Técnicos y el arquitecto del Palau de la Música revisan el auditorio para iniciar su rehabilitación

Técnicos municipales visitaron ayer el auditorio, cerrado y sin actividad desde hace diez días./ JUANJO MONZÓ
Técnicos municipales visitaron ayer el auditorio, cerrado y sin actividad desde hace diez días. / JUANJO MONZÓ

El Ayuntamiento, que evita dar fecha de apertura del coliseo, descarta «problemas estructurales» aunque reparará los techos de las salas Iturbi y Rodrigo tras los desperfectos

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

«Nos llamaron y nos emplazaron a una reunión. Nosotros vamos a colaborar en lo que nos pidan», aseguraba ayer a LAS PROVINCIAS el arquitecto Ignacio Pedrosa, del estudio Paredes Pedrosa, herederos del arquitecto José María García de Paredes, quien diseñó el Palau de la Música. Pedrosa acudía al coliseo tras la llamada de los responsables del Palau. Lo sucedido la madrugada del sábado 6 de julio, cuando se cayó el techo de la sala Joaquín Rodrigo, sumado a los daños en la Iturbi en noviembre de 2018 y los desprendimientos del trencadís de la fachada en abril del año pasado, hicieron saltar todas las alarmas. Así que Pedrosa, además de los técnicos de los Servicios Centrales del Ayuntamiento de Valencia, visitaron ayer las instalaciones.

Según el Consistorio, que como viene siendo habitual desde la caída del techo de la Rodrigo da la información a través de comunicados, estos expertos han determinado «que el Palau de la Música no tiene problemas estructurales». Los técnicos señalan que «la situación se reduce al deterioro de una parte del material del recubrimiento del techo de las salas». 

Por ello, desde el Gobierno del 'cap i casal' aseguraron que «se ponen en marcha los mecanismos administrativos para acometer las obra de rehabilitación de los techos de las dos salas y la adecuación de las mismas a la normas actuales así como al cambio del sistema de distribución de la climatización». La puesta en marcha del procedimiento llega después de que los bomberos que inspeccionaron los desperfectos en el inmueble señalaran que estos «impiden la inhabitabilidad» del Palau al ser «daños importantes». Por ello, urgían a realizar las tareas necesarias para arreglar el enclave.

Sin embargo, no hay fechas de cuando se iniciarán esas obras. Es más, aún se espera el nombre de la supuesta empresa que realizará un informe integral de la situación del auditorio. Todo ello, además, después de que hasta los propios responsables del comité de empresas reclamaran esta inspección, incluso por encima de lo que marca la ley, ante la falta de mantenimiento en el enclave durante los últimos años, según manifestaron los trabajadores a este periódico.

El centro dice que gastó en mantenimiento 1,7 millones, aunque 1,4 fue para la climatización

«Vamos a colaborar en lo que nos pidan», asegura el arquitecto que participó en el diseño

Sin embargo, el Palau saca pecho ante las que considera «mejoras» en el coliseo entre los años 2016 y 2018. Sus responsables señalan que en esos ejercicios se destinaron 1,7 millones de euros en mantenimiento, «lo que supone un incremento de un 87,41% respecto al anterior mandato correspondiente al periodo 2010-2015, cuando se invirtió sólo un total de 217.000 euros para la adecuación de espacios y la fachada». No obstante, lo que obvian los gestores públicos, tanto el director Vicent Ros, como la que era presidenta del Palau, Glòria Tello –hoy concejala aunque aún sin competencias definidas– es que de ese montante, y como han anunciado en reiteradas ocasiones los responsables del auditorio municipal, es que 1,4 millones corresponden a las obras en 2016 de su sistema de climatización. En el comunicado se especifica que estas partidas se han destinado desde la renovación de la plataforma inclinada del escenario, a la bajante de la sala de exposiciones –cerrada desde hace varios años y a la espera de convertirse en un museo de la música del que ni siquiera hay plazos– la máquina escénica de elevación, las butacas de la sala Iturbi, el sistema de aire de la fosa séptica, los mostradores, las puertas antiincendicos y los despachos.

De lo que no hablan los responsables del Palau es de la propia fachada, esa de la que se desprendió el trencadís en abril de 2018 y que desde entonces se mantiene con una malla para evitar la caída de cascotes a la vía pública. Ni palabra de este problema aunque Tello ya había manifestado en varias ocasiones que están a la espera de otro informe, también de los técnicos municipales, en el que se vea la conveniencia o no de quitar el material cerámica.

Bajo todo este panorama, el Palau de la Música de Valencia sigue cerrado. La actividad del festival de jazz se ha trasladado al Teatre El Musical y al Principal. Ayer mismo, además, unos operarios cambiaban la pancarta que anuncia la programación de este certamen para incluir el cambio de ubicación.

Pero el traslado de estos conciertos no es lo más grave. El inicio de la próxima temporada, prevista para septiembre sigue en el aire. Sobre todo si se tiene en cuenta que ayer, diez días después de lo sucedido en la sala Rodrigo, se iban a iniciar los trámites administrativos para la reforma.

Inquietud entre las bandas por dónde será el certamen

La inquietud se ha asentado entre las sociedades musicales que a partir del jueves de la semana que viene tienen que participar en el 133 Certamen Internacional de Bandas de Música 'Ciutat de València'. Por el momento, como han manifestado desde entidades musicales de la Comunitat, desconocen dónde tendrá lugar la cita.

Esta situación ha llevado a que desde alguna de las bandas inscritas en el tradicional evento consideren que «no es lógico» que no se les haya comunicado nada. Además, advirtieron de que la próxima semana, antes del jueves, tienen que llevar a cabo las pruebas de sonido de los instrumentos de percusión. Para ello los músicos deben conocer dónde será el certamen, puesto que las pruebas tienen que realizarse en el mismo lugar en el que tienen que actuar. Desde la dirección del Palau de la Música no ofrecieron ayer mayor concreción sobre el escenario que acogerá el certamen. Sólo confirmaron que «certamen hay». La incertidumbre continúa planeando sobre la cita prevista entre los días 18 y 21.

Los directivos de algunas bandas han mostrado confianza en que el Ayuntamiento de Valencia, convocante del certamen, encuentre la solución. Las fuentes apuntan que se barajan varios espacios. Entre estos se cita la Plaza de Toros y el Palau de Les Arts, enclaves que la semana pasada desde el propio auditorio consideraron «lógicos».

La elección de uno u otro no sólo depende de la posibilidad que tengan los espacios para cederlos, sino también de la capacidad de sus escenarios para las bandas y el aforo para acoger al público que congregue el acontecimiento bandístico.

Noticias relacionadas