto inicial-. Sola (-), Clavell (10), Hakanson (5), Vicedo (-), Suton (2), Whittington (2) y Lampropoulos (-).

PARCÇiaLES:
29-27, 21-7, 23-14 y 21-15.
ÁRBITROS:
Pérez Pérez, Conde y Serrano. Eliminado: Clavell.
iNCIDENCIAS:
Cuarto partido de cuartos de final de la Copa de Madrid 2019, disputado en el WiZink Center. 13.280 espectadores.

Con el hambre y solidez que tiene el equipo de Pablo Laso, nunca hubo signos de relajación, frente a unos rivales desbordados por dentro, con Gustavo Ayón pletórico en la pintura, y también por fuera, y no sólo por parte de los grandes especialistas del conjunto blanco. El Estudiantes, penalizado por su inferioridad física y su más que limitado banquillo, pese a los intentos en la dirección de Omar Cook, tan sólo pudo intentar responder con triples, una utopía tratándose de un adversario de tantísimo talento, espíritu ganador y variedad de recursos. «¡Humillación, en el pabellón!», llegó a gritar la bulliciosa afición del Real Madrid cuando el partido, a falta de seis minutos, reflejaba un insultante 83-54.

Más información