La auditoría del Palau de la Música también constata contratos sin justificar en la orquesta

La auditoría del Palau de la Música también constata contratos sin justificar en la orquesta

El informe recoge que en 2016 se hicieron 486 refuerzos «sin urgencia ni carácter inaplazable» y afirma que la elección de plantilla debe ser pública y con bolsas de trabajo

NOELIA CAMACHO VALENCIA.

La auditoría sobre el Palau de la Música realizada por una empresa externa a petición del Ayuntamiento -lo mismo ha hecho con otros organismo dependientes del Consistorio- sigue arrojando algunas prácticas irregulares. Tal y como adelantó ayer LAS PROVINCIAS, el documento al que ha tenido acceso este periódico no sólo revela contratos fraccionados y cuentas de gastos sin justificar, sino que también denuncia contrataciones de personal que han supuesto «incumplimientos significativos de la normativa aplicable».

Por ello, los expertos señalan que, durante el ejercicio 2016, «las únicas incorporaciones de personas que ha habido han sido las de refuerzo de la orquesta» de Valencia. La auditoría explica que, para cubrir estos puestos de trabajo, el auditorio municipal recurre a la contratación personal, ya que este tipo de contratos no suelen durar más de una semana. De esta forma, según el análisis, los contratos de ese ejercicio ascendieron a 486. En palabras de los auditores, estas contrataciones «no se han realizado mediante convocatoria pública basada en los principios de igualdad, mérito y capacidad tal y como exigen los principios fundamentales de contratación de personal público». Asimismo, denuncian, «el Palau, sin aplicar ningún procedimiento, recurre a la contratación de las mismas personas por ser ya conocidas de la orquesta».

Pero el texto va un paso más allá y afirma que «debe indicarse que el artículo 20.4 de la Ley 48/2015, de 29 de octubre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2016 establece que no se podrá contratar a personal temporal, salvo casos excepcionales y para cubrir necesidades urgentes e inaplazables». No obstante, señala el informe, «en los expedientes analizados, no se justifica la excepcionalidad, urgencia y el carácter inaplazable de dichas contrataciones».

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El documento insiste en este aspecto y asegura que «las contrataciones temporales para refuerzo de la orquesta deberían realizarse mediante procedimientos públicos, como bolsas de trabajo, que compaginasen la aplicación de los principios de igualdad, mérito y capacidad con la agilidad en la gestión».

La auditoría también señala otras irregularidades como la forma en la que en el Palau se firman los compromisos con los artistas invitados a participar en la programación. De esta forma, en los expedientes estudiados por los auditores en relación a las contrataciones de intérpretes relacionados con los conciertos programados para una o varias temporadas, que según el documento el Palau «ha tramitado mediante un procedimiento negociado y sin publicidad», -un hecho que es legal-, subyacen anomalías como el hecho de que «no existen pliegos de cláusulas administrativas y prescripciones técnicas que hayan de regir el contrato»; «no se acredita que los adjudicatarios tengan la solvencia técnica y económica» requerida por la legislación; o que «no consta una declaración responsable del adjudicatario de que no están incurso en prohibición de contratar, ni la documentación acreditativa de que está al corriente del cumplimiento de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social». En este sentido, el auditor también afea al coliseo que la formalización de estos acuerdos «no se publica ni el perfil del contratante ni en el Boletín Oficial del Estado (BOE)».

La auditoría del Palau de la Música, tal y como adelantó este diario, señala distintas irregularidades en la gestión del auditorio durante 2016 y 2017. Entre ellas, destaca el fraccionamiento de contratos en la institución. «Cada gasto no puede ser considerado como un contrato menor si forma parte de la misma prestación o de prestaciones homogéneas», afirman los expertos, quienes señalan «la existencia de gastos repetitivos, que se adquieren de forma habitual a los mismos acreedores».

Asimismo, también constata otra serie de incumplimientos contables como cuentas bancarias sin justificar, una de ellas para gastos que asciende a 46.000 euros.

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