La sentencia contra el traslado de los jóvenes, en vía de recurso

A. CH.VALENCIA.

La polémica no abandona el centro La Resurrección de Segorbe desde hace más de un año. Fue en mayo de 2017 cuando la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas cargaba duramente contra el establecimiento gestionado por las Hermanas Terciarias Capuchinas. La administración adoptó la decisión de trasladar a los menores internos a otros recintos tras airear supuestas deficiencias registradas en las instalaciones, como duchas de agua fría en enero, privación de comidas como castigo, niños que se les llevaba a mendigar al supermercado o el suministro de comida caducada y en mal estado. En la cúspide del 'escándalo', el supuesto caso de abusos sexuales perpetrado por el educador a una menor del centro.

Como ya publicó LAS PROVINCIAS, llamaba la atención que las supuestas conductas negligentes del centro no se vieran reflejadas en ninguna de las inspecciones que giró la Fiscalía de Menores al lugar. La confirmación de la polémica medida tomada por la conselleria de trasladar a los menores (con el curso aún por terminar y pese a la opinión contraria de algunos educadores por el perjuicio emocional) llegó el pasado junio, cuando un juez de Castellón ante el que las religiosas recurrieron certificó como «contraria a derecho e ilegal» la medida y abrió la puerta a indemnizaciones para las Terciarias e incluso al regreso de los menores.

La sentencia fue recurrida por la conselleria, como anunció Oltra. Las religiosas y los trabajadores de Segorbe, según confirmaron ayer fuentes cercanas a los afectados, esperarán hasta que la sentencia sea firme para pedir en su caso la ejecución del fallo. Los perjudicados ya exigieron «que Oltra pida perdón» y que proponga indemnizaciones.