El Cor de la Generalitat va a la huelga y pone en jaque la programación de Les Arts

Cantantes del Cor de la Generalitat./LP
Cantantes del Cor de la Generalitat. / LP

La formación carga contra la «mala» gestión de Cultura y convoca paros hasta abril que afectan a las óperas 'I masnadieri', 'Iolanta' y 'La malquerida'

Laura Garcés
LAURA GARCÉSValencia

El Cor de la Generalitat va a la huelga. Los cantantes quieren defender sus puestos de trabajo. La formación ha convocado paros este mes, en marzo y también en abril, según confirmó ayer Rafael Ferrando, representante de los trabajadores, que adoptaron la decisión en asamblea. La situación, desencadenada por la que consideran «mala gestión» ante la regulación de los puestos de trabajo por parte del conseller de Cultura, Vicent Marzà, pone en jaque la programación de Les Arts al afectar a las óperas 'I masnadieri', 'Iolanta' y 'La malquerida', así como al concierto conmemorativo del 600 aniversario de la Generalitat.

Los profesionales afectados son 61, el pianista, el asistente del director y los 59 cantantes. Todos ellos en estos momentos son interinos y a juzgar por las declaraciones de Ferrando, se sienten decepcionados por cómo han discurrido los acontecimientos, pese a que meses atrás «el conseller en una entrevista dijo que se reconocería la singularidad del coro», aseguró Ferrando.

Varios meses de espera han ido alimentando el malestar hasta decantarse por la huelga al encontrarse con el anuncio de una convocatoria por parte de la Administración Autonómica de una Oferta Pública de Empleo (OPE) para cubrir la totalidad de las plazas del coro, algo que obliga a los componentes del mismo a tener que concurrir a unas oposiciones.

Ferrando recordó que en su día para integrarse en la formación «ya hicimos unas pruebas conforme a los criterios de mérito, capacidad, igualdad y publicidad», los mismos criterios que se exigen para ser funcionarios por oposición. Además, en junio solicitaron que aquella selección fuera válida para considerar a los intérpretes como trabajadores fijos del Instituto Valenciano de Cultura (IVC) sin más trámites.

Ahora los trabajadores insisten en poner el acento en el hecho de que «un coro no se hace en un año; los que cantan bien llevan toda una vida», en palabras del representante de los trabajadores. Y esta circunstancia desaparecerá del Cor de la Generalitat si a partir de la OPE -cuya convocatoria se prevé como máximo para 2020, según la apreciación de Ferrando-, cambian las voces. La conveniencia de la larga formación y experiencia que refieren desde el Cor concede a la agrupación vocal una peculiaridad que sus componentes siempre han defendido que debería tenerse en cuenta.

La confluencia de todas estas consideraciones es la que ha motivado la llamada a la huelga, ya que los trabajadores consideran que Marzà con la convocatoria, «opuestamente a lo pactado», de oposiciones para cubrir la totalidad de las plazas «ha faltado a su compromiso de no destruir la labor que durante 32 años viene ndesempeñando los cantantes con resultados de excelencia confirmados por crítica y público».

Un conflicto laboral que viene de lejos

No es la primera vez que los cantantes del Cor se han plantado ante los dirigentes de la Conselleria de Cultura para manifestar su descontento. Hace ocho meses, el pasado junio, ya anunciaron un paro, que finalmente se desconvocó, ante el estreno de las dos últimos espectáculos de la temporada. La adopción de la medida llegó tras varias reuniones infructuosas. Este precedente descubre que el conflicto que mantienen los cantantes en torno a su situación laboral no es reciente, viene de lejos. En aquella ocasión la formación musical anunció que se ausentaría el día 20 de junio y no daría la bienvenida a 'La damnation de Faust', de Berlioz, ópera en la que el coro es gran protagonista. Lo mismo anunciaron para el día 24, con motivo del primer pase de 'La Clemenza di Tito', de Mozart.

La publicación en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana del Acuerdo para la reducción de la temporalidad del sector público instrumental de la región, dos semanas antes, había sido el detonante para tomar esta decisión. Cultura había decidido sacar a oposición las plazas de los cantantes y la entidad veía peligrar su futuro. Poco parece que han cambiado las cosas, pues la historia se repite.

El representante de los trabajadores reconoció que la decisión adoptada pone una situación complicadas al Palau de les Arts, puesto que pone en jaque esta temporada, pero apuntó que «no tenemos otra alternativa», al mismo tiempo que hizo hincapié en que si siguen adelante las aspiraciones de la Administración «pueden hundirse más temporadas».

Desde Les Arts se mostraron confiados en que las conversaciones que mantiene el Instituto Valenciano de Cultura (IVC) con los miembros de la formación pueden llevar a un acuerdo que frene la huelga. El centro operístico destacó que trabajan coordinados con el IVC y «sabemos que están en continuo diálogo», además de que se encuentran «en posiciones muy próximas a las del Cor. Por tanto, pensamos que habrá acuerdo sin ninguna necesidad de ir a la huelga».

La convocatoria de oposiciones para los cantantes es el origen del malestar

Los paros previstos afectarán a las dos últimas funciones de 'I Masnadieri', programadas para los próximos días 15 y 17. Ya en marzo, el día 7, se verá afectado el concierto previsto con motivo del 600 aniversario de la Generalitat. Los días 22, 24, 28 y 31 de marzo será la ópera 'Iolanta' la que sufra las consecuencias de la huelga. Y los días 10, 11, 14, 16 y 18 de abril, la misma circunstancia afectará a las funciones de 'La malquerida'.

Hoy está prevista una reunión del comité de empresa del IVC con la dirección del instituto, tal como confirmó el director de la entidad, Abel Guarinos. También adelantó que el lunes las partes en conflicto en el asunto que concierne a la formación musical acudirán al Tribunal de Arbitraje Laboral. Además de ofrecer estos datos sobre la agenda prevista para resolver los asuntos laborales, aseguró que están en conversaciones en busca de alternativas para dar una solución.

Les Arts muestra su confianza en que habrá un acuerdo que evitará la protesta