Las catas en los Santos Juanes empiezan la próxima semana

Los técnicos instalarán el primer andamio para analizar los daños del edificio y definir las intervenciones

L. G.

Valencia. El proyecto para la restauración de la parroquia de los Santos Juanes ha dado un paso adelante. En breve, la semana que viene o la siguiente, entrará en el templo el primer andamio para permitir a los técnicos empezar las catas necesarias para los estudios previos, tal como confirmaron a LAS PROVINCIAS desde la Fundación Hortensia Herrero, que afrontará el proyecto

El bastidor, que está previsto que se instale en el interior de la iglesia en los próximos días, será un andamio escalera que abrirá el camino a los análisis del estado del edificio para determinar las actuaciones posteriores. Es un paso inicial para unos trabajos de restauración de gran calado cuyo inicio esta programado para 2020 y se extenderán a cuatro años con una inversión de seis millones de euros.

La intervención prevista comprende la recuperación de los frescos de Palomino, pero también se restaurarán otros elementos del templo, tanto ornamentales -resto de pinturas y esculturas- como arquitectónicos, incluso las fachadas y la cubierta. Los trabajos correrán a cargo de la profesora Pilar Roig, catedrática de restauración de la Universitat Politècnica de València, que ya dirigió la recuperación de la iglesia de San Nicolás, templo que tras la intervención se conoce popularmente como la capilla sixtina valenciana.

Los exámenes iniciales determinarán las actuaciones que requiere todo el templo

La revisión del edificio persigue conocer cada grieta, desconchado u otros daños. El examen recorrerá todo el templo. Como ya anunció LAS PROVINCIAS, se analizará el estado de cada capilla, puesto que la actuación será integral.

Son muchos los estudios que se tendrán que acometer para devolver su esplendor a una joya del arte barroco. Una de las intervenciones más llamativas es la retirada de los paneles que en su día colocaron los hermanos Gudiol en la restauración que realizaron en 1968. Aquel trabajo, duramente criticado por la profesora Roig, afectó a los frescos de Palomino, pinturas que ocupan una superficie de 1.200 metros cuadrados, que como apuntó en su momento la catedrática, es «la obra de mayor volumen realizada por Palomino y la más dañada».

Además, también será necesario un estudio iconográfico que permita descubrir las escenas reproducidas en distintos puntos de la bóveda y también en otras localizaciones del templo que quedaron gravemente dañadas por los devastadores incendios sufridos durante la Guerra Civil. La capilla de la Comunión, que ya fue restaurada en los años 60 bajo la dirección del padre de la profesora Roig, ahora necesitará una limpieza.

El proyecto exige profesionales de distintas disciplinas, además de la dirección o coordinación de las actuaciones. De hecho, en los Santos Juanes se implicarán geólogos, físicos, químicos, historiadores del arte, ingenieros de telecomunicaciones y arquitectos.