¿Atleta o triatleta?

Miguel Baidal se acomoda la medalla de oro al cuello en el podio de Cáceres. / lp
Miguel Baidal se acomoda la medalla de oro al cuello en el podio de Cáceres. / lp

Miguel Baidal irá al Mundial de cross pero luego regresará a su deporte | La semana pasada el joven alicantino sorprendió con una exhibición en el Campeonato de España de cross en Cáceres

FERNANDO MIÑANA VALENCIA.

Hace una semana, en Cáceres, en la carrera sub 20 de los Campeonatos de España de campo a través, un chico prácticamente desconocido, Miguel Baidal, se puso en cabeza nada más darse la salida. Parecía que se había crecido más de la cuenta y que los kilómetros acabarían sentenciándole al anonimato del grupo. Pero no flaqueó. Al contrario: se escapó en solitario en una carrera triunfal que terminó con una medalla de oro al cuello. Nadie sabía quién era ese chaval alicantino, del Club Atletisme Crevillent. Y tenía una explicación. Él, en realidad, más que atleta, es triatleta.

«Es un pepino», exclama José Villacorta, el entrenador leonés que es el responsable nacional de las pruebas de fondo y mediofondo, cuando se le pregunta por este joven recién llegado que arrasó en el Campeonato de España pese a ser júnior de primer año. «Y hemos hablado con su entrenador a ver si estas dos semanas puede no hacer natación ni ciclismo», advierte. Porque dentro de dos semanas, el 30 de marzo, Baidal tendrá que liderar a la selección española sub 20 en el Mundial de cross que se celebrará en Aarhus (Dinamarca).

Miguel responde una primera llamada a mitad mañana. «¿Me puedes llamar más tarde? Es que estoy en el patio, en el recreo». El alicantino es de San Juan y estudia Segundo de Bachiller en el Instituto Cap l'Horta. Se le dan bien los libros y el año que viene pretende matricularse en Ingeniería Biomédica en la Universidad de Alicante. «Entonces ya tendré la condición de atleta de élite y será más fácil».

Baidal tiene 17 años y le fascina pedalear y correr. Como sucede con Salma Paralluelo, que se debate entre el fútbol y el atletismo, esta promesa de San Juan flirtea con dos disciplinas que son primas hermanas. Porque sí, es campeón de España de atletismo, pero también es subcampeón nacional, en categoría cadete, en triatlón. Y parece que, de momento, el tartán va a tener que esperar. «Mi idea es seguir con el triatlón. Primero iré al Mundial de cross, pero mi objetivo es, en un mes, el Campeonato de España de duatlón que, por diferentes motivos, se me resiste. Un año sufrí una caída y otro perdí una zapatilla en la bici. A ver si a la tercera va la vencida. Después prepararé la temporada de triatlón y me gustaría disputar el Campeonato de España, en 5.000, pero solo esa prueba. Y no sé si será posible porque coincide con el Nacional de selecciones autonómicas de triatlón».

Su experiencia en el atletismo apenas tiene más de un año. Recuerda con orgullo, del año pasado, el subcampeonato de España por clubes en Gijón. Logró el quinto puesto individual pese a caerse en la salida. Una proeza. Y, en verano, otro quinto puesto en el 3.000. Aunque lo que más recuerda es su rivalidad con Pedro García Palencia, otro talento, éste de Castellón, que crece de la mano de Pepe Ortuño y que batió recientemente el récord de España sub 20 de 2.000 metros obstáculos. «Las primeras carreras de la temporada me ganó, pero yo no estaba preparado del todo. No es una excusa, me parece que es un fuera de serie, pero en Cáceres ya llegué más descansado».

A Cáceres se acercó pensando en una de las cinco primeras plazas, las que te hacían un hueco en la selección española. Y en sus ratos más ambiciosos se emocionaba pensando en pisar al podio. «Pero subí al autobús de la selección valenciana y mis compañeros empezaron a decirme 'Va, Miguel, tú puedes ganar, tú tienes que salir a ganar'. Y yo les decía que no, pero por dentro pensaba que sí, que si ellos lo decían... Así que este triunfo también es gracias a ellos».

Este éxito es un pequeño empujón hacia el atletismo, pero parece que tiene claras sus preferencias. «Me gusta más el triatlón», aclara Miguel Baidal. Aunque lo que más disfruta como espectador es el ciclismo. Ha estado tres veces viendo el Tour de Francia. Cogían él y su padre -sus progenitores, funcionarios ambos, están separados desde que él, hijo único, tenía dos años-, cargaban las bicicletas y se marchaban a los Pirineos. A disfrutar de las etapas de montaña. Y cuando está en casa y tiene algo de tiempo libre, lo primero que hace es buscar una retransmisión de ciclismo.

Nunca ha sido un gran seguidor del atletismo y en su primer Campeonato de España de cross no conocía a nadie. Daba igual que se cruzara con Alemayehu Bezabeh o Trihas Gebre, todos eran desconocidos. Aunque va progresando. «Este año ya reconozco a los cuatro o cinco mejores y he estado viendo los Campeonatos de Europa en pista cubierta».

Pero eso ya es pasado y en alguien de 17 años todo pasa volando. Ahora ya piensa en el Mundial de cross y en la temporada de triatlón, que será planificada por Adrián Peris y José Trigueros, sus entrenadores junto a David Amorós, que es quien le gestiona todo lo que tiene que ver con el Crevillent. Centrado en el triatlón, aunque sin darle la espalda de todo al atletismo. «A mí me gustaría ser como el inglés que entró segundo el otro día tras Mario Mola», concede, refiriéndose a Alex Yee, un británico de 21 años que además es campeón nacional de atletismo y tiene unas grandes marcas en 5.000 (13:34.12) y 10.000 (27:51.94).