Eclosión de murales en las paredes de Valencia

El artista Martín Forés realiza el mural sobre Renau. /DAMIÁN TORRES
El artista Martín Forés realiza el mural sobre Renau. / DAMIÁN TORRES

La ilustradora Carla Fuentes homenajeará a la inventora Hedy Lamarr en las Naves. La oncóloga Anna Lluch protagonizará una obra en Benimaclet, que se suma a la pieza de San Marcelino que reivindica a Josep Renau

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

Las paredes grises de Valencia toman color. El arte inunda edificios. El muralismo ha eclosionado en la ciudad y junio será un mes para el recuerdo. Un conjunto de piezas de gran tamaño tomará las calles de Benimaclet, el Cabanyal o San Marcelino. Además, llevarán la firma de grandes autores de la región como el de la ilustradora Carla Fuentes o el artista Martín Forés.

Este último autor ha finalizado una pieza de grandes dimensiones que se puede ver ya en el barrio de San Marcelino. Se trata de un tapiz en homenaje al ilustrador valenciano Josep Renau. Una obra situada en la fachada de un edificio. «Es un altar que rinde tributo a Renau», confiesa el autor a LAS PROVINCIAS. La obra se ubica en la calle Salvador Perles, esquina con Soria. Está justo al lado del centro social del barrio. Según relata Forés, la idea de realizar este mural surgió de su propia devoción por el ilustrador valenciano. «En mi juventud, las primeras revistas que leí fueron esas en las que aparecía la obra de Renau. Siempre le he tenido muy presente», cuenta este autor, quien ha formado parte de la entidad Amigos del cartelismo.

Con este 'altar' ha pretendido configurar un homenaje en el que mezcla diversos estilos. Así, en la parte baja aparece el nombre de Renau. Es la base de esa casi estatua en la que el autor se nutre de la arquitectura art deco para devolver a la actualidad la figura del ilustrador. Por ello, se incluyen algunas de sus creaciones más icónicas. Como se suele decir, Forés realiza esta gran obra «por amor al arte». «Yo no cobro nada. Aunque sólo pedía que no tuviera que pagar los materiales», dice. Y así ha sido. Gracias al empeño de los vecinos del barrio se ha logrado que una empresa facilitara la pintura y otra la grúa.

Fachada de la escuela Barreira, en Fernando el Católico.
Fachada de la escuela Barreira, en Fernando el Católico. / J. MONZÓ

Pero no es la única obra de gran tamaño que en los últimos tiempos ha colonizado la ciudad. Del conocido artista Escif se puede observar, desde hace un año, una pieza en el barrio de Patraix donde un gigantesco Woody, el protagonista de la película 'Toy Story', asegura, como se puede leer en la imagen, que 'Todo va a salir bien'. La obra llegó después de que el artista realizara también el mural en el jardín de las esculturas del IVAM. Y, poco antes, ya había copado la fachada de la escuela valenciana Barreira A+D que está situada en la Gran Vía Fernando el Católico.

Son ejemplos de una fiebre que ha llevado a la Universitat Politècnica de València (UPV) a preparar la creación de cuatro murales que honrarán a científicas de la historia. Ya lo ha hecho con otros como el que homenajea a Margarita Salas, situado en el rectoradode la UPV. Pero además, la oncóloga valenciana Anna Lluch será la protagonista de otro tapiz que se instalará en el barrio de Benimaclet. Lo realizará Lahe y Dafne. Pero dentro de esta iniciativa, la ilustradora valenciana Carla Fuentes llevará su talento a una de las fachadas laterales del complejo cultural Las Naves. Allí, realizará una pieza en honor a Hedy Lamarr, la científica que inventó la primera versión del espectro ensanchado que permitiría las comunicaciones inalámbricas de larga distancia (que más adelante dio lugar al wifi).

Cerca, en el Cabanyal, Cachete Jack diseñará el mural que rendirá tributo a la bióloga Josefina Castellví. Concretamente, en la calle Barraca. Asimismo, la artista Alba Trench será la encargada de diseñar la última de estas cuatro creaciones, la que exhibirá a la cosmonauta rusa Valentina Tereshkova. La ubicará en el edificio Nexus del campus de la UPV.

Todos ellos se realizarán durante este mes. La explosión de creatividad en la capital del Turia ha traspasado los museos y centros de arte. Ha llegado a la calle. Las fachadas grises se han llenado de color. Una eclosión que, parece, no tener fin.