Un oasis de papel en la era digital

Un joven observa los tebeos de una de las casetas de la feria. / Damián torres
Un joven observa los tebeos de una de las casetas de la feria. / Damián torres

La Feria del Libro Antiguo acoge 33 casetas, cuatro más que el año pasado | Volúmenes de los siglos XVI y XVII, carteles, estampas, tebeos o revistas atraen a lectores, coleccionistas y curiosos hasta el día 24

LAURA GARCÉS

Desconecte el ordenador. Levántese de la silla. Deje el móvil en casa. Olvídese de que vive en la era digital y acérquese a la Gran Vía Marqués del Turia. Allí se celebra la 42 Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, un oasis de papel en medio de la era digital, un paraíso para amantes de la lectura y para coleccionistas de letra impresa, en color o en blanco y negro. Y una oportunidad para los más jóvenes de descubrir que hay tesoros de cuño histórico reciente, pero también tan antiguos que buscar su fecha de impresión permite viajar incluso a los siglos XVI y XVII. Se puede encontrar el tratado médico de Dioscórides editado en Valencia en 1651, volúmenes sobre la historia de Valencia de 1604, e incluso incunables, anteriores al siglo XV.

Desde ayer y hasta el día 24, un recorrido de páginas, imágenes y grabados se extiende a lo largo de 33 casetas, «cuatro más que al año pasado», apuntó Antonio Lorenzo, vicepresidente del Gremio de Libreros de Lance, asociación promotora de la feria. A los 16 valencianos se unen los 17 libreros llegados de otras ciudades de España: Valladolid, León, Madrid, Zaragoza o Barcelona. Muchos llevan años participando.

Historia, ciencia, cine, arte, novela, moda, filosofía, tebeos, poesía, postales, carteles, fotografía... La oferta responde a todos los gustos y desde cualquier tiempo, aunque Lorenzo destaca que se mantienen los buscadores de temas valencianos y los interesados en libros escolares antiguos. Ganan presencia quienes bucean en la ilustración: «El cómic se mantiene mejor que el libro antiguo. La cultura de hoy es más gráfica», apunta el vicepresidente del gremio organizador.

Temas valencianos, libros escolares de otros tiempos y los tebeos se mantienen como los más solicitados

Un mapamundi de 1925, el cartel de Fallas de 1931, números de las revistas 'Cinelandia', 'Cámara' o 'Radiocinema' están allí. Como también desfilan por los puestos Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, el Guerrero del Antifaz o Florita. Una página de periódico con el equipo del Valencia, así como fotografías y postales de la histórica capital del Turia aguardan visita. También esperan con las páginas abiertas los clásicos de la literatura, y valencianos como Blasco Ibáñez.

Hay de todo en un certamen que ha requerido una inversión próxima a los 50.000 euros, según Lorenzo. Faltan los resultados, algo que preocupa. El presidente del gremio organizador, José Luis Boado, durante la inauguración, pese a registrar muchos visitantes al coincidir con las Fallas «las ventas, desde hace un tiempo, han bajado mucho» al igual que los precios, que en los últimos tiempos han descendido un 50%.