El Sorolla que inspiró a los genios

'Al agua. playa de Valencia', una de laspiezas esenciales de la exhibición. /LP
'Al agua. playa de Valencia', una de laspiezas esenciales de la exhibición. / LP

Una exposición en el Espai Carmen Thyssen de Girona enfrenta al pintor con Picasso, Valdés, Scully y Opie

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOVALENCIA

«De la mano de Joaquín Sorolla podremos hacer un recorrido de casi un siglo de pintura valenciana. Después, pasaremos a ver el mundo desde múltiples perspectivas con Picasso y Valdés nos mostrará que el arte es mucho más que una imagen». Así describió ayer la baronesa Thyssen la nueva exposición que copará el Espai Carmen Thyssen de la localidad gerundense de Sant Feliu de Guíxols. 

La muestra 'Iconografías afines. De Sorolla a Picasso y Valdés', que se abre al público mañana mismo, se convierte en todo un homenaje al pintor valenciano. A partir de su tratamiento de la luz y del paisaje, la exhibición recorre un siglo de arte en el que también se incluyen las creaciones de autores de la Comunitat como Mongrell, Eusebio Sempere, Equipo Crónica, Renau o Michavila y otros artistas internaciones como Julian Opie y Sean Scully. La mayoría de piezas pertenecen a la Fundación Bancaja de Valencia, que ha cedido algunos de sus fondos para que convivan con la colección que la aristócrata posee en este espacio cultural en la ciudad catalana. Un enclave, que el próximo año se reconvertirá en el Museo Carmen Thyssen, que se ha rendido a la obra del pintor valenciano. Tres de sus cuadros más icónicos, 'Playa de Biarritz' (1906), 'Otoño. La Granja' (1907) y 'Al agua. Playa de Valencia' (1908) centran la primera parte del proyecto, que estará accesible hasta el 13 de octubre.

Estas tres creaciones son el hilo conductor de una primera parte que homenajea a la vida diaria. En iconografías de lo cotidiano, no sólo las obras de Sorolla sino la de otros autores como Alberto Pla, José Mongrell y José Navarro se sirven de este tipo de escenas sociales para, a modo de excusa, «desarrollar en el cuadro la potencia de la luz, la composición y las pinceladas». Comisariada por Pilar Giró, la exhibición se atreve, incluso, a mostrar a aquellos artistas como Genaro Lahuerta, Francisco Lozano y Rosa Torres que renegaron del sorollismo. Hasta tal punto que sus creaciones intentan alejarse de esta corriente.

La creación 'Al agua. Playa de Valencia' permite a los visitantes adentrarse en el universo de las costas valencianas gracias unas creaciones, realizadas en los años 70 por Eusebio Sempere, Equipo Crónica o Michavila que también reflejan las costas mediterráneas.

La muestra continúa en una apartado que se centra en demostrar cómo los artistas de la modernidad construyeron parte de su lenguaje a partir de distintas referencias estéticas de los grandes maestros del arte. Creadores como Sean Scully quedaron fascinados por Matisse, mientras que el valenciano Jordi Teixidor tomó como referentes a Mark Rothko y Ad Reinhardt. En cambio, artistas como Josep Renau y Rafael Armengol revisaron la representación de la mitología clásica.

Aunque si Sorolla se erige como la fuente de inspiración de muchos artistas, Picasso centra otro de los apartados de la muestra. Dos salas exclusivas para al genio malagueño en la que una de ellas está dedicada a Jacqueline, con seis linograbados de 1963 que retratan a la que fue la última esposa del pintor, y otra centrada en la representación de la casa-taller de La Californie , en los dibujos del 'Carnet de la Californie' realizados en 1955 en el momento en que el artista adquiere la casa.

Del valenciano Manolo Valdés, excomponente del Equipo Crónica, protagoniza otra sala de la muestra se muestran dos esculturas –una de ellas de bronce, que representa la Infanta Margarita velazquiana, una figura que ha convertido en un icono– y tres pinturas. El recorrido se cierra con una sala dedicada al artista británico Julian Opie, conocido por su estilo sintético en la frontera de la tradición del pop-art, el geometrismo y el minimalismo, y el uso de las nuevas tecnologías.

De las 46 obras instaladas en el Espai Carmen Thyssen, 45 pertenecen a la Fundación Bancaja, que inicia su colaboración con este museo gracias a una muestra que rinde tributo a la influencia de Sorolla.