¿Por qué los pantanos aumentan sus reservas pese a que no llueve desde diciembre?

Vista de las compuertas de Alarcón. /Juanjo Monzó
Vista de las compuertas de Alarcón. / Juanjo Monzó

Los embalses de la Comunitat han ganado 2,48 hectómetros en los últimos siete días

J. SANCHIS

Apenas faltan diez días para que llegue la primavera y termine uno de los inviernos más secos de los últimos años. Desde el pasado 13 de diciembre no se han registrado lluvias significativas en la Comunitat. Pese a ello, continúa entrando agua en los pantanos de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).

Los embalses se encuentran en la segunda semana de marzo al 37,3% de su capacidad con 1.250 hectómetros cúbicos de agua almacenados tras ganar 2,48 hectómetros en los últimos siete días. Todavía se encuentran muy lejos de la media española (están al 58%) y, tras la del Segura, la del Júcar es la cuenca en peor estado de todo el territorio español.

Aún así, la evolución de los pantanos del sistema Júcar va en dirección opuesta a la del resto de embalses españoles, ya que desde que se registraron las últimas lluvias generalizadas están perdiendo agua paulatinamente.

Las lluvias se infiltraron bajo la superficie, rellenaron los acuíferos y ahora ese agua está volviendo a brotar llegando a los pantanos

Según explicó el decano del Colegio de Ingenieros de Caminos de la Comunitat, Federico Bonet, el fenómeno se puede deber a las abundantes precipitaciones registradas durante el pasado otoño. «Las lluvias se infiltraron bajo la superficie, rellenaron los acuíferos y ahora ese agua está volviendo a brotar llegando a los pantanos», destacó.

Bonet señaló que también nos encontramos en una época en la que no se necesita regar por lo que el agua que sale de los pantanos es mínima, «tan sólo se vierten las reservas necesarias para mantener el caudal ecológico de los ríos». Otro de los factores que juegan a favor de este incremento de las reservas es que el nivel de evaporación es menor que en otros momentos del año. «Esta es la función de los embalses. Acumular los recursos cuando no se producen precipitaciones para los momentos en los que sean necesarios», destacó el decano de los ingenieros de caminos valencianos.

Volumen acumulado

Desde la segunda semana de diciembre, cuando se produjeron las últimas precipitaciones generalizadas en la Comunitat, los pantanos de la Confederación Hidrográfica del Júcar han ganado 117 hectómetros cúbicos. Aún así se encuentran muy lejos de los valores que suelen ser habituales en esta época del año.

Embalses en cifras

Alarcón.
Almacena 440 hectómetros y está al 39,3% de su capacidad.
Contreras.
Acumula 169,3 hectómetros y está al 19,8%.
Tous
Se encuentra al 34,9% con 132 hectómetros.
Benagéber.
Está al 65% con 144 hectómetros.
Loriguilla.
Al 26%.

La media de los últimos diez años a estas alturas del año se sitúa en los 1.739 hectómetros cúbicos. De esta forma, los embalses almacenan ahora un 30% menos cantidad de agua de lo que es habitual.

Hay que tener en cuenta que estamos al final del invierno y los pantanos guardan el agua acumulada después de la que es la época más lluviosa (otoño e invierno) en el litoral mediterráneo.

Pero tanto este año como el anterior el comportamiento climático no ha sido el habitual. El otoño de 2017 fue muy seco con lo que los niveles de los pantanos se encontraban bajo mínimos a principios de 2018. Sólo los temporales de enero, febrero y marzo del año pasado permitieron una recuperación de las reservas.

Los pantanos valencianos ganan agua mientras las reservas caen en el resto de España

La evolución climática de este otoño e invierno ha sido prácticamente la contraria. Al principio del año hidrológico (en octubre y noviembre de 2018) se produjeron intensas que permitieron elevar las reservas de los pantanos.

Pero desde mediados de diciembre las lluvias han sido nulas. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), las precipitaciones en enero fueron de 3,8 litros por metro cuadrado, un 90% inferiores a lo normal. Algo similar sucedió en febrero cuando se recogieron 1,1 litros y el déficit fue del 91%.

Aún así las abundantes lluvias de octubre y noviembre han permitido que las reservas acumuladas en los pantanos valencianos sean un 30% más elevadas que hace un año cuando en la Confederación del Júcar había almacenados 961 hectómetros cúbicos.

En cualquier caso, los pantanos empezarán a perder agua a un fuerte ritmo a partir de abril, cuando comience la temporada de riegos. Pero las reservas acumuladas durante los últimos doce meses hace que se puedan afrontar las inmediatas necesidades con holgura, según señalaron los regantes.