Sanidad descarta más refuerzos por falta de personal mientras crecen los rebrotes

Centro de refugiados con contagios en Cullera / A.T.

La consellera anuncia por la mañana que no será obligado el uso de mascarillas si hay distancia social y por la tarde lo deja en el aire

Francisco Ricós
FRANCISCO RICÓS Valencia

La Conselleria de Sanidad no contratará más personal para reforzar la plantilla sanitaria de la Comunitat Valenciana este verano que lo que ya está anunciado: 173 médicos y pediatras, 143 enfermeras y auxiliares de enfermería, 75 administrativos y 31 celadores. Y no se va a ampliar el numero de la plantilla sanitaria valenciana a pesar de que crece día a día el número de rebrotes de coronavirus.

La consellera del ramo, Ana Barceló, reconoció ayer que las bolsas de contratación «se han agotado», aunque aseguró que Atención Primaria «tiene los recursos suficientes para cubrir las necesidades asistenciales».

La música que tocó Ana Barceló es la misma que año tras año repiten los titulares de la Conselleria de Sanidad: las bolsas de trabajo se han agotado. Un hecho que ejercicio tras ejercicio lo denuncian las organizaciones sindicales y profesionales del sector, que reclaman, en este caso a la actual consellera, que haga más atractivas esas bolsas porque de lo contrario consigue que los profesionales sanitarios vayan a ganarse el sueldo a autonomías vecinas, como Murcia o Castilla-La Mancha.

Barceló justificó el agotamiento de las bolsas de trabajo en la prórroga de las contrataciones de refuerzo de los profesionales sanitarios realizadas durante las semanas más duras de la pandemia, hasta el 30 de noviembre, y señaló que este verano el número camas hospitalarias que se cerrará en la Comunitat por disminución de personal no llega al 1% y no por falta de profesionales, sino por ejecución de obras, entre otras causas.

La consellera Barceló aseguró que desde que se inició la pandemia se han ocupado 1.429 puestos en Atención Primaria: 240 médicos de familia, 611 enfermeras, 233 auxiliares, y 99 celadores, entre otros. También se han incorporado 943 profesionales que se dedican a rastrear las relaciones personales de infectados de Covid-19. De estos tampoco llegarán más.

La consellera ha reconocido que su departamento trabaja en un plan de adaptación de diferentes estancias en los hospitales valencianos por si es necesario ocuparlas ante una segunda oleada de Covid-19 durante el próximo otoño y el invierno, de la misma manera que continúa almacenando material sanitario de protección para que no suceda como en marzo y abril, que los sanitarios se encontraron desprotegidos frente al virus.

A pesar de que está creciendo el numero de brotes en Castellón y Valencia, especialmente en esta última provincia, con media docena y 61 afectados desde que se decretó el final del estado de alarma, la consellera Ana Barceló se muestra optimista porque la valenciana es la quinta autonomía española con menor incidencia de Covid-19, con 1,72 casos por cada 100.000 habitantes durante los últimos siete días, mientras que la media del país es de más del doble, 4,99.

Las cifras han bajado también respecto a la media de las últimas dos semanas, que ascendía a 3,4 casos cada 100.000 habitantes, justo el doble que la media de la última semana. La nacional, 9,89. «La incidencia acumulada indica que estamos en proceso de contención», afirmó.

Enredo con la mascarilla

Por ello indicó Barceló que no contempla «en absoluto» el uso de la mascarilla en todos los casos, incluso cuando haya distancia de seguridad, tal como se ha establecido en Cataluña. Pero eso fue por la mañana. Horas después el planteamiento cambió y se mostró a expensas «de unificar el criterio» con el ministerio y el resto de autonomías. Barceló participó ayer por la tarde en el Consejo Interterritorial de Sanidad y en un comunicado aseguró que pospone la resolución anunciada antes por la propia consellera «para poder incorporar las recomendaciones sobre el uso de la mascarilla» expuestas en el citado consejo.

«Ante los rebrotes aparecidos en diferentes comunidades autónomas y tras los bajos resultados de seroprevalencia que reflejan el estudio llevado a cabo por el Ministerio de Sanidad, se seguirá trabajando durante los próximos días con el fin de unificar criterios», indicaba el comunicado.

Barceló, por la mañana había dicho que no dudarán en recurrir «a todos los mecanismos» posibles para no perder la trazabilidad de un brote si hay un contagio comunitario, entre ellos el confinamiento de una parte de la población «para tratar de encapsularlo».

De momento los rebrotes no han sido comunitarios, sino muy localizados. Y se da la circunstancia de que, excepto en Rafelbunyol, los otros cinco casos se han dado entre familiares o en personas que vivían juntas. El primero y más numeroso fue el de Castellón, 31 personas, fueron contagiadas por un familiar procedente de Lleida. En Rafelbunyol hay nueve contagiados, tres en activo. En Burjassot hay seis, de una misma familia, e igual sucede en los tres de Llíria y los cinco de Valencia. Los otros cuatro de la capital se registran en un piso de acogida, y los de Cullera en un centro de acogida de refugiados. Además, ayer se detectaron 18 nuevos casos positivos y 81 altas.