Siete sedes, dos continentes, una red y mucho cine

Basilio Martín Patino en una imagen de 'La décima carta'./
Basilio Martín Patino en una imagen de 'La décima carta'.

El Festival Márgenes permite ver en salas y por ‘streaming’ hasta el 31 de diciembre películas independientes de América Latina

DANIEL ROLDÁNMadrid

Cine accesible en internet, gratis y legal. Totalmente legal. Después de una semana en que se han cerrado varias páginas de descargas ilegales y que se ha condenado al primer cammer (persona que graba de forma ilegal en una sala de cine) en Mahón, surge una nueva nueva forma de ver cine. Películas situadas lejos de los grandes estudios. Proyectos que difícilmente pueden llegar a los circuitos habituales de distribución y que suelen ser nombres habituales en los certámenes cinéfilos de medio mundo. Cine independiente de Portugal, España y América Latina que el festival Márgenes se encarga de ofrecer a través de su web hasta el 31 de diciembre.

Esta forma de ver cine a través de internet se simultanea con las proyecciones en las clásicas salas de proyecciones. En la edición del año pasado, la tercera, se ofrecieron los trabajos en cines de Madrid, Córdoba, Montevideo y México D. F. Para este año, la organización decidió ampliar el número de ciudades a Bogotá y Monterrey (México) durante esta semana, donde se han podido apreciar en la sección oficial 15 proyectos de España, México, Chile, Argentina y Portugal. Películas totalmente personales que danzan entre el documental y la ficción.

Ideas como la que plantea Teresa Solar Abboud, que plantea el viaje por Estados Unidos de una mujer persiguiendo las imágenes de Harold Edgerton, el inventor del flash moderno, en Todas las cosas que no están; la coproducción Los ausentes, donde Nicolás Poveda explora la vida cotidiana de un hombre que vive en una playa del sur de México y se tiene que enfrentar a un codicioso extranjero que la reclama como propia; o el extraño viaje que Joao Vladimiro muestra en Lacrau.

Otra portuguesa como Susana Nobre reflexiona en su documental Vida activa sobre el trabajo en el mundo contemporáneo a través de las experiencias de los adultos que intentan recuperar el tiempo perdido al dejar la escuela a una edad temprana. También hay sitio para las películas documentales de carácter más político como Propaganda (Christopher Murray), que narra la última campaña presidencial chilena o 'Letters from Parliament Square, donde Carlos Serrano Azcona muestra la vida del activista y pacifista británico Brian Haw, que el 2 de junio de 2001 decidió acampar frente al Parlamento británico para protestar contra las intervenciones militares de su país y Estados Unidos. Lleva doce años ahí acampado, acompañado desde hace siete años por otra activista, Barbara Tucker.

Más propuestas

Otras propuestas muestran la historia española más cercana, como la vida de los militares en el Sáhara (África 815, de Pilar Monsell) o la vida de la clandestinidad comunista en los primeros años franquistas que muestra Carolina Astudillo en El gran vuelo, donde cuenta la vida de Clara Pueyo, una presa que se escapó por la puerta principal de la cárcel de Les Corts (Barcelona).

Además de esta competición oficial, el IV Festival online Márgenes presenta una muestra del portugués Joaquim Pinto y películas fuera de concurso, como La décima carta. Basilio Martín Patino escribió en 1966 nueve cartas a Berta. Casi cincuenta años después, Virginia García del Pino intenta escribir la décima junto al cineasta, buscando qué queda de aquel estudiante rebelde. Otra de las ofertas es Pas À Gèneve, donde Lacasinegra, un colectivo cinematográfico, es invitado a Ginebra en verano de 2011, en pleno auge del 15M. Fuera de su sitio habitual de las últimas semanas, deciden grabarlo absolutamente todo. Un cine totalmente diferente.