Fran Ferriz: «En la Comunitat hay ilustradores que trabajan gratis para que su nombre aparezca en un sello»

El ilustrador valenciano Fran Ferriz. / lp
El ilustrador valenciano Fran Ferriz. / lp

El diseñador valenciano, que ha realizado juguetes para Disney o Famosa, considera que «en el extranjero se valora mucho más la cultura» que en España

Sara Roqueta
SARA ROQUETA

En los años 80 no había hogar español en el que no reinase una figura de 7,5 centímetros de alto. Era la época dorada de los Famobil y mientras, tras de sí, alguien se dedicaba a diseñar las piezas y el color de estas figuras que revolucionarían el mercado año tras año. Un oficio que se extiende y del que el valenciano Fran Ferriz es testigo a través de sus creaciones para marcas como Disney, Nickelodeon o Famosa. En esta última estuvo trabajando durante 12 años en líneas como Jaggets, Barriguitas y Chic-i Girls. Natural de Villena, ha ejercido también como ilustrador editorial en sagas literarias como 'Alex Colt' (Planeta) y 'ReXcatadores' (Penguin Random House). Ahora trabaja ya en su propio libro ilustrado en el que, por primera vez, dará rienda suelta a la escritura con una historia que siempre «había querido contar».

-¿Qué significa ser la persona que da forma a esos juguetes con los que más tarde miles de niños jugarán para dejar volar su imaginación?

-Es muy motivador. Saber que llegas a miles de hogares es algo que te llena. También me recuerda a mi infancia, a los juguetes que tenía en los años 80. Esos niños y niñas, cuando sean adultos, se van a acordar de lo bien que lo pasaron con lo que hice. Cuando realizo ilustración ocurre lo mismo. Saber que estás construyendo el imaginario de cientos de jóvenes es muy gratificante.

«Construir con mis creaciones el imaginario de cientos de jóvenes es muy gratificante»

-¿Hay nostalgia en su trabajo?

-Sí. Es posible que sí. En las dos sagas literarias, 'Alex Colt' y 'ReXcatadores' hay muchas referencias a películas que me gustaban a mí y al autor cuando éramos jóvenes. Los niños a lo mejor no llegan a fijarse. Pero si los padres lo leen, verán guiños a ' Los cazafantasmas' o 'La guerra de las galaxias'. Hay mucha cultura popular incluida en el relato.

-De todas las disciplinas artísticas en las que se desenvuelve, ¿qué elementos permanecen inalterables en sus proyectos?

-Lo que no cambia es mi estilo particular. Haga lo que haga, todos mis diseños, ilustraciones o juguetes tienen un punto gamberro. Siempre he intentado dejar mi sello, tanto estéticamente como a nivel conceptual.

-Al trabajar para empresas en las que, al final, sus diseños se convierten en productos masivos ¿siempre consigue plasmar su estilo?

-No. Muchas veces te tienes que adaptar a lo que quiere el cliente. Es difícil que te dejen libertad total a la hora de crear en el mundo de los juguetes.

-¿Influyen también las redes sociales y las nuevas plataformas de difusión en la alineación de los proyectos creativos? Son, realmente, ¿vectores del cambio?

-Hay un poco de todo. Gracias a las redes puedes mostrar tu trabajo al mundo y eso está muy bien. Pero si entras en foros de ilustradores, te das cuenta que hay muchos artistas, aunque todos acaban contagiándose de un estilo similar. Hay modas que al final es inevitable que no te toquen. Todo acaba influyendo. Es difícil abstraerse y centrarse en el estilo de uno.

-¿Cómo es vivir como ilustrador actualmente? ¿Acecha la precariedad en el sector?

-Sí, mucho. Sobre todo en España. Ser ilustrador editorial es un trabajo del que es muy difícil vivir. Quizá porque en España no se lee demasiado y eso es un problema. No hay una cultura de comprar libros. Al final es más fácil ver una serie que leer un libro. El mundo editorial es complicado para los escritores y para los ilustradores más.

-Ha trabajado para empresas extranjeras. ¿Se apuesta más por la cultura fuera de España?

-Sí. Creo que es un problema nacional porque cuando sales de España, se valora económicamente el trabajo creativo que le dedicas a algo. Aquí no sucede lo mismo. España es un país difícil para asomar la cabeza como ilustrador o en cualquier otro ámbito cultural.

-Y en la Comunitat, ¿se dan las ayudas necesarias cómo para que el sector se regenere y crezca?

-Por mi experiencia personal diría que no. No se apoya lo suficiente. La Comunitat Valenciana es una de las regiones con más talento del país. Hay mucho movimiento y muchas propuestas de calidad. Pero la cosa está tan mal, que hay ilustradores que incluso trabajan gratis con tal de que su nombre aparezca en un sello. Eso es muy triste.