Baloncesto

Sin sus mejores hombres, el rey perdió su corona mundial y la competitividad

Los jugadores de Estados Unidos, tras la derrota ante Serbia. /Reuters
Los jugadores de Estados Unidos, tras la derrota ante Serbia. / Reuters

La prensa americana, ya antes de la derrota con Serbia, califica como «desastre nacional» quedarse fuera de las medallas y espera que con la «debacle» mundialista «algunas estrellas se comprometan a jugar en los Juegos de Tokio»

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

Estados Unidos no está acostumbrada a perder. Y menos en baloncesto. Y aún menos repetir en dos días consecutivos. El equipo entrenado por Gregg Popovich cayó en los cuartos de final del Mundial de China ante Francia y provocó la tormenta entre los aficionados estadounidenses, que esperaban que el vigente campeón revalidase el título pese a las numerosas e importantes ausencias que tenía su equipo. Por si fuera poco, volvió a perder, esta vez ante Serbia (94-89).

Estados Unidos no perdía en un Mundial o en unos Juegos desde hacía 4.758 días y la última vez que lo hizo fue en el Mundial de Japón en 2006, cuando Grecia les apeó en semifinales (pese a contar con LeBron James, Wade y compañía) y España terminó logrando su primer oro mundialista. Desde entonces, sumaban 58 victorias consecutivas (24 en los Mundiales) y había ganado todos los oros mundiales y olímpicos (tres) en disputa. Y en menos de 24 horas ha visto como encajaba su segunda derrota, menos dolorosa que la anterior, pero que a punto estuvo de ser sonrojante tras el 32-7 en contra del primer cuarto. Un primer parcial que pasará a la historia como el peor cuarto en los Mundiales o Juegos Olímpicos del equipo estadounidense.

Estados Unidos no perdía en un Mundial o en unos Juegos desde hacía 4.758 días y la última vez que lo hizo fue en el Mundial de Japón en 2006, cuando Grecia les apeó en semifinales

Desde que los jugadores de la NBA forman parte de la selección estadounidense, han disputado 107 partidos con 98 victorias y 9 derrotas. Algunas sonoras, como las vividas en suelo propio en el Mundial de Indianápolis en la que el equipo americano fue más de pesadilla que 'Dream Team': cayó frente a España, Yugoslavia y Argentina. Ahora ya lleva dos. La albiceleste es la selección que más veces ha podido ganar a Estados Unidos, en dos ocasiones, mientras que Yugoslavia, España, Puerto Rico, Lituania, Grecia, Francia y Serbia, en el presente Mundial de China, lo han conseguido en una vez.

Los medios estadounidenses han sido muy críticos con la derrota del equipo pese a que algunos consideraban que por las bajas (renuncias y lesiones) era una selección C, ya que apenas Walker y Tatum estaban al nivel de otras anteriores. Todo ello antes de volver a caer ante Serbia 94-89 en la lucha por el quinto puesto, por lo que peleará por el séptimo el sábado y firmará la peor clasificación de su historía (con o sin jugadores de la NBA) en una Copa del Mundo o en unos Juegos Olímpicos. Ni en 1998, cuando la selección estadounidense tuvo que conformar un equipo de circunstancias por culpa del 'lockout' en el Mundial de Grecia, ni el Mundial de Indianápolis de 2002, última vez que perdió dos partidos seguidos.

«Desastre nacional» y «debacle»

Antes de eso ya la NBC hablaba de «desastre nacional», en la ESPN se destaca la «debilidad» mostrada por la plantilla. «Debacle», titula USA Today y se pregunta «¿Qué salió mal en el equipo? ». Mientras The New York Times titula: «La situación de no ganar del baloncesto de EE UU se volvió demasiado real». Más duro fue Jeff Goodman, uno de los analistas con más reputación en el baloncesto de Estados Unidos, que intentó buscar el lado bueno de la situación. «Con suerte, esta derrota debería provocar que algunas estrellas se comprometan a jugar en los Juegos Olímpicos de Tokio», señaló.

USA no perdía dos partidos seguidos desde la Copa del Mundo de 2002 en Indianápolis y tras caer con Serbia por el séptimo puesto para completar la peor participación de su historia en una Copa del Mundo o en unos Juego Olimpicos

Y es que la decepción de la selección de baloncesto de Estados Unidos se empezó a fraguar cuando Gregg Popovich, quizá el mejor entrenador del mundo y que debutaba al frente del combinado estadounidense, tuvo que hacer encaje de bolillos para conformar un equipo de garantías.

Los nuevos contratos de muchos jugadores y la cercanía de los Juegos que supondría dos veranos sin descanso para los NBA, hizo que se le fueran cayendo los nombres más importantes.

Serbia se impone en el duelo de consolación de los favoritos

La selección de Serbia se impuso hoy a la de Estados Unidos en el cara a cara de los que, de salida, eran los grandes favoritos del Mundial de Baloncesto de China pero quedaron apeados de las medallas tras perder en cuartos de final contra Argentina y Francia, respectivamente. En un partido en el que siempre fueron por delante y en el que sacaron una ventaja de 25 puntos al concluir el primer cuarto, los serbios fueron superiores a los vigentes campeones del mundo, pese a que por momentos éstos llegaron a acercarse hasta tres puntos en el marcador.

Sin embargo, el seleccionador se mostró «indignado» de que se siguiese utilizando la «excusa» de la ausencia de las estrellas de la NBA como la «única» razón de la derrota ante Francia que imposibilita que el rey del basket pierda su corona. «No existen otros jugadores. Estos son los que estuvieron aquí, hicieron un gran trabajo y estoy muy orgulloso de ellos», subrayó.

«No existen otros jugadores. Estos son los que estuvieron aquí, hicieron un gran trabajo y estoy muy orgulloso de ellos» Gregg Popovich

Estados Unidos se enfrentará el sábado a Polonia -que perdió ante la República Checa- para luchar por su peor clasificación histórica. Y lo hará en Pekín, donde hace 11 años la selección estadounidense recuperó el cetro del baloncesto mundial en los Juegos Olímpicos de 2008. En la capital china comenzó más de una década de dominio y el mismo escenario será el que vea el punto y final. Veremos si en menos de un año es capaz de recuperarlo en Tokio.

Gregg Popovich, con gesto serio.
Gregg Popovich, con gesto serio. / Afp