La rotura del cauce del Segura anega Almoradí y deja parte de la población sin agua

Vecinos de uno de los barrios más afectados de Almoradí. / José Jordan/AFP

El temporal corta los accesos de Dolores y Benejúzar y las autoridades piden a la población que se refugie en la parte alta de sus viviendas | La crecida del caudal provoca desalojos en las riberas del río

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

La situación fue extremadamente grave en Almoradí, donde se produjeron decenas de desalojos tras la rotura del muro de contención del Segura en la margen derecha, exactamente tras sortear el puente que conecta con Algorfa. Durante la tarde se veían operarios arrojando tierra para tratar de frenar el caudal, que en pocos minutos llegó al casco urbano de la primera localidad. Las imágenes difundidas por redes sociales muestra una avenida impresionante y hay vistas aéreas donde se observan las calles completamente anegadas.

La alcaldesa, María Gómez, informó de que tras la rotura se desalojó el barrio más próximo al puente, así como el polígono de Las Maromas. Además, se produjo una rotura en la red general de agua potable que afectó a buena parte de la población, lo que obligó al Ayuntamiento a distribuir agua mediante cubas, priorizando el suministro del centro de salud. También, ante la previsión de que aumentara el caudal del Segura tras el alivio de la presa de Santomera, se recomendó a la población que se situara en partes altas de su vivienda o que en caso de sentirse en riesgo fueran al albergue habilitado en el IES Antonio Sequeros. Además, por la mañana, se había desalojado la pedanía de El Saladar tras el agua acumulada durante las horas previas.

Agónico rescate en el túnel de la AP-7

Uno de los rescates más complejos de la jornada se vivió en el túnel de la AP-7 a la altura de Pilar de la Horadada en sentido Cartagena, que quedó completamente anegado atrapando a al menos tres conductores y pasajeros en el interior o en la entrada de la infraestructura.

Las víctimas tuvieron que subirse a los techos de los vehículos al ver cómo crecía el nivel del agua, y los efectivos de la Guardia Civil y del Consorcio Provincial de Bomberos que les auxiliaron tuvieron que emplear una lancha neumática.

En cuanto a Dolores, el alcalde y la Policía Local trasladaron la misma idea a la población: instaron a desalojar con urgencia los espacios de huerta, subir a zonas elevadas de las viviendas o acudir al albergue de la Casa de la Cultura ante el caudal que llegaba al municipio tras la rotura del murete del encauzamiento del Segura. Diferentes zonas del municipio quedaron completamente anegadas y durante la tarde llegaron efectivos del Ejército de Tierra para ayudar en las tareas de contención y evacuación. La Policía Local también informó de que los accesos al municipio estaban cortados, situación que también se vivió en Benejúzar, donde se desalojó el barrio del Ladrillar ante la previsión de una nueva crecida del río.

En cuanto a Pilar de la Horadada, los embalsamientos llevaron al Ayuntamiento a pedir la colaboración ciudadana a través de redes sociales para que se pusieran a su disposición bombas de achique y grupos electrógenos.