Woodstock, de cuna 'hippie' a festival maldito

La banda de rock Mountain, que participó en el festival de 1969, repitió cuatro décadas después./
La banda de rock Mountain, que participó en el festival de 1969, repitió cuatro décadas después.

La celebración del macroconcierto en el cincuenta aniversario de la cita original corre peligro tras su cambio de ubicación

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Se han caído varias bandas, no hay entradas a la venta y hace cinco días se anunció la ubicación. Nada cuando apenas quedan dos semanas para el comienzo del festival. Está claro que la eficiencia y la buena organización nunca estuvieron entre los logros de Woodstock. La improvisación fue una de las señas de identidad de aquellos 'tres días de paz y música', pasados por barro y agua. El 15 de agosto de 1969, apenas un mes después de que el hombre llegara a la Luna, más de 400.000 personas se congregaban en una granja de 240 hectáreas en Bethel -no, ni siquiera la primera edición se celebró en Woodstock debido al rechazo de los vecinos del pueblo-, en el Estado de Nueva York. Eran, en su mayoría, 'hippies' que cargaban contra la intervención militar de Estados Unidos en Vietnam, al tiempo que celebraban a artistas de la talla de Jimmy Hendrix, Joan Baez, Grateful Dead, The Band, Janis Joplin o Neil Young. Fue una cita llena de contratiempos, pero también histórica, en la que se hizo justicia a aquello de sexo, drogas y rock & roll.

Tan histórica que desde entonces han sido varias las ediciones de un festival que parece maldito. Si el exceso de aforo, la escasez de suministros o la violencia -se produjeron revueltas y violaciones en 1999- marcaron las anteriores citas, este año su celebración, entre el 16 y el 18 de agosto y cuando se cumplen cincuenta años de la primera, parece pender de un hilo.

Las cosas ya pintaban mal cuando en abril, apenas unas semanas después de su presentación, el principal inversor, la agencia japonesa de publicidad Dentsu Aegis Network, se retiraba del proyecto y anunciaba su cancelación. «Pese a la tremenda inversión de tiempo, esfuerzo y compromiso, creemos que la producción del festival no puede ser ejecutada a la altura de la marca Woodstock», indicaron en un comunicado. Los organizadores negaron entonces la mayor: el festival seguía en marcha y la intención era incorporar más socios al mismo. No tuvieron suerte con Live Nation y AEG, dos de las más importantes promotoras del mundo, que rechazaron los 20 millones de dólares que se les había ofrecido.

Y es raro porque la relación de nombres se presentaba interesante. En el festival compartirían escenario artistas y bandas como Miley Cyrus, Santana, The Lumineers, Imagine Dragons, John Fogerty, Jay-Z, Dead & Company, Robert Plant, The Killers, The Raconteurs, Chance the Rapper, Run the Jewels, Akon, Anderson East, Halsey, Vince Staples, Earl Sweatshirt y Greta van Fleet, entre otros.

Hace cinco días, la organización debía afrontar un nuevo varapalo. Incapaces de retener la licencia por falta de dinero, cambiaban la localidad de Watkins Glen, en Nueva York, al Merriweather Post Pavilion, en Columbia, Maryland, a 500 kilómetros de distancia. La cosa tiene miga ya que este último recinto tiene capacidad para 19.000 personas, muy lejos de las 100.000 que el festival había previsto recibir durante el fin de semana largo de tres días. Además, los artistas habían firmado contratos vinculados a la antigua ubicación, de tal forma que muchos de ellos han cobrado pero no tienen la obligación de tocar.

Las bajas no se han hecho esperar. Fuentes cercanas a Jay-Z comentaban a AFP que el músico se ha caído del cartel. Tampoco asistirá John Fogerty. El líder de la Creedence Clearwater Revival, que tocó en la cita original con su banda, llegó a presentar Woodstock 50 junto al promotor Michael Lang, cofundador del festival, pero el cambio de ubicación ha trastocado sus planes. «John Fogerty sabe dónde estará el fin de semana de aniversario de Woodstock. En un solo sitio... En el original, el Centro para las Artes Bethel Woods», explicó en un comunicado de prensa, pues el recinto prepara también un recital. Tras estas dos cancelaciones, Dead & Company, otra de las bandas que tocaron en el festival original, también se ha bajado del carro.

Dos asistentes al festival de 2009.
Dos asistentes al festival de 2009. / Reuters

Este mismo año, el Doctor Music Festival se ha cancelado por un motivo parecido. El evento, que se iba a celebrar en el Pirineo catalán, se topó con una devolución del 80% de las entradas cuando cambió su emplazamiento al Circuito de Montmeló por no obtener los permisos necesarios. En Bélgica, el Vestiville Festival se canceló en el último minuto por motivos de seguridad y bajo una investigación de fraude. Aunque nada superará lo sucedido en el Fyre Festival de las Bahamas, el evento musical de lujo de 2017 que dejó a cientos de personas abandonadas después de haber pagado sus entradas.

Curiosamente, la página de Woodstock 50 no cita ya ninguna de las bandas que participarán, aunque sí dispone de una cuenta atrás que parece encaminada hacia el desastre.