«La música de ‘E.T.’ me marcó a los cinco años»

Constantino Martínez Orts, a la izquierda, observa cómo Harrison Ford dirige a su orquesta en el 'Hormiguero'./
Constantino Martínez Orts, a la izquierda, observa cómo Harrison Ford dirige a su orquesta en el 'Hormiguero'.

Constantino Martínez Orts Director de la Film Symphony Orchestra

R. RODRIGO

La Film Symphony Orchestra (FSO) es una iniciativa privada que arrancó hace cuatro años, sin ayudas ni subvenciones, con la intención de crear una orquesta especializada únicamente en música de cine. «Creo que es una proeza», dice su director y gerente, Constantino Martínez Orts, un músico valenciano afincado en Madrid especializado en música de cine. Decepcionado por los modelos de gestión de las orquestas sinfónicas que conocía, decidió innovar. En sus viajes ha conocido de cerca el showbusiness norteamericano y, aplicando métodos de publicidad y marketing más agresivos, ha logrado levantar un proyecto de calidad para dar cabida a su gran pasión: la música de cine. Hoy dirige a 90 músicos profesionales, que han encarado está temporada con más de 20 conciertos programados, alguno de ellos en Latinoamérica. Habrá que esperar hasta el 18 de octubre para poder escucharles en el Kursaal donostiarra, y una semana más tarde en el Euskalduna de Bilbao.

SUS FRASES

"La música de cine es un género denostado por la gente del mundillo"

"Las orquestas, aun recibiendo dinero público, no han logrado captar a un espectro más amplio"

- ¿Cómo nace este proyecto?

- Surge de un deseo personal. Soy director de orquesta y vengo del mundo de la música clásica, la ópera y el concierto. Soy melómano y cinéfilo, de esos de cine y palomitas. Me enamoré de la música sinfónica al ver la película E.T. con cinco años, y cuando terminé mis estudios superiores -hace ya una década- decidí especializarme en este género en el Royal Coliseum de Londres.

- ¿Cómo se crea una orquesta de la nada?

- Con mucha inversión de dinero Yo directamente pedí la hipoteca para montar la FSO. Es una empresa que vive de préstamos: tenemos un grupo de inversores detrás. Han confiado en nosotros y, tras mucho trabajo y sacrificio, estamos creciendo mucho. Llevo cinco años volcado en este proyecto. Lo cierto es que estoy encantado de hacer lo que me gusta.

- Los inicios serían complicados

- Sí. Durante muchos años nos han considerado la típica orquesta de bolo de verano. El cine es un género bastante denostado y menospreciado por la gente del mundillo. Nosotros queríamos vestir a la música de cine como se merece: es un género más. Interpretamos las obras de James Horner, John Williams o Alan Silvestri igual que si fueran una sinfonía de Shostakóvich o música de Liszt.

Auditorios medio vacíos

- ¿Echa de menos la música clásica más tradicional?

- He dirigido música clásica durante un tiempo. Me entristecía muchísimo ver los auditorios medio vacíos cuando había obras tan bonitas como sinfonías, óperas o zarzuelas, y también influye que la media de edad de la gente es cada vez más avanzada. Llega un momento en que da igual que hubiese tres personas o 3.000 en la sala. Como no se le ha exigido lo que se debía, la música clásica ha caído en un desinterés generalizado.

- ¿Las orquestas no han sabido moverse y adaptarse?

- Como director, he visto las carencias que sufren las orquestas de conciertos. Creo que, en muchos casos, los gerentes de auditorios y los responsables culturales de orquestas de música clásica no han hecho un buen trabajo. Aun recibiendo dinero público no han logrado acercar la música a un espectro más amplio. Es mi opinión.

- La FSO es una alternativa a este modelo tradicional.

- Discrepo. Estamos en un momento de revisión de todos los modelos de gestión. Las orquestas públicas tienen la importante labor de acercar la música clásica al público, a unos precios asequibles. Nosotros somos un proyecto diferente, no podemos competir con esos precios. Por eso invertimos mucho en promoción y marketing, en cuidar rigurosamente la imagen de marca.

- ¿Siguen una estrategia más cercana al mundo de la TV?

- Entendemos que, como en cualquier negocio, hay que darse a conocer, y aparecer en televisión nos ha hecho muy conocidos. Hemos ido cuatro veces a El Hormiguero. Seguimos un modelo muy a la americana, porque ellos son los reyes en vender lo que sea. Pero este mundo es tan caprichoso que todo está en el aire, lo mismo estás arriba que al año siguiente dejas de existir. Yo cruzo los dedos

- ¿Y qué les pidieron en El Hormiguero?

- De todo. Tocamos con Harrison Ford los temas de Indiana Jones y de La Guerra de las Galaxias, otra vez hicimos música a cámara lenta... La última vez presentamos el show que hicimos en junio con Regreso al Futuro y la banda sonora de Silvestri. Enseñamos cómo se graba y sincroniza la música de cine de forma profesional, igual que en Hollywood.

- ¿Quién es su compositor favorito?

- Sin duda John Williams. También el sueco Johansson me gusta mucho. Me encantan los clásicos de bandas sonoras y los compositores europeos que huyeron de la Segunda Guerra Mundial: Max Steiner, Bernard Herrmann... De quedarse en Europa creo que hubiesen continuado la línea romántica de la época, siguiendo a Mahler y Strauss.

- ¿Es usted un nostálgico?

- No, también me encanta lo que se hace hoy en día. Por ejemplo, me gusta mucho Hans Zimmer (El caballero oscuro, Interstellar): está haciendo cosas muy interesantes. En términos de sonoridad y calidad, Zimmer está aportando mucho y abriendo nuevos caminos, y hay mucha gente que le está imitando.

- ¿Cómo explica su éxito?

- Cuando se respetan las partituras y se hace todo con cariño, el público lo agradece y lo valora. La calidad es nuestro principal atractivo.

 

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