«Las artes escénicas enseñan a ponerte en la piel del otro»

La actriz Empar Canet. /JESÚS SIGNES
La actriz Empar Canet. / JESÚS SIGNES

La intérprete, que estrena hoy la obra 'Rashid y Gabriel' en Tercera Setmana, asegura que «Valencia no tiene una política cultural sólida»

Sara Roqueta
SARA ROQUETAVALENCIA

Más de 30 años sobre las tablas dan de qué hablar. La actriz valenciana Empar Canet, conocida también por sus trabajos en series televisivas como 'L'Alqueria Blanca' o 'La Vall', presenta hoy 'Rashid y Gabriel' en Tercera Setmana, festival que encara la recta final. La obra, dirigida y producida por Gabi Ochoa y Ferran Benavent dentro del proyecto 'Graneros de creación', se estrena en la sala Off como una mirada pedagógica sobre el mundo árabe y las creencias culturales.

–«¿Quién eres y quién dices ser? Nuestros prejuicios siempre van por delante de nosotros», indica la sinopsis de la obra. ¿Empar Canet también se hace preguntas y deconstruye a través de esta pieza?

–Muchísimo. En realidad, una siempre se considera libre de prejuicios y es mentira. Estamos contaminados de noticias violentas y atentados sobre el mundo árabe. Tenemos una información muy acotada y eso hace que aumenten los miedos hacia esa cultura. Darnos cuenta de nuestras limitaciones es lo importante para poder cambiar. De eso habla la obra.

–¿Demuestra este trabajo que el teatro puede ser una herramienta de transformación social?

–Espero que a través del teatro cambiemos a las personas. Por eso me dedico a ello. Las artes escénicas te enseñan a ponerte en la piel del otro. No existe un mejor ejercicio de empatía.

–En una época marcada por la efervescencia de festivales, ¿considera que existe una burbuja de certámenes de artes escénicas en la Comunitat?

–Un festival es una manifestación puntual y una gran oportunidad para conocer nuevos formatos. Lo que deberíamos plantearnos es qué tipo de festivales queremos. Sería interesante que fueran acompañados de una producción posterior. Muchos han surgido tras la crisis a partir de la espontaneidad de la gente que necesitaba manifestarse y contar cosas. Pero no es sólo eso.

–¿Sería necesaria, entonces, una política cultural que los agrupase?

–Desde luego. Se deberían replantear las medidas culturales de la ciudad porque estamos bastante perdidos. Actualmente Valencia no cuenta con una política cultural sólida. Deberían haber salas con una programación permanente y unas líneas de exhibición concretas. El Rialto, por ejemplo, ha apostado por una línea de producción fija durante toda la temporada. Según las cifras, este año han llenado la sala la mayoría de días. Esto ocurre porque detrás hay una programación estable. No se puede hacer un día una obra y al otro cambiar porque sino el público se marea y pierde el interés. Por eso son importantes las direcciones artísticas para fijar una línea de exhibición precisa.

–¿Cree que la apertura de À Punt se ha traducido en una oferta real para este sector?

–Ha empezado muy lentamente. Muchos actores y actrices estamos bastante preocupados buscando otros trabajos. No sé qué está pasando. No sé si es una falta de confianza. Pero, realmente, el sector audiovisual valenciano podría ser un motor para la cultura y no lo está siendo.

–De hecho, pocas producciones valencianas consiguen ser realmente taquilleras como si ocurre en otras comunidades autónomas como País Vasco o Cataluña...

–Exacto. Habrá que ver qué identidad tenemos como valencianos. Igual que en el teatro, puedes hacer muchas producciones pero si no hay una línea, si no estás dentro de un proyecto no funciona. Si no tienes la posibilidad de exhibirla y de venderla, si la gente no la ve, la producción queda en el olvido. Al final, todo radica en tener una idea de hacia dónde quiere ir uno.

–La Conselleria de Cultura respalda las propuestas culturales, pero ¿considera que podría plantearse hacer algo más?

–Una producción debe estar dotada económicamente, pero lo importante es también el proyecto que la envuelve. Muchas veces se invierte dinero en el audiovisual valenciano, pero apenas conocemos actores y actrices de la Comunitat que sean famosos. Parece que no confíen en nosotros. Falta esa política cultural que nos impulse. Si no, lo que se hace es audiovisual con dinero valenciano.