El peligro no cesa en el polvorín de plástico

Las toneladas de fardos de plástico acumulados en Utiel Recicla./J. Signes
Las toneladas de fardos de plástico acumulados en Utiel Recicla. / J. Signes

Las empresas apenas han retirado en tres meses una décima parte de los residuos del vertedero ilegal de Utiel

José Molins
JOSÉ MOLINSValencia

Allí siguen. Las miles de toneladas de plásticos acumuladas en el vertedero ilegal de Utiel, entre viñedos y almendros, y visibles desde la autovía A-3 y el AVE Valencia-Madrid, continúan siendo un polvorín tres meses después del inicio de la limpieza. Los trabajos de retirada de los residuos que ordenó la Conselleria de Medio Ambiente marchan a paso lento y, de momento, se han llevado 6.000 toneladas de las más de 43.000 que había almacenadas en la enorme parcela.

Desde la zona se percibe que se ha vaciado una parte, especialmente por el centro del vertedero, en el que ha quedado un área despejada de plástico y, además, han recolocado algunos fardos para realizar cortafuegos, según se estableció en el protocolo de seguridad antes de comenzar los trabajos. Pero todo eso supone sólo un 14% del total que hay acumulado. De hecho, las balas con los residuos prensados siguen estando unas encima de otras, hasta formar auténticos muros de más de cuatro metros de alto.

Los camiones ya se han llevado 6.000 toneladas pero aún quedan 37.000

Pero en algunos de esos fardos se están rompiendo las barras de hierro que sujetan los plásticos y éstos, a causa del viento, comienzan ya a esparcirse por los terrenos agrícolas contiguos. Y es que el perímetro de la instalación sigue sin estar vallado, únicamente los fardos acumulados hacen de barrera. Esta es una de las infracciones que detectó el Seprona en 2017 y que aún no se han solucionado. Sin vallar, cualquier persona puede entrar en el vertedero, lo que lo hace más peligroso para la salud, sobre todo en caso de incendio.

Aproximadamente la mitad del plástico retirado, en torno a 3.000 toneladas, se envió a la planta de residuos de Piedra Negra, en Xixona, pero el resto se repartió en varios destinos (plantas de post-procesado de plásticos), donde se vuelven a clasificar y aprovechar en parte algunos materiales del plástico acopiado. La Comunitat dispone de varias plantas de ese tipo, pero otra parte de los restos se mandó también a Madrid.

El Ayuntamiento de Utiel se comprometió en el pleno municipal de marzo a contratar personal de vigilancia de seguridad para controlar que el vertedero no tenga percances y, especialmente, que no haya ningún incendio. Algo que sería extremadamente contaminante para la población y los municipios cercanos, tanto las pequeñas aldeas como San Antonio y Requena. Pero el consistorio no ha notificado a los ediles que se haya destinado ningún presupuesto para seguridad en la zona, y LAS PROVINCIAS pudo comprobar que nadie vigilaba el vertedero durante la mañana.

En algunas zonas los fardos acumulados alcanzan los cuatro metros de altura

No obstante, el alcalde de Utiel, Fernando Benlliure, aseguraba a este diario que el ayuntamiento verifica periódicamente que se está llevando a cabo la retirada de residuos y que, aunque son conscientes de que los trabajos van a durar un tiempo por la gran cantidad de basura acumulada, se están ajustando a los plazos marcados por la conselleria. En enero fue la primera vez que los técnicos del consistorio de Utiel fueron a inspeccionar la zona del vertedero, y el mes pasado volvieron a repetir la operación. Pero el aviso del Seprona sobre el peligroso estado del recinto se produjo en octubre de 2017, catorce meses antes de esa primera actuación consistorial. Y también había un informe negativo de la Policía Local, posterior al de la Guardia Civil.

Tiempo para el acopio

Hace ya semanas que no aparecen los camiones por el vertedero, aunque la conselleria y el ayuntamiento aclaran que los trabajos de limpieza no se han paralizado. La explicación es que, como son varias las empresas que se están encargando del reprocesamiento del material, tienen que ir dejando tiempo entre sus acopios ordinarios y el reprocesado de estos plásticos en sus fábricas. Sobre todo para dar tiempo a que en Xixona y en las plantas de destino se pueda hacer el trabajo de reciclado y dispongan de espacio para traer más toneladas desde la enorme instalación de Utiel, que tiene unos 62.000 metros cuadrados. Mientras tanto, seguirán acumuladas en el polvorín.

Hace tiempo que no van vehículos por allí, pero la conselleria considera que se cumplen los plazos

La conselleria encargó a varias empresas los trabajos de retirada de los residuos, y algunas de ellas ya han finalizado los cupos que tenían asignados. Las propias compañías están coordinándose entre ellas para que las operaciones de post-procesado, gestión y carga de nuevas balas se lleve a cabo de forma organizada y cumpliendo los plazos. La intención del alcalde de Utiel siempre ha sido que en verano estén finalizados los trabajos. Pero ahora mismo están en una fase de espera hasta la nueva carga de materiales. Además, las lluvias de estos días han ralentizado también los trabajos de retirada, dado que se trata de una zona de carga con caminos de acceso de tierra y múltiples zanjas, en las que se forma barro, lo que dificulta el paso de los camiones.

Uno de los responsables de Utiel Recicla, la empresa propietaria del vertedero, se encontraba en las instalaciones pero no quiso hacer ningún tipo de declaraciones a este diario. La compañía carece de licencia para ejercer el reciclaje de residuos y por eso tiene suspendida su actividad desde el pasado octubre, a raíz de los informes del Seprona y la Policía Local, tras haber estado almacenando ilegalmente el plástico en ese lugar durante más de un año. En ese tiempo la empresa llenó el recinto de plástico y multiplicó sus beneficios. De ahí que el ayuntamiento impusiera a esta empresa una multa de 60.000 euros al considerar la infracción en la categoría de muy grave.

El difícil proceso de reciclaje de los plásticos

Si ya de por sí la retirada de las miles toneladas de residuos de Utiel va a ser costosa, a esto se unen las dificultades que entraña el plástico para llevar a cabo su reciclaje en las plantas especializadas. Una de cada cinco toneladas de plástico no se pueden reciclar y en la Comunitat se estima que en torno a 13.000 toneladas cada año acaban en los vertederos. La explicación es que no todo el material se puede reciclar, aunque sí cerca del 80%. La mayor parte del plástico reciclado en España termina convertido en láminas y otras bolsas, mientras que el resto sirve para fabricar tuberías, elaborar nuevas bolsas de basura, crear piezas industriales, así como realizar botellas y bidones, mientras que otro porcentaje se exporta al extranjero.

Los camiones que se encargan de trasladar los residuos a otras plantas de reciclaje tienen la obligación, marcada por la conselleria, de firmar un registro de entrada y salida al vertedero de Utiel y apuntar cuántas toneladas se llevan para seguir un control exacto del proceso de limpieza que se está llevando a cabo.

La empresa dueña del recinto, además, tiene que comunicar a la conselleria cualquier incidencia que se pudiera producir en los trabajos de retirada de residuos. La instalación ya no contaba con ningún tipo de licencia desde marzo de 2018, ni siquiera para el reciclaje de restos de construcción y demolición, que era su objeto inicial. A finales de enero fue cuando empezaron los trabajos de retirada de los plásticos.

Algunas de las balas de plástico prensado se están rompiendo y los residuos se esparcen

Utiel Recicla cobraba por quedarse con los plásticos un precio mucho más económico que cualquier otra empresa autorizada a gestionar residuos, lo que llevó a varias compañías, algunas incluso de Canarias, a enviar el plástico, con lo que se deshacían de un problema medioambiental, al mandar los residuos que ya no podían tratar. El Seprona, en su informe de 2017, requirió el listado de las empresas que descargaban plástico en Utiel, y la conselleria ha instado a todas a recoger ahora los fardos para vaciar la instalación y trasladarlos a plantas legales de gestión de residuos, como ha sido el caso de Xixona y de Madrid.

En total, hay seis empresas en el listado oficial, aunque no se descarta que pueda existir alguna más. Algunas trabajan a nivel nacional; además de la canaria, hay una con base en Aragón y el resto tienen centros operativas en la Comunitat para tratar plásticos y recoger los residuos de grandes multinacionales.

En su contexto

25 de octubre de 2017
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil realizó una inspección en la empresa Utiel Recicla, que acumulaba 43.000 toneladas de residuos plásticos. El informe se entregó al Ayuntamiento el 24 de noviembre.
14 de junio de 2018
El Ayuntamiento de Utiel decide clausurar el vertedero tras aprobarlo en el pleno municipal. Llega siete meses más tarde del informe del Seprona y que la Guardia Civil alertara de que la planta no contaba con licencia para almacenar plástico.
43.000
toneladas de plástico estaban almacenados en las instalaciones de Utiel, de las que actualmente se han retirado 6.000, pero aún faltan varios meses más de trabajos.
15 de enero de 2019
La conselleria notifica a las empresas que deben encargarse de la retirada de los residuos del vertedero de Utiel y levanta la clausura para poder acceder al recinto, elaborando un programa para retirar los residuos en tres meses.
1 millón
de euros es la valoración que hizo la Conselleria de Medio Ambiente del coste de la retirada y posterior reciclaje del plástico, un gasto que la empresa no puede asumir.
60.000
euros de multa le impuso el Ayuntamiento de Utiel a la empresa Utiel Recicla por una infracción muy grave al haber almacenado esos plásticos más de un año sin licencia.
28 de enero de 2019
Comienzan a llegar los camiones para retirar los fardos de plástico de Utiel, con destino a plantas autorizadas de reciclaje, situadas en Xixona, Madrid y otros lugares. El plazo para retirarlo se amplía hasta antes de que empiece el verano.

La compañía obtuvo 2,1 millones por acumular los restos

El almacenaje de residuos sin tener licencia supuso una gran fuente de ingresos para la empresa Utiel Recicla. Según un informe del ayuntamiento de la localidad, la mercantil cobraba por recibir el plástico 50 euros cada tonelada. Como había almacenadas 43.150 toneladas, la empresa recibió un total de 2,15 millones de euros. Hay que considerar que se trata de residuos sucios y sin clasificar, lo que se denomina rechazo último de plástico. El consistorio considera que el beneficio que obtuvo la compañía fue del 6% sobre el total ingresado, por lo que el beneficio neto se quedó en 129.000 euros por almacenar plásticos de forma ilegal durante un periodo de alrededor de un año.