Los museos municipales de Valencia, cerrados a los visitantes y en obras en pleno verano

Vallas ante la fachada principal de las Reales Atarazanas. / Irene Marsilla
Vallas ante la fachada principal de las Reales Atarazanas. / Irene Marsilla

El de la Ciudad está clausurado desde el 3 de julio, las Atarazanas no abrirán hasta octubre y el de Historia tiene andamiaje en la entrada

Laura Garcés
LAURA GARCÉSValencia

La capital del Turia afronta el verano con varios de sus museos cerrados y otros en obras, como si la actividad cultural no fuera para el estío. Es posible que algún turista que escoja Valencia como destino para sus vacaciones se encuentre con la sorpresa de no poder conocer un espacio que había apuntado en su libreta de viaje.

Un cartel en la puerta de las Reales Atarazanas indica que este edificio permanecerá cerrado cuatro meses, desde julio a octubre, por obras de acondicionamiento. En el Museo de la Ciudad, que se encuentra en la plaza del Arzobispo, un texto sobre folio blanco pegado en la puerta de acceso informa que «permanecerá cerrado durante este semana por obras de mantenimiento». Los dos edificios son instalaciones gestionadas por el Ayuntamiento.

Un recorrido por espacios expositivos de titularidad municipal descubre más ejemplos de obras en marcha durante los meses más turísticos del año y en los que en teoría se reciben más visitantes, como el Museo de Historia, que tiene la fachada cubierta por un andamio, aunque en este caso las puertas están abiertas al paso del público.

La Casa Museo Blasco Ibáñez cumple dos meses y medio sin director

En las Atarazanas, edificio gótico que se levantó en el siglo XIV como astillero y que hoy es sede del Museo Marítimo Joaquín Saludes y de exposiciones temporales, se están reparando los daños en el inmueble causados por las humedades en la fachada norte, según informaron fuentes del Ayuntamiento. Por las inmediaciones del centro el visitante se encuentra con las vallas que cubren parte de los muros recayentes a la calle Josep Aguirre y plaza Juan Antonio Benlliure. El edificio no sólo se someterá a las actuaciones de mantenimiento mencionadas. El proyecto previsto se aprovechará para llevar a cabo intervenciones de mantenimiento sobre elementos de carpintería, aseguraron estas mismas fuentes, quien cifran el coste de la actuación en 76.220 euros.

En el caso del Museo de la Ciudad la razón del cierre responde a obras de mantenimiento que en un primer momento el Ayuntamiento anunció que mantendrían cerrado el espacio entre los días 3 y 9 de julio. Sin embargo, ayer mismo, LAS PROVINCIAS pudo comprobar que todavía no estaba accesible al público. Las puertas del enclave estaban abiertas y era apreciable un gran andamio en la entrada. El personal del centro comunicaba a quien accede al patio que el espacio no se puede visitar. Los trabajadores desconocen la fecha de apertura aunque todo parece indicar que será visitable de nuevo este sábado, jornada en la que se celebra la Gran Nit de la Feria de Julio.

El paseo por la ciudad todavía guarda otra sorpresa. La fachada del Museo de Historia está cubierta de un andamio y todo apunta que los albañiles pasarán tres meses en este espacio, es decir, todo el verano. Ese es el periodo de ejecución previsto para una intervención que persigue la renovación integral del adorno de la cubierta, tal como informó el Ayuntamiento. Se va a sustituir el muro existente por uno nuevo que mantendrá la presencia de la fuente ornamental que siempre ha acompañado la cara visible del museo. En este caso las puertas están abiertas y el público puede visitarlo.

En la Galería del Tossal, otro espacio cultural gestionado por el Ayuntamiento, la situación llama la atención por otro motivo. Muestra en su puerta el horario que ofrece, que siempre es por las tardes. Presenta un aspecto en el que se pone de relieve que ha transcurrido bastante tiempo sin que por allí haya pasado el personal de limpieza. La galería muestra los cristales casi opacos por la suciedad e incluso pintadas que la afean.

A esta radiografía museísticas marcada por obras, vallas y andamios, se añaden las circunstancias que rodean a otro emblemático enclave de la ciudad: la Casa Museo Blasco Ibáñez. El chalé de la Malvarrosa sigue pendiente de que se conozca quién lo va a dirigir. La instalación ya lleva dos meses y medio sin director, y sin conocer la fecha para renovar el proyecto expositivo.