La Volta de las familias

Los participantes en la Volta a Peu, al inicio de la carrera./Jesús Signes
Los participantes en la Volta a Peu, al inicio de la carrera. / Jesús Signes

Unos 1.500 niños participan en la carrera con más historia de Valencia | Alberto López y Marta Esteban, vencedores de la prueba más paritaria de la ciudad con un 52% de mujeres y 10.442 participantes

LOURDES MARTÍValencia

Hacía poco más de una hora que la Volta a Peu a Valencia había arrancado y José Guillermo Soler cruzaba la línea de meta. Tiene 78 años y desde hace 26 ha participado en todas las ediciones de la prueba con más historia de la ciudad. Tras completar los 6,2 kilómetros de recorrido, él también se ha dado cuenta de que en 2019 había algo diferente: «Me he quedado maravillado con la cantidad de niños y mujeres que hay. Es verdad que en los últimos años cada vez había más, pero hoy creo que la cifra es muy superior a la de los últimos años».

10.442 participantes, un 52% de mujeres y 1.400 menores de catorce años inscritos son los números de una carrera en la que reinaron Alberto López (18:10) y Marta Esteban (20:56). El podio masculino lo completaron Jorge Bardisa y Octavio Sanchis mientras Laura Méndez (21:12) y Raquel Landín (22:18) se subieron al segundo y tercer cajón, respectivamente, del femenino. Mientras ellos recogían sus trofeos, miles de valencianos cruzaban la línea de meta. Algunos de ellos sin dorsal, como los niños portados o empujados con los carritos de sus padres o madres, lo que aumenta la cifra real de pequeños que se sumaron a la fiesta de la carrera a pie valenciana. El éxito de menores en la prueba se debe, entre otros motivos, al reajuste en el trazado que volvía a su distancia original, recortando más de un kilómetro respecto a las últimas ediciones. Con ocho años, Arturo ya puede decir que ha participado en la Volta durante más de la mitad de su vida: «Yo empecé a correr en el 2000 y mi mujer Juani en 2012. Es un hábito saludable y queríamos que mi hijo lo disfrutase y se enganchase desde el principio, así que desde que él es pequeñito tenemos marcado en el calendario esta carrera que no es competitiva, sino que se disfruta de un gran ambiente y muy familiar», afirmaba José Francisco.

Mientras Alberto completó la prueba con su propio pie, otros niños y niñas, muchísimos, aprovecharon el regalo de Reyes o de cumpleaños más reclamado en los últimos tiempos para completar la prueba: el patinete. «He venido con mis padres, tíos y primos y para no retrasar a los mayores, los más pequeños hemos decidido venir con el patinete aunque el año que viene intentaremos correr», afirmaba Miquel ante la mirada incrédula de sus progenitores. Patines en línea, triciclos, todo vale en la Volta.

En muchas familias participaron todos sus miembros. Hasta los perros. «Él forma parte de nuestra familia así que no puede faltar en un día como este», aseguraban Esther y Ángel. Les miraban con una gran sonrisa Marina y Paco. Ambos son de Silla y «todos los años» acuden a la Volta. Lucían con orgullo la Senyera del Valencia: «Hemos lucido este año la camiseta especialmente. Nunca faltamos a esta carrera, es imprescindible junto al Camino de Santiago que hacemos todos los años desde el 2000». Ellos dos, como los 10.442 participantes en la Volta, pusieron su granito de arena para Aspanion, entidad benéfica de la prueba. «Equiparamos las carreras con las situaciones de nuestros niños, ya que en ambos casos se debe hacer frente a algo en lo que hay que superarse, hay que concienciar de la importancia de los dorsales solidarios», comentaba una de las portavoces de esta ONG que nació con vocación de ayudar a las familias que tienen o han tenido niños con cáncer.

Un momento de la prueba.
Un momento de la prueba. / Jesús Signes

Volta a Peu 2019