PERDÓN POR VER SERIES

PERDÓN POR VER SERIES
Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDA

Llegará el día en que a los que presentan películas les prohíban hablar de series y a los que estrenan series les impedirán que opinen de cine. Porque no hay declaración al respecto que no termine en berenjenal. La de este verano ha venido de la boca de Amenábar, que tiene a punto su filme sobre el (des)encuentro entre Unamuno y Millán Astray en Salamanca. El director hizo una defensa de las miniseries porque consideraba que a veces «los guionistas de las series largas se pierden, dejan de saber a dónde van». Y salvaba de la quema 'Breaking bad' (como si 'Los Soprano', 'Oz', 'The Wire', 'Mad Men' o la mismísima 'Juego de Tronos' no existieran). La declaración podría haberse quedado en anécdota si no fuese porque es frecuente esa manera de referirse a las series por parte de ciertas figuras, que otean el formato con cierto desdén, como si se tratara de obras menores que nos hacen perder el tiempo a los mundanos que las consumimos.

Para ser francos hay que reconocer que los desaires surgen de frentes variados, y no solo por parte de algunos directores y actores consagrados que se empeñan en buscar coartadas para justificarse cada vez que trabajan en televisión. En ocasiones el menosprecio llega -supongo que inconscientemente- hasta de los propios usuarios o de los que se dedican a escribir y departir sobre estas ficciones. Como si hubiera que pedir perdón por emplear tiempo en este hábito. Este verano, de hecho, he leído varios artículos lamentando la elevada cantidad de títulos que se estrenan y recomendando incluso 'tomarse vacaciones' de ver series. ¿Alguien se imagina un texto similar sugiriendo a los lectores que aprovechen el verano para no leer, teniendo en cuenta que también existe una evidente saturación editorial? No. Porque nadie se plantea la necesidad de estar al día de todas las publicaciones que llegan al mercado y nadie ataca a los libros en general por el hecho de que entre la variedad de propuestas haya algunas intragables o simplemente fallidas. A ver si con el inicio del curso se nos quita esa sensación de obligatoriedad de visionar todo lo que acogen las plataformas y nos deshacemos de prejuicios que ayudan poco a la causa.