'Gran Hermano VIP': Machismo en la casa de los famosos

Suso Álvarez y Aurah Ruiz. / telecinco
Suso Álvarez y Aurah Ruiz. / telecinco

'Gran Hermano VIP' ha tardado más de la cuenta en tomar medidas para frenar las salidas de tono de Suso Álvarez, que incomprensiblemente sigue en el programa

JULIÁN ALÍA

'Gran Hermano VIP' vive una época complicada, y no será por audiencias, ya que suele imponerse en el 'prime time' con relativa facilidad. La permanencia en la casa de Guadalix de la Sierra de Suso Álvarez, que ya participó en 'Gran Hermano 16' y que se ha convertido en un rostro habitual de la cadena, ha generado una gran reticencia para gran parte del público.

El motivo principal, sus continuos comentarios machistas, aunque tampoco faltan descalificaciones de todo tipo. Por ello, los espectadores del programa esperan que ocurra algo similar a lo que pasó con Omar Montes, que fue propuesto a nominación tras incitar a Asraf Beno, Miss Universo 2018, a acostarse con la modelo y actriz peruana Miriam Saavedra, que se había pasado con el alcohol en una fiesta. Con un rotundo 83,7% de los votos, el público abogó por su nominación, considerando el acto como intolerable.

Sin embargo, a diferencia de Omar, Suso sigue campando entre los muros de la casa pese a frases como «Yo aquí pondría: 'felación a cinco euros'» cuando Miriam se encontraba dentro del baño al que él se refería. No es la primera polémica que protagoniza; en su etapa en 'Mujeres y Hombres y Viceversa', allá por 2016, el barcelonés comentaba: «Si tú me das a entender una cosa y yo me acelero, luego no me digas 'hasta aquí, ahora ya no', porque yo ya no razono». Motivos por los que una petición en Changeorg para que abandone el concurso ya ha superado las 33.000 firmas.

Incluso su madre, a quien la colaboradora Nagore Robles le explicaba que tiene «comportamientos muy machistas» que no se pueden aceptar ni tolerar, ha tenido que intervenir en el programa. Merche, progenitora de la criatura, acabó admitiendo que no veía «al Jesús de casa, al cariñoso, al alegre», que había perdido a ese niño, que ahora estaba «todo el día discutiendo». «Falta mucho para acabar el concurso, reencamínalo. Reencamínalo, Jesús. Lo hemos hecho mal y empezamos de cero. Hay comentarios que tú dices de coña, pero que fuera suenan muy mal. Te pido por favor que no rompas ni una vajilla más», le suplicaba su madre.

«Hay que cuidar las formas»

Además, el programa se saltó una de sus normas para mostrarle las imágenes e intentar así hacerle cambiar. «Es un concurso de respeto, pensemos que somos un programa que ven muchas personas y que siempre va a haber debate pero nuestro contenido tiene que ser apto. Hay que cuidar esas formas y mantener el respeto», le decía el Súper del 'reality', que vive una edición en la que parece que todo está permitido.

Otro que se ha acabado posicionando ha sido el presentador del formato, Jorge Javier Vázquez, convencido de que «una persona medianamente inteligente puede cambiar», pero que si no lo hace, «tiene un grandísimo problema y no tiene cabida en la televisión». «Cuando salga, lo que se va a encontrar es muchísimo peor de lo que se encontró en 'GH 16'. La sociedad en muy poco tiempo ha cambiado muchísimo. Y él se va a encontrar en un punto muy importante: o hace un cambio radical o no va a poder volver a trabajar», añadía el conductor de 'GH VIP'.

En un polo prácticamente opuesto, los concursantes que todavía permanecen en la academia de 'Operación Triunfo 2018' ya han compuesto la letra del himno de su edición, titulado 'Somos'. En él, se refieren al grupo usando el femenino, apostando por el feminismo y la inclusividad, como ya ocurrió con la polémica de 'mariconez', o con la palabra 'arreglada'. Probablemente, la virtud se encuentre en el término medio de ambo programas. Ni 'Gran Hermano' puede permitirse esos excesos, ni 'Operación Triunfo' acabar con la polisemia.

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