La 'ruta del bakalao' se sube a las tablas

Un momento de los ensayos de 'Valenciana', que se podrá ver del 21 de mayo al 2 de junio en el Principal. /DAMIÁN TORRES
Un momento de los ensayos de 'Valenciana', que se podrá ver del 21 de mayo al 2 de junio en el Principal. / DAMIÁN TORRES

El Principal estrena el 21 de mayo 'Valenciana', una obra que ahonda en los excesos de la década de los 90. El dramaturgo Jordi Casanovas suma a la trama la corrupción política, la telebasura y el crimen de Alcàsser en una pieza que se verá en el Festival el Grec de Barcelona

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

La 'ruta del bakalao' ha sido objeto de investigaciones periodísticas, ha llenado reportajes televisivos y también ha sido objeto de documentales y 'podcasts', e incluso, inspiración para la literatura y el cine. Muchos y variados son los ejemplos de productos culturales que han situado a las discotecas más famosas de los años 90 como escenario. Pero a este acontecimiento que traspasó lo meramente festivo y musical le faltaba su montaje teatral. Y ya lo tiene. El dramaturgo y director catalán Jordi Casanovas es el alma de 'Valenciana. La realidad no es suficiente', una historia que retrocede años atrás para subir a las tablas una década cargada de «cambios y libertades que es necesario releer».

«Es un viaje emocionante y complejo. En el fondo es ficción pero el público se va a reír, a llorar, a recordar hechos impactantes... Está cargada de referencias reales, aunque considero que en estos momentos no debemos tener miedo a combinar distintos géneros», asegura el escritor, al que LAS PROVINCIAS pilla en un descanso de los ensayos para que 'Valenciana' esté lista para estrenarse el 21 de mayo. «Es un trabajo intenso. Y también una historia muy potente, que yo ya había pensado hace unos seis o siete años», confiesa el dramaturgo, quien también es artífice de otro espectáculo, 'Jauría' (obra que reproduce extractos del juicio de 'La manada'), que está revolucionando la cartelera nacional.

Casanovas considera que es necesario «revisar el pasado».De ahí que esta obra, formada por un equipo íntegramente de profesionales valencianos, navegue entre la realidad y la ficción para contar la historia de tres amigas: Valeria, Encarna y Anna –de ahí el nombre de la obra, formado por las primeras letras del nombre de cada una de ellas–. La primera comienza a buscarse a sí misma por las discotecas de la 'Ruta Destroy'. Ana, por su parte, es una periodista que cubre el crimen más traumático de la historia de España para la televisión valenciana. Y Encarna dirige la comunicación de un joven político que cambiará para siempre el devenir de la Comunitat. Es decir, junto a la 'ruta del bakalao', en esta trama se entremezcla el terrible suceso de las niñas de Alcàsser y el ascenso de un gestor público envuelto en corruptelas y conductas sospechosas.

'Valenciana. La realidad no es suficiente' se estrenará en el teatro Principal el 21 de mayo. Estará hasta el 2 de junio, un poco antes de que se traslade a Barcelona. Este montaje es una producción entre el Instituto Valenciano de Cultura (IVC), la Diputación de Valencia y el festival Grec de la ciudad Condal.

Interpretado por un nutrido equipo de intérpretes como Rebeca Valls, Lorena López, Vanessa Cano, Carles Sanjaime, Verónica Andrés, Toni Agustí, Enric Juezas, Paloma Vidal, Laura Sanchis, Juli Disla, Laura Valero y Carlos Amador, se erige en toda una demostración de los excesos de la década». «La historia se inicia en el año 1992 y abarca hasta 1999. Centra el foco en tres sucesos muy valencianos, con un impacto social muy brutal. Es el caso del asesinato de las niñas, la trama troncal en la historia y que une las vidas de las tres mujeres protagonistas. Pero en la obra lo miramos desde su aspecto social y mediático. En ese caso, no nos interesa el terrible asesinato en sí», cuenta.

«¿Por que la ruta murió y lo hizo con ese desprestigio?», se pregunta el propio autor de la obra. «Porque nació otro tipo de delirio, que fue el que se produjo en el ámbito político. Había dos euforias diferentes, que vino una después de la otra, con unos patrones morales diferentes y que un suceso sustituyó al otro. En ese nudo, en los años 92 y 93, se producen unos cambios en la sociedad a nivel legal, político, y sobre todo en lo referente a las relaciones de las mujeres. De ahí que las protagonistas sean tres amigas», narra.

"Ha pasado el tiempo necesario para revisar la 'Ruta Destroy'", cuenta Casanovas

En lo referente a este hecho cultural, Casanovas también lo tiene claro: «Aquellos jóvenes que bailaban en las discotecas son hoy padres». «Considero que ha pasado el tiempo necesario para revisar este acontecimiento, para que los jóvenes, que ahora tienen hijos en la adolescencia, pueden analizar eso con mucho más detalle para entender cosas de la actualidad. Estoy seguro que algunos de los asiduos a la ruta dicen hoy a sus vástagos eso de que el 'trap' que escuchan no es música, cuando a ellos les decían seguramente lo mismo en aquel momento», asegura el dramaturgo.

Él y el equipo llevan jornadas casi maratonianas encerrados en la sala de ensayos del teatro Rialto. No ha sido un proceso fácil. Casanovas no para de dar indicaciones a su equipo mientras se nota la intensidad de la obra. Aún así, señala a este diario, «todos los profesionales que intervienen están aportando mucho». «Yo quería que todo el elenco artístico y técnico fuera de aquí», dice. Un grupo que se deja casi la piel en subir a las tablas la Valencia de otra época, la de la ruta pero también la de los excesos.