Goerlich transformó Valencia

La 'tortada' de Javier Goerlich. / LP
La 'tortada' de Javier Goerlich. / LP

Homenaje del Ayuntamiento al arquitecto que en los años 20-60 del siglo XX fue autor de numerosos edificios emblemáticos de la ciudad

VALENCIA.

Javier Goerlich Lleó (Valencia, 1886-1972), hijo de madre valenciana y del cónsul austriaco del imperio Austro-húngaro, prolífico, culto, de ideología social-cristiana, muy amigo de Mariano Benlliure, Arquitecto Mayor del Ayuntamiento de Valencia y urbanista que realizó entre los años 20 y 60 del siglo pasado numerosos edificios emblemáticos de estilo racionalista con frecuentes detalles modernistas y del Art Decó. A él se debe en buena parte la fisonomía moderna de su ciudad, a la que transformó de un modo profundo. Autor de más de 600 edificios, su legado es imponente.

Entre algunas destacadas realizaciones de Goerlich, citemos la ampliación de la Avenida del Oeste; el Banco de Valencia; la Casa Niederleytner, en Pascual y Genís; la Casa del Cónsul, en Grabador Esteve; el Palacete Burgos, en la Avenida del Puerto; la casa Social de los Obreros Católicos (actual Teatro Talía); el edificio Barrachina, en la plaza del Ayuntamiento; el cine Metropol; el Edificio Martí Alegre en el chaflán de Barcelonina con la Plaza del Ayuntamiento; el Colegio Mayor Luis Vives en la avenida Blasco Ibáñez; la ampliación de la Alameda; el primer campus universitario; el cine Metropol; el Mercado de Abastos; 'la tortada' de la plaza del Ayuntamiento (primero plaza de Emilio Castelar, luego Plaza del Caudillo y desde 1987, Plaza del Ayuntamiento, última y sensata denominación). La 'tortada', plataforma concebida por Goerlich con escalinatas de estilo clásico y un Mercado de Flores, es una de sus obras más recordadas y también una de las más controvertidas. Rafael Rivera, arquitecto municipal de Valencia durante los años 80, la definía como «un horror». Vanguardista no era, desde luego, aunque comparada con el espacio actual, muchos la preferirían de todas, todas. 'La tortada', construida con aires decimonónicos entre 1931-1933 -años de la República-, fue demolida al inicio de la década de los sesenta y sustituida por una especie de descampado.

Hablemos de la exposición. Comienza con una gran foto aérea de la entonces llamada Plaza del Caudillo (tranvías y poco tráfico rodado). A la otra parte de este mural, audiovisuales (un No-Do e imágenes de la película inglesa 'El niño que robó un millón', dirigida por Charles Crichton y rodada en Valencia en 1960, con varias secuencias que discurren en 'la tortada'). En los laterales, planos, dibujos y fotografías de la Valencia imaginada por Goerlich y en gran medida llevada a la realidad. En vitrinas, prensa de la época ('Cómo será Valencia dentro de unos años', LAS PROVINCIAS, 17 de enero de 1929). La Avenida del Oeste, perspectiva frente al Mercado Central (1931). El ensanche de la Plaza de la Reina. Una gran maqueta del centro de la ciudad. Fotos de edificios de la Plaza del Caudillo en 1950. Proyectos de Goerlich no realizados. Estupenda entrevista de María Ángeles Arazo a Goerlich en LAS PROVINCIAS (1960). En la última sala, retratos pictóricos de Goerlich, uno de Mongrell (1932) y otro de Enrique García Carrilero (1962).

Comisariada por Amando Llopis Alonso/VTiM arqtes y David Sánchez Muñoz, la exposición podrá verse hasta el 2 de enero. Si desean conocer bien la historia de Valencia, no se la pierdan.

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