Vacaciones de pesadilla

Araceli Esteban y Jesús García, en la habitación del hospital donde este permanece ingresado. / lp
Araceli Esteban y Jesús García, en la habitación del hospital donde este permanece ingresado. / lp

La familia de un valenciano hospitalizado en la República Dominicana pide ayuda para traerlo de vuelta cuanto antes | Jesús García se rompió la cadera y el fémur el primer día del viaje y ha estado varios días en la UCI tras complicarse la operación, asumiendo un gasto de 6.300 euros

JOAQUÍN BATISTAVALENCIA.

Seis mil ochocientos kilómetros separan a Jesús García y a Araceli Esteban de su tierra. De la tranquilidad de su entorno en Alaquàs. Lo que debía ser un viaje de relajación en Punta Cana, sin más obligación que disfrutar, se ha convertido en un infierno tras la grave caída sufrida por este valenciano en el baño del resort en el que se hospedaba la pareja. Complicaciones médicas, miedo, decenas de llamadas y gestiones con seguros y embajadas han marcado una estancia que, de momento, no ha terminado.

La familia, tras una semana trágica, ha decidido visibilizar su situación para conseguir ayuda y que este jubilado de 64 años pueda estar cuanto antes en Valencia. Con los suyos. «Creemos que si pudiéramos trasladarlo a España se sentiría mucho más arropado después de lo que han vivido, sin olvidar la carga económica que está suponiendo la hospitalización», explica Paco González, su cuñado, que desde España ha realizado gestiones con la embajada para que echen una mano al matrimonio. La familia calcula, descontando lo aportado por el seguro del viaje y otra cobertura de Araceli, que de momento el gasto asciende a 7.000 dólares (unos 6.300 euros).

Tal y como relata Paco, las vacaciones comenzaron el sábado 10, cuando ingresaron en el hotel, un resort típico en la zona de playa Bávaro. «Iba a ser una estancia de relajación total, ni siquiera habían programado salidas. Con todo incluido, de esas de la pulserita», ejemplifica. A las seis de la mañana del domingo, antes de bajar a la playa, Jesús se resbaló en el baño - había un pequeño encharcamiento en el suelo-, con la mala suerte de que la caída le provocó una fractura del fémur y de la cadera. Alarmada, Araceli llamó a la recepción, que gestionó una ambulancia para trasladarlo al hospital, que confirmó el diagnóstico.

La víctima fue operada tres días después y sufrió una parada renal y problemas en los pulmones

«Sin embargo, para introducirlo en el box y operarle era necesario que se abonara una garantía y una cuantía de más de 30.000 euros que hemos podido cubrir con los seguros, pero la tramitación no fue inmediata», añade González. La víctima tuvo que aguantar tres días hasta que fue operado el martes por la tarde, y para más inri, la intervención se prolongó diez horas tras una complicación: los riñones dejaron de funcionar y se le encharcaron los pulmones. Jesús tuvo que permanecer en la UCI, varios días en coma inducido, hasta que el sábado fue traslado a planta.

El apoyo a distancia de la familia no ha sido el único que ha tenido la pareja, pues el mismo martes de la operación su hijo Javier llegó a la República Dominicana ante el cariz de los acontecimientos. «Piensas que con una cobertura del seguro de viaje tienes de sobra, cuando en realidad es algo que desaparece en unos días en caso de una complicación», explica por teléfono. «También queremos que la situación pueda servir para que la gente tenga esta información, pues en caso de accidente pueden darse problemas como los que hemos vivido», añade Paco.

La familia valora trasladar al vecino de Alaquàs a un hospital más económico mientras dura el ingreso

Tal y como matiza el hijo, con el seguro han podido cubrir el ingreso hospitalario y la operación, pero no el material protésico que lleva el padre ni todo el tiempo de estancia en la UCI, que se prolongó tras las complicaciones, ni tampoco la permanencia en la habitación de planta. De ahí que a día de hoy, y según las estimaciones de la familia, lleven gastados los citados 7.000 dólares, que subirán en función del tiempo de ingreso, lo que aumenta el interés por conseguir un pronto retorno a España. «Somos una familia muy normal, los recursos no sobran», destaca González.

La previsión de la familia es que hoy el médico que trata a Jesús pueda informar de la evolución y de los días que le quedan de ingreso, y no descartan buscar un hospital en la zona algo más económico mientras dura la estancia hasta que pueda ser trasladado a España.

González también llamó a la embajada de España en Santo Domingo, que contactó con el hospital para que Jesús fuera operado mientras se tramitaban los pagos necesarios. Además, les pidió que «no dejaran abandonada a mi cuñada porque estaba sola en el país». «Creo que para eso debe servir una embajada, para ayudarnos cuando más lo necesitamos», sentencia.

Más