10K Valencia Ibercaja: el bronce se queda pequeño

11.000 corredores llegaron a la meta en una exitosa 10K Ibercaja Valencia./Jesús Signes
11.000 corredores llegaron a la meta en una exitosa 10K Ibercaja Valencia. / Jesús Signes

Ketema y Gemechu destrozan los tiempos del 10K en el estreno de la prueba con el distintivo de la Federación Internacional de Atletismo

LOURDES MARTÍValencia

Puso los brazos en cruz y exhaló como haciéndose grande para sentir mejor la cinta de vencedor sobre su abdomen. Chala Ketema Regasa se hizo con el 10K Ibercaja Valencia (27:23). Era su debut en la distancia y había logrado el récord masculino de la prueba. «No pensé que iba a hacer este tiempo, me he sorprendido y estoy muy contento», admitía. Ketema quería disfrutarlo pese a que todavía tenía el aliento de Stephen Kissa detrás. Pegado. El ugandés entró sólo un segundo después que él en meta. Les perseguía muy de cerca Vedic Kipkoeh (27:26).

Clasificación

Los tres protagonizaron un disputado final y una brillante carrera. Veloz, reflejo de cómo fue la prueba que abre el calendario anual de las citas populares en Valencia. El de Ketema sólo fue el primer registro pulverizado. Después de él iban a llegar, como si de un efecto dominó se tratase, muchos más. En categoría femenina, Tsehay Gemechu también lograba mejorar el récord femenino del circuito con un tiempo de 30:15. Los atletas nacionales hicieron lo propio.

Gemechu fue la vencedora de un duelo ante Gloria Kite (30:26) que duró hasta el kilómetro ocho. Ambas salieron de inicio a buen ritmo, sobre todo en la primera mitad. Cuando faltaban unos 2.000 metros para llegar al arco de meta, la keniana vio cómo Gemechu se alejaba. «Me he encontrado muy a gusto», explicaba la atleta. Tanto, que logró mejorar en 44 los segundos del anterior mejor registro del 10K Valencia Ibercaja además de pasar al quinto mejor puesto de todos los tiempos del mundo. El tercer puesto fue para Evaline Chrichir (30:43).

J. Signes

La cita estrenaba etiqueta de bronce de la IAAF con unos extraños seis grados en la ciudad, un nuevo circuito más rápido, récords para disfrutar (los primeros nueve clasificados han cruzado la meta con marcas inferiores a los 28 minutos) y casi 11.000 llegados a meta. La organización explicó antes de la disputa de la carrera que la intención es contar en 2020 con el metal dorado que ofrece el organismo internacional de atletismo. Un distintivo con el que sólo cuentan tres pruebas en el mundo de esta distancia. Otro de los retos de la cita es convertirse en el mejor 10K de España: ahora es segundo por detrás de la San Silvestre Vallecana. Tampoco se olvida la organización de las féminas. Llegar a una participación del 50% en un futuro sería todo un logro. Ayer fueron 3.144 las mujeres que completaron el recorrido. Ya son cuatro ediciones con más de 10.000 personas llegadas a meta y para evitar aglomeraciones, la organización estableció cinco salidas aunque es habitual que en ciertos momentos las personas se molesten y se formen ciertos cuellos de botella.

Para muchos, uno de los momentos más inolvidables de la mañana de ayer fue la salida. Chimo Bayo fue el encargado de inyectar energía en los momentos previos a la carrera, y dar ese empujón en las primeras zancadas. El dj valenciano pinchó y cantó alguno de los temas más conocidos de su repertorio y los participantes (sobre todo los menos jóvenes) le grababan mientras calentaban ante la mirada atónita de los extranjeros. La participación internacional aumenta cada edición en busca de mejorar registros. El boca a boca es la mayor publicidad para una ciudad con una orografía perfecta para practicar 'running'. Por ello también acudió Callum Hawkins. El atleta británico nacido en 1992 y con una gran proyección que terminó el 19º en la general, vino a Valencia para bajar de los 29:03 que cosechó el año pasado. Ayer terminó los 10.000 en 28:55. Otro ejemplo más para ratificar a Valencia como la ciudad donde los sueños de los atletas se cumplen.

Fiz, de negro, añadió otro récord a su increíble palmarés.
Fiz, de negro, añadió otro récord a su increíble palmarés. / Jesús Signes

La élite nacional desempolva récords con más de una década El veterano Martín Fiz, Trihas Gebre y 'Chiki' Pérez vuelan sobre el asfalto de Valencia para amarrar sus objetivos

«Sólo es cuestión de correr igual que lo hacía en el colegio. Sólo tengo que imaginar que mi padre será mi liebre y que me marcará el ritmo». Martín Fiz sabía que sólo así cumpliría su objetivo en Valencia: batir el récord del mundo de mayores de 55 años. Un 13 de enero de 2002, perdió a su padre. El mismo día 17 años después, el atleta vitoriano cruzó la línea de meta en 31:36. Lo hizo con su progenitor en el corazón y rodeado de 'los cuatro magníficos': Luis Félix Martínez, Julián Ramírez, Octavio Sanchis y Nacho Cáceres empujaron hasta los 10k al campeón del mundo de maratón. «En septiembre me atropellaron y el dos de diciembre estaba aquí compitiendo. Hice una buena marca. Siempre he sabido que esta es la ciudad del running, pero no sólo por la orografía, también por las organizaciones y por cómo se vuelca la ciudad. También tengo que agradecer al Cárnicas Serrano por haberme dejado esas liebres que me han ayudado», comentaba Martín Fiz.

El encargado de tirar en el último tramo de la prueba del campeón del mundo fue Luis Félix Martínez. El de Alboraia desgranó cómo se llevó a cabo el récord. «Junto a mis compañeros logramos algo que es un lujo y una satisfacción muy grande. Nacho fue el primero que cogió la batuta, en el seis Julián tomó las riendas y empezó a marcar el ritmo un poco más rápido. A partir del siete fue mi turno y apreté más, en los últimos 900 metros fui animándole para que no bajara la guardia y apretando los dientes. Los últimos 200 metros las piernas le temblaban», describió Luis Félix.

Antes de cruzar la meta, Martín miró hacia un lado y se encontró a Trihas Gebre. Mientras el vasco pulverizaba el tiempo que estableció el británico Martin Rees en 2008 (32:02), la atleta hacía lo propio con el registro de Rosa Morató en 2009 (32:06) logrando el récord de España femenino. «A esta ciudad siempre si debe venir a por marcas, venía con confianza», comentaba Gebre. Fiz, a su lado, le miraba «orgulloso»: «Es un día muy importante por lo que ha hecho ella y también los ganadores. El resto de la élite española también ha estado muy bien. Si Valencia logra el oro, luego se merecerá el platino o lo que sea», insistía el atleta. No dejaba de sonreír. Ni de hacerse fotos con todos los que le requerían. En todas, un mismo gesto: los pulgares hacia arriba.

Así, feliz, también estaba 'Chiki' Pérez. Otro que ha encontrado en Valencia el asfalto perfecto. El de Ciudad Real fue el primer español y vapuleó su marca personal. Logró un tiempo de 27:59. Sin crono. Su intención era correr lo más pegado al grupo de atletas africanos. A los 100 metros de la meta vio el reloj y se dio cuenta de que podía entrar en el selecto grupo de españoles sub-28 formado hasta ayer mismo sólo por Toni Abadía (27:48) y De la Ossa (27:55).

Fotos