Romero de Torres rompe tópicos en Valencia

La exposición se podrá ver hasta el 8 de diciembre. /JUANJO MONZÓ
La exposición se podrá ver hasta el 8 de diciembre. / JUANJO MONZÓ

La Fundación Bancaja exhibe en la ciudad la primera gran retrospectiva sobre el artista cordobés. La muestra ahonda en la faceta más social y modernista del pintor, con piezas como 'La consagración de la copla', 'La musa gitana' y 'Vividoras del amor'

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

Julio Romero de Torres (Córdoba, 1874-1930) no sólo pintó a «la mujer morena», como reza la popular canción. También fue un artista moderno, que sufrió la censura, fue tachado de inmoral e, incluso, practicó la pintura social. Muchas facetas sobre el autor cordobés que, por primera vez en Valencia, conforman la gran retrospectiva sobre el autor.

La Fundación Bancaja abre al público mañana 'Julio Romero de Torres. Social, modernista y sofisticado', un recorrido por la obra de uno de los artistas esenciales del cambio del siglo XIX al XX y que pretende romper los tópicos asociados a su figura y a su producción creativa.«Los prejuicios nacen de esa manipulación y utilización de su pintura. No podemos olvidar que Romero de Torres falleció en 1930, no conoce ni la República ni el Franquismo. Pero la representación en sus cuadros de la cultura hispánica y del folklore suscita esos tópicos», aseguró ayer el comisario de la exposición, Javier Pérez Rojas. Porque sí, en esta monográfica hay sitio para su representación de la mujer, de la copla, de la Andalucía de principios de siglo, pero también lo hay para la denuncia social, para considerar a un artista «de actualidad», según Pérez Rojas, «con una personalidad potente e informado sobre el arte gracias a sus viajes a Londres, París o Bélgica». 

«Respetaba a Sorolla», dice el comisario, que relaciona al andaluz con Fillol o Cecilio Pla  

Más de medio centenar de piezas, provenientes de una veintena de colecciones públicas y privadas y que nunca se habían visto en Valencia, configuran un relato que se inicia con sus obras de juventud, desde 1885 hasta 1897. Pese a ser considerado un pintor postromántico, ya a principios del XX, Romero de Torres abraza el estilo modernista. Cuadros como 'Mal de amores', 'A la amiga' y el reconocido 'Vividoras del amor', donde retrata a un grupo de prostitutas, ejemplifican la nueva senda tomada por el andaluz. Es precisamente este cuadro el que fue censurado en la Exposición Universal de 1906. Fue tachado de inmoral al presentar a esas mujeres. Un hecho que afectó al valenciano Antonio Fillol, cuyo cuadro 'El sátiro' también fue rechazado. El escándalo y provocación que suscitaron ambas creaciones –la del autor de la Comunitat versa sobre la violación a una menor– ha hecho que este par de piezas se muestren juntas en la exhibición. Pérez Rojas relaciona a Romero de Torres con la escuela valenciana de artistas de entresiglos. Entre ellos, con el propio Fillol, Cecilio Pla y Emilio Salas. De la relación del cordobés con Sorolla, dijo el comisario, había «respeto y se conocían e incluso el pintor de la luz alabó alguna obra de Romero de Torres», sin embargo, explicó el experto, tras 1906, el artista «se aleja de toda la estética de Sorolla».

Por la muestra, que se completa con una película sobre su vida dirigida por Julián Torremocha y una serie de fotografías históricas, se dejan ver personajes como Pastora Imperio o la Niña de los Peines, en lo que es todo un homenaje a la mujer y el cante. «En su obra hay una sublimación del mundo regional pero también un tratamiento de lo femenino que hace necesario romper todos los encasillamientos que no reflejan al artista, así como una visión trágica de la vida y la fatalidad», afirmó Pérez Rojas. Tanto es así que la exposición se cierra con una obra excepcional, 'La consagración de la copla', el resumen perfecto de la producción pictórica de un genio que ya ha conquistado la tierra de Sorolla y se ha reivindicado como un «artista de enorme sensibilidad que supo expresar las tensiones psicológicas del ser humano y la cuestión social».